(IAR-Noticias) 15-Junio-07
La feroz derrota
militar que le está propinando Hamás a la dupla Abbas-Al Fatah (socios
desembozados de la ocupación israelí en Gaza), equivale a una nueva derrota del
eje sionista Washington-Tel Aviv-Unión Europea que viene proveyendo ayuda
financiera y armas al aparato militar de la ANP para terminar con la
resistencia armada al Estado Judío.
En una movida sorpresiva, Hamás inició una ofensiva demoledora contra el
"caballo de Troya" encubierto, y, en sólo 72 horas, desactivó casi en su
totalidad el aparato armado del gobierno colaboracionista, tomando sus
principales bases y sedes gubernamentales, y haciendo recordar la gesta militar
de Hezbolá en Líbano cuando obligó a las fuerzas judías a replegarse y
huir de su territorio.
Ahora -según lo dicen sus propios jefes- Hamás va por todo el poder, y el eje
sionista, con su aliado interno colapsado, se apresta a una nueva operación
contra Hamás que oscila entre dos alternativas: Invasión y bombardeo militar
israelí en alta escala ,o intervención de una fuerza multinacional equipada por
las potencias sionistas y "bendecida" por la ONU.
Informe especial
|
|
|
Combatientes de
Hamas patrullan las calles de Gaza (Foto: AP) |
Todos los reportes de agencias y observadores internacionales son coincidentes: Hamás ha iniciado una ofensiva final en alta escala orientada a tomar el control
total de Gaza y a expulsar del poder y del gobierno a la facción aliada de
Israel encabezada por el actual presidente de la ANP, Abbas, y su grupo militar,
Al Fatah, que ya ha perdido sus principales bases y cuarteles y sigue sometido a
un fuego demoledor en todo el territorio.
En
lo que sus jefes llaman la "fase final" de su guerra contra los colaboradores
internos de Israel, Hamás sigue su avance demoledor contra las debilitadas
fuerzas de Al Fatah, y en las últimas horas mató a más de 30 combatientes de esa
organización en nuevas tomas de bases y cuarteles, así como por la voladura
de una instalación por el estallido de una bomba.
Según EFE, los combatientes de Hamás completaron este miércoles la ocupación de cuarteles y bases de Al Fatah
en el norte del territorio, y trataban de tomar el control total del
centro y la ciudad capital de Gaza, donde reside la mayoría del millón y
medio de habitantes.
Las Brigadas Ezzedin Al Qassam
afirmaron en un comunicado que controlaban desde ahora "la mayoría de las
posiciones" de la seguridad palestina en la ciudad de Gaza, y que sitiaban
otras.
"Las Brigadas Ezzedin Al Qassam
dirigen un llamado urgente a todos los miembros de los servicios de seguridad
(de Al Fatah) que reciben armas de Estados Unidos, así como a miembros de
la corriente golpista en el seno de Al Fatah, a entregar voluntariamente sus armas
a los comandos locales de las Brigadas Al Qassam", afirmó el grupo armado en un
comunicado.
Al Fatah solo resistía este
miércoles en el cuartel de las fuerzas de seguridad preventiva y en un
complejo donde se concentran todos los cuerpos paramilitares y junto al cual
está la sede de la Presidencia.
Según fuentes de la Presidencia palestina citadas por agencias internacionales,
unos 2.000 combatientes de Hamás participaban en el asalto a estos centros
del poder de Abbas siguiendo una táctica de ataque masivo y concentrado.
En tanto, según la agencia Reuters, fuentes de Hamás indicaron a la versión
electrónica del diario israelí Yediot Aharonot que sus combatientes están
"determinados a limpiar esas últimas posiciones de traidores de Al Fatah".
Añadieron que cada barrio que cae en manos de Hamás está siendo denominado
con nombres islámicos.
Con los 17 muertos de este miércoles,
desde el lunes pasado, día en que Hamás inició su ofensiva en gran escala, el número de muertos se eleva a
más de 67
y el de heridos supera el centenar, según un conteo de la agencia EFE que
coincide con otro realizado por AFP.
La mayoría de los medios locales y
agencias internacionales coinciden en la estimación de que la mayor cantidad de
muertos pertenecen a las filas del Al Fatah, cuyos combatientes mueren en una
relación de 7 a 3 comparando con los de Hamás.
El presidente
palestino, Mahmud Abbas, advirtió en la tarde del miércoles que
la franja de Gaza puede "hundirse" si continúan los
combates entre el movimiento islamista Hamás y su partido Al
Fatah.
"Si
no cesan los combates creo que la Franja de Gaza se hundirá",
declaró Abbas en una conferencia de prensa en Ramala, en
Cisjordania.
Los corresponsales de agencias y medios internacionales
coinciden en que, en el desarrollo
de los combates, Hamás parece estar considerablemente mejor organizada.
"Los combatientes de Al Fatah son bandas que se unen en torno a líderes aislados
y no cuentan con una dirección unida", comentó un observador palestino que
prefirió permanecer en el anonimato, según la agencia Reuters.
"La policía (de Abbas) está mal pagada y desmotivada. Hamás, al contrario, tiene
un ejército a su disposición, miles de hombres armados que ponen en marcha sus
planes de forma implacable", señaló la misma fuente.
Según EFE,
los combates parecían
extenderse también a Cisjordania, separada de Gaza por el territorio israelí,
donde activistas de Al Fatah dispararon e hirieron a dos activistas
de Hamás.
La Agencia de la ONU que desde 1948
asiste a los refugiados palestinos (UNRWA) ha cerrado tres de sus cinco
centros dedicados a distribuir alimentos, y siete de sus clínicas médicas.
Durante las últimas horas, según los
reportes internacionales, los choques crecieron en brutalidad, con ejecuciones
en las calles y tiroteos en hospitales.
Según la agencia Reuters unos 1000
partidarios de Al Fatah recorrieron las calles de ciudad de Gaza cantando
"acaben con las muertes", pero lo único que consiguieron fue una cerrada
descarga de los combatientes de Hamás que mataron a dos de ellos e
hirieron a cuatro.
Luego de doce llamados a la tregua, y
de doce rupturas de la tregua desde el año pasado, la lucha armada
intestina volvió a estallar cuando el fin de semana
Abbas y el
estado mayor de Al Fatah solicitaron "permiso" a Israel para trasladar una
partida de armas provista por Washington destinada a reforzar a sus cuadros
combatientes que vienen llevando la peor parte en el enfrentamiento armado
con la resistencia palestina.
Por su parte, y en un acto
desesperado, el presidente palestino, Mahmud Abbas, acusó el martes al Movimiento de
Resistencia Islámica (Hamás) de planear "un golpe contra las instituciones
legítimas" para hacerse con el control de la Franja de Gaza por la fuerza.
"Toda la información apunta a una tendencia según la cual algunos líderes
políticos y militares de Hamás están planeando un golpe contra las
instituciones legítimas, pensando que podrán controlar la Franja de Gaza por la
fuerza", aseguró la oficina del presidente en un comunicado.
Hay que aclarar que Hamás, asumió el
gobierno, el año pasado, luego de haber derrotado en elecciones limpias al
aparato colaboracionista de Abbas-Al Fatah, y luego sus dirigentes fueron
atacados, encarcelados y/o asesinados por Israel, que, junto con la Unión
Europea y EEUU decretaron un embargo económico contra la administración de Hamás.
La organización de
defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) acusó a
los grupos armados palestinos de cometer "crímenes de guerra"
contra civiles en los combates en curso.
"El asesinato de
civiles que no están comprometidos en las hostilidades y el
asesinato deliberado de prisioneros son crímenes de guerra, pura
y simplemente", denunció en un comunicado Sarah Leah Whitson,
directora del grupo para Oriente Medio.
Mientras el eje sionista
Washington-Unión Europea permanece en "silencio", el primer ministro de Israel,
Ehud Olmert, expresó este miércoles su "preocupación" por la "violencia
intrapalestina", y afirmó que Occidente debe "evaluar seriamente" la
posibilidad de enviar una fuerza multinacional a la frontera entre la Franja
de Gaza y Egipto, "para contrarrestar el fortalecimiento de las fuerzas
radicales".
En coincidencia, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó al cese
de los sangrientos enfrentamientos en Gaza, y expresó su respaldo al
presidente Abbas.
Michael Williams, coordinador de las
Naciones Unidas para Medio Oriente, denunció que Hamás intenta apoderarse de
Gaza, y dijo que los dirigentes de Cisjordania ven esto como una señal de
las profundas divisiones que hay en la comunidad palestina.
Rusia se sumó a la petición de Abbas, y el dirigente de la Liga Arabe Amr Moussa
expresó su "preocupación" ante los enfrentamientos que perjudican a la causa palestina y pidió que diriman las diferencias en la mesa de negociaciones.
La Unión Europea y las Naciones Unidas también convocaron a un cese el fuego.
La ONU anunció además la suspensión
de sus operaciones en Gaza, donde dos palestinos que trabajaban para la
organización fueron abatidos en el área.
La aparición "simultánea" de Olmert y
Ban Ki-moon (en representación
del eje sionista Washington-Unión Europea) en el escenario,
llamó la atención de los observadores internacionales, dado que siempre se
especuló con que el "objetivo final" de la guerra civil impulsada por
Israel y EEUU para dividir a la resistencia palestina, tenía como meta
final una intervención multinacional comandada por la ONU, que sustituyera al
ejército israelí en la ocupación.
Como en Líbano, y según la
advertencia de Olmert, ese parece ser el plan sionista en curso.
|