El desmadre "islámico" de Medio Oriente que produciría un retiro
de las bases y efectivos norteamericanos en Irak, despertaría, a
su vez, una ola "anti-occidental" que repercutiría
negativamente en la operatividad y en los negocios de las
corporaciones capitalistas, no solamente yanquis, sino europeas
y asiáticas, que operan en la región.
Bancos, transnacionales y petroleras
que hoy operan normalmente dentro de la llamada "región inestable del Medio
Oriente", verían amenazadas sus plantas y estructuras por sabotajes y ataques
continuos de grupos fundamentalistas que fluirían continuamente desde el
"Irak de los ayatolas".
Un "triunfo islámico" en Irak, sería
interpretado, simultáneamente, como un triunfo del "nacionalismo"
árabe-musulmán , que alcanzaría y repercutiría en países hoy aliados de
EEUU en la región , cuyos gobiernos
(caso de Egipto y Jordania, por ejemplo)
serían alcanzados y desestabilizados y/o derrocados por la
dinámica del islamismo
triunfante anti-EEUU .
¿Y que pasaría con Israel en medio de
una oleada islámica, antisionista y antinorteamericana, con epicentro en
Teherán?
Las fuerzas armadas israelíes, a
pesar de su tremendo poder de fuego aéreo, no tienen hombres ni capacidad de
despliegue o estructura para ocupar y/o combatir en varios frentes a la vez, por
lo que EEUU y su ejército tendrían que venir forzosamente en su auxilio
"regionalizando" su conflicto con Irán y con el mundo islámico.
Hay una tesis que esgrimen los
expertos al respecto: Si EEUU abandona Irak, tarde o temprano deberá ocupar
con sus tropas a todo el Medio Oriente si quiere que Israel y el negocio del
capitalismo estadounidense y trasnacional sobrevivan en la región.
Esto es, si EEUU abandonase el
control militar de Irak, lo que hoy le insume 145.000 soldados y menos de un
tercio de su presupuesto militar, le costaría en el futuro algo más que la
totalidad de sus fuerzas desplegadas a lo largo y a lo ancho del planeta.
Su retiro, en calidad de vencido
de Irak, sería el principio de un conflicto de "mil cabezas" que se extendería
desde el Medio Oriente hacia las naciones con mayoría musulmana, y desde allí a
todo el planeta hoy en manos del sistema capitalista occidental.
Algo de eso contenía aquel axioma que
sostenía que Irak "es la madre de todas las guerras".
¿Y que pasaría con las naciones
capitalistas-furgones, caso de Francia, Gran Bretaña, y Alemania, cuyos bancos y
transnacionales hoy se expanden y hacen negocios en Medio Oriente con la bota
norteamericana-israelí como garantía de "orden"?
Imposible pensar que las naciones
capitalistas (incluidas China y Rusia) puedan pescar con tranquilidad en el
río revuelto islámico que dejaría el retiro de las bases y tropas
norteamericanas de Irak.
En este escenario resumido, ¿Cuál es la lógica capitalista de un retiro de las
tropas norteamericanas de Irak?
Ninguna, salvo la propaganda y el marketing
mediático de los demócratas para terminar con Bush y quedarse con la Casa
Blanca.
No hay ninguna hipótesis inteligente,
planteada desde el interés estratégico del Imperio y la supervivencia
capitalista, que justifique dejarle Irak a los ayatolas de Teherán.
Desde que el mundo es mundo, las
guerras imperiales se hacen con una sola finalidad: controlar y dominar para
hacer negocios.
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Marine de EEUU durante una requisa en
Bagdad. |
Y el negocio de la guerra (estudiado
en profundidad) es el principal dinamizador no solamente de la economía
estadounidense, sino del resto de las economías capitalistas centrales: si
desaparecieran los complejos militares y la industria armamentista colapsaría
el sistema capitalista en su conjunto.
Detrás de la invasión a Irak
realizada por los neocons del lobby judío "por derecha", estuvieron
primero los
"planes de negocios" de las corporaciones de Wall Street y del
Complejo Militar Industrial cuya motivación central no pasa por
la guerra contra el "eje del mal" sino por la mayor
rentabilidad y conquista de mercados.
En ese sentido, la lógica del establishment económico imperial,
el poder real con asiento en Wall Street, el lobby judío (por
derecha y por izquierda) que controla la Casa Blanca tanto con
demócratas como con republicanos, se maneja con el axioma
central de Rothschild: si no hay guerra hay que inventarla
para hacer negocios.
¿Y cual sería el negocio de abandonar
Irak (y con ello prender fuego al Medio Oriente) para el poder económico que
controla la Casa Blanca con republicanos y demócratas?
No hay ningún negocio, solo pérdidas.
¿Y que va a pasar con las tropas
norteamericanas en Irak?
Nada, seguirán como ahora, con la CIA
y el Pentágono controlando la matanza (principalmente de suníes) con la
estrategia del "caos controlado", y con el mínimo de bajas de sus
efectivos, hasta que la OTAN se haga cargo de la tarea represiva con el aparato
iraquí.
¿Y para cuándo la OTAN?
En el momento que la sangre iraquí de
la "guerra civil" (controlada y manipulada por la CIA) desborde las fronteras y salpique las
veredas de París, Londres y Berlín, el Consejo de Seguridad de la ONU,
controlado por EEUU, Gran Bretaña, Francia y Alemania, se reunirá y
comunicará al mundo que Irak se encuentra en estado "de catástrofe
humanitaria y de caos ingobernable".
Consecuentemente, llegará la hora de
la intervención de las fuerzas multinacionales de la OTAN legitimadas por
la ONU para ayudar a las fuerzas norteamericanas en el restablecimiento
del "orden" y en la detención del derramamiento de sangre.
La embajada norteamericana quedará en
su lugar, las corporaciones trasnacionales quedarán en su lugar, las bases
militares estadounidenses quedarán en su lugar, y Washington saldrá de la
primera línea de fuego mediático.
Al menos, ese es el plan de Bush y
los halcones, en sintonía con los intereses supremos del sionismo
capitalista estadounidense que controla la Casa Blanca.
En cuanto a los demócratas y su
aparato mediático, (el 80% de las cadenas y diarios norteamericanas), tendrán
que resignar el marketing electoral con el retiro acelerado de las tropas de
Irak y encarar un realismo pragmático de negociación atendiendo a los intereses
de la "seguridad nacional" de EEUU.
La primera evidencia de este
giro empezó a notarse
en el informe que la comisión bipartidista (compuesta por demócratas y
republicanos) le entregó a Bush en la Casa Blanca este miércoles.
A contrario de lo que se esperaba, el
"Grupo de Estudio sobre Irak" no pidió un retiro inmediato de las tropas de
Irak, sino que recomendó
"aumentar los esfuerzos políticos y
diplomáticos" con Irán y Siria, y transformar la misión de las tropas de EEUU
desplegadas en Irak , convirtiéndolas en asesoras y formadoras de las tropas
iraquíes que deberían tomar el control en reemplazo de las norteamericanas.
Aunque se sabe que en la
realidad un diálogo de EEUU con Irán y Siria (en un conflicto sin retorno con el
eje judeo-norteamericano) es impracticable, el informe de los "notables"
del Imperio le vino de maravillas a Bush que prometió "estudiarlo".
Mientras tanto, la nueva escalada
del conflicto con Irán y Corea del Norte, servirá para diluir el marketing
electoral de los demócratas con Irak, y el aparato mediático cambiará el
"síndrome Irak" por el "síndrome nuclear" proveniente de las usinas
norcoreanas e iraníes.
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(*)
Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en
inteligencia y comunicación estratégica, y entre sus últimos trabajos publicados
se cuentan, entre otros:
El terrorismo USA