antes de inmolarse,
disparó contra la líder opositora cuando estaba saliendo del lugar del mitin,
celebrado en un parque, .
En octubre pasado, la líder
política regresó a su país desde Dubai, tras un prolongado exilio de ocho
años, para ponerse al frente del Partido del Pueblo de Pakistán de cara a
las elecciones.
Aunque no tuvo un recibimiento tan
multitudinario como hace 21 años, Bhutto afrontó peligros similares.
En medio de la caravana de
bienvenida, el 18 de octubre, un suicida mató a casi 150 personas.
En 1986, un gran número de
seguidores dio la bienvenida a Bhutto en su regreso al país para desafiar al
dictador que había ejecutado a su padre, Zulfikar Ali Bhutto, siete años antes.
Bhutto se convirtió en la primera
primer ministra del mundo musulmán cuando fue elegida en 1988 a los 35 años.
Fue depuesta en 1990, reelegida en 1993 y derrocada nuevamente en 1996 en
medio de acusaciones de corrupción y mala administración.
El Ministerio paquistaní de
Interior confirmó el fallecimiento de Bhutto y aseguró que la líder del
Partido Popular de Pakistán (PPP) murió a causa de la explosión, según la
agencia estatal APP.
Sin embargo, según el consejero de
seguridad de Bhutto, Reham Malik, la líder opositora falleció tras recibir
disparos en el cuello poco antes de la explosión, que la Policía atribuyó a un
terrorista suicida.
Aunque el portavoz de Interior,
Javed Iqbal Cheema, dijo que la explosión causó 15 muertos y 24 heridos, Malik
elevó las víctimas a 25 y 42, respectivamente.
Malik explicó que, al acabar su
discurso, alguien disparó contra Bhutto, que era escoltada hasta su
vehículo en el momento en que ocurrió la explosión.
El también ex primer ministro
Nawaz Sharif se desplazó al centro médico, acordonado por las fuerzas de
seguridad.
La líder del PPP, jefa de Gobierno en dos ocasiones durante la década de 1990,
había regresado a suelo paquistaní tras ocho años de exilio hace sólo 71 días,
el pasado 18 de octubre.
Tanto Estados Unidos como Rusia ya
han "condenado" el ataque suicida contra Bhutto.
El miércoles el presidente de
Pakistán, Pervez Musharraf, había dicho a su homólogo afgano Hamid Karzai, de
visita en Islamabad, que el terrorismo islamista está "destruyendo" a los dos
países, durante una conferencia de prensa conjunta.
El atentado y la muerte de Bhutto
avalan el razonamiento de Musharraf, y reverdece la "guerra contraterrorista" de
Washington.
Y como indica la lógica de los
expertos, si se encuentra al "principal beneficiario" de un atentado, también se
encuentra al autor del mismo.
Y el "principal beneficiario" de
la muerte de Bhutto es Washington.