La
información de las agencias internacionales es coincidente: En la Franja de Gaza,
Hamás tomó el control de todos los centros de poder y de seguridad que
antes estaban en manos de Al Fatah.
Fuentes de Hamás citadas por la radio
pública israelí, señalaron que efectivos de los organismos de seguridad leales
al presidente palestino Mahmud Abbas expulsados de Gaza por las fuerzas de
Hamás huían por el mar.
Citados por la agencia EFE,
testigos oculares en el barrio de Rimal informaron que en ese complejo se
encuentran unos 300 combatientes de los organismos de la Autoridad Nacional
Palestina (ANP) leales a Abbas, también líder de Al Fatah, quien se encuentra en
la "Mukata" de la ciudad cisjordana de Ramala, hoy sede oficial de la
Presidencia al norte de Jerusalén.
Según un corresponsal de la BBC
en la región, el jueves por la tarde la bandera verde de Hamás ondeaba en todo
el territorio de Gaza.
Las imágenes mostraban a jóvenes
armados ondeando con entusiasmo la bandera verde de Hamás sobre los edificios
capturados a Al Fatah, en un día en el que murieron al menos 30 palestinos,
señalaron fuentes médicas, entre los que se incluyen 18 hombres de Al Fatah
cuyos cadáveres se encontraron en el recinto de la Seguridad Preventiva.
La cadena de TV Al-Aksa
informó también que Hamás capturó la sede del Servicio de Inteligencia Militar,
otro de los organismos aliados de Abbas, donde flamea ahora la bandera verde del
Islam.
Las fuerzas armadas de Hamás
aseguraron haber capturado y ejecutado a Samih Al Madhoun, de 32 años,
cabeza de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, principal grupo armado de Al
Fatah.
Una fuente de Hamás citada por la
agencia Reuters asegura que Madhoun recibió seis disparos en el pecho.
Testigos presenciales narraron a la
misma agencia como milicianos de Hamás ejecutaban con un tiro en la cabeza a
miembros de Al Fatah que habían sido hechos prisioneros.
Antes del ataque final de Hamás,
Abbas y el comando central de Al Fatah huyeron de Gaza y se posicionaron en
Cisjordania, donde, en las primeras horas del jueves lanzaron una redada masiva
contra líderes, funcionarios y militantes de Hamás incluidos en una lista de
1500 personas.
En Cisjordania Abbas anunció la
disolución del Gobierno de "unidad nacional", declaró el estado de emergencia en
Gaza y pidió el despliegue de una fuerza internacional, según informaron
varias agencias internacionales.
Tras la disolución del Gobierno,
Abbas, nombrará a un independiente para sustituir como primer ministro al jefe
del movimiento islamista Hamás, Ismail Haniyeh, según fuentes de su gobierno.
Las radios y medios controlados por
Hamás difundían este jueves el mensaje de que las redadas del aparato militar de
Al Fatah en Cisjordania contaban con el apoyo de la inteligencia y fuerzas
especiales israelíes que confrontaban y revisaban el listado de los
militantes y dirigentes detenidos.
Estos mismos medios, en sus ediciones
locales y de Internet, sostenían que Israel ha detenido provisoriamente un
ataque militar a las búnkeres de Hamás en Gaza, a la espera del resultado de
las negociaciones con los prisioneros de Cisjordania.
En la tarde del jueves, en un
comunicado de victoria, el funcionario de Hamás Sami Abu Zuhri declaró en Gaza:
"Lo que sucedió hoy en los cuarteles de Seguridad Preventiva fue la segunda
liberación de la Franja de Gaza, esta vez de los rebaños de colaboradores".
Según un conteo de la agencia EFE,
al menos 110 personas han muerto en 76 horas de combate, donde los
combatientes de Al Fatah cayeron en proporción de 7 a 3, en relación a los
hombres de Hamás.
Según los medios israelíes, el
gobierno de Olmert sigue con preocupación la derrota de Abbas, y en
medios gubernamentales citados por la radio pública se afirmaba que la captura
de Gaza por Hamás "es el fin del sueño de los palestinos, tener un estado
propio" , también el de los planes de paz para Oriente Próximo según la fórmula
adoptada por la comunidad internacional, la de "dos estados, uno israelí y otro
palestino".
En general, el eje Tel
Aviv-Washington-Unión Europea (que mantiene un criminal bloqueo económico en
Gaza) mantuvo cautela ante el desenlace acelerado de los acontecimientos,
aunque el miércoles Javier Solanas, jefe de la diplomacia europea, señaló que la
UE estudia el despliegue de una fuerza multinacional en Gaza.
Analistas de las cadenas
norteamericanas, en cambio, estimaban el jueves que una intervención
multinacional en Gaza podría desencadenar una reacción generalizada en Medio
Oriente encabezada por Irán y Siria, y con ramificaciones en Líbano a través
de Hezbolá.
Otros medios estadounidenses, caso de
The Washington Post, estimaban que una intervención multinacional como en
Líbano, llevaría mucho tiempo y contaría con resistencias en la ONU, lo que
dejaría la puerta abierta para un ataque masivo de Israel a la Gaza
controlada por Hamás en las próximas horas.
Lo que según otros analistas, podría
desencadenar una situación parecida a la de Líbano, en julio-agosto de 2006,
cuando la aviación judía realizó un bombardeo interrumpido de 34 días, matando a
1300 libaneses y sin poder destruir al aparato político militar de Hezbolá.