(IAR-Noticias) 16-Junio-07
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La imagen de Abbas pisoteada en Gaza
(Foto: AP) |
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EEUU, quien se mostró
"preocupado" por la toma del control de la Franja de Gaza por Hamás,
expresó su "pleno apoyo" al fugado presidente palestino, Mahmud Abbas,
que luego de ser expulsado del poder junto con su aparato militar,
proclamó el estado de emergencia y pidió la intervención de una fuerza
multinacional en sintonía con Israel, Washington y la Unión Europea.
Según una información de último momento de las agencias internacionales,
la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, declaró este
jueves "apoyar plenamente" la decisión del presidente palestino de
disolver el gobierno dominado por el movimiento Hamás y adoptar medidas
de emergencia.
"Apoyamos plenamente" a Abbas, indicó Rice, luego de que el líder
palestino disolviera el gobierno tras sangrientas luchas en la Franja de Gaza, que el presidente denunció como un "golpe de Estado".
"El presidente Abbas ha ejercido su autoridad legal como presidente de la
Autoridad Palestina y representante del pueblo palestino", señaló la jefa
de la diplomacia estadounidense a la prensa.
Abbas "fue elegido en 2005 con una amplia mayoría", recordó Rice,
sin mencionar la victoria electoral de Hamás en las legislativas de enero
de 2006, que provocó consternación en Washington.
"Lo apoyamos plenamente en las decisiones que ha tomado para intentar
poner término a esta crisis en nombre del pueblo palestino, a fin de
darles una oportunidad de reencontrar la paz y un futuro mejor", agregó
Rice.
En los decretos de disolución, leídos por el secretario general de la
presidencia palestina Tayeb Abdelrahim, Abbas anunció "la destitución
del primer ministro Ismail Haniyeh" de Hamás y "la instauración del
estado de emergencia en los territorios de la Autoridad Palestina".
Antes del anuncio, Rice se había comunicado telefónicamente con Abbas
para expresarle su apoyo.
Según consignan medios de Washington, el presidente palestino había
informado a la secretaria de Estado norteamericana de su intención de
declarar el estado de emergencia y disolver el gobierno de "unidad
nacional" (que solo funcionó en los papeles).
Rice exhortó a
los "aliados árabes" de EEUU a apoyar a las fuerzas
"moderadas" palestinas (léase colaboracionistas) conducidas
por Abbas, señaló por su lado el portavoz del departamento de
Estado Sean McCormack, quien destacó las "divisiones en el
seno de Hamás".
Según la prensa estadounidense, Washington, que cataloga a Hamás
como un "movimiento terrorista", había limitado sus
contactos con el Gobierno de Unión Nacional palestino al mínimo,
pero mantiene excelentes relaciones con el ministro de Finanzas, Salam Fayyad, ex funcionario en el Banco Mundial.
McCormack dijo que es incapaz de decir si el primer ministro
palestino Haniyeh, como parte de Hamás, tenía responsabilidad en
los hechos producidos en Gaza. "No puedo decirlo", afirmó.
El jueves, la Casa Blanca expresó su "profunda
inquietud" ante los hechos que se registran en la Franja de Gaza y llamó a detener la "violencia".
"Evidentemente, es una fuente de profunda inquietud", señaló el
portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.
Tratando de introducir una cuña de "sospecha y desconfianza",
el portavoz del Departamento de Estado, destacó como un
"signo de división" en el seno de Hamás, el hecho de que
mientras Haniyeh llamaba al cese del fuego, y a la calma, los
miembros del "ala militar de Hamás" continuaban lanzando
ataques.
Como se puede
apreciar, ni siquiera en la derrota, Washington pierde el
hilo de la estrategia de división, y así como promovió el
enfrentamiento armado entre Hamás y Al Fatah, ahora comienza a
sembrar cizaña entre los ganadores de la guerra de Gaza.
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