En un mundo nivelado y colonizado mediáticamente, donde el capitalismo transnacional sionista hace negocios
hasta con las propias lacras que genera, no asombra que Los Simpson se hayan
convertido en un estereotipo universal del consumo televisivo de las mayorías.
Que Los Simpson (o la "fiebre
amarilla", como los llaman algunos) haya "copado" el gusto consumista de las
mayorías alienadas del mundo, es la prueba más evidente de que el sistema
capitalista depredador de cerebros ha conseguido por fin (y tal como lo
previeron algunos pensadores) construir el "hombre a su imagen y semejanza",
desde la Antártida hasta el Polo Norte.
Según informó el lunes la agencia
Reuters, la película Los Simpson, lideró la taquilla en todo
el mundo con su debut en la pantalla grande, superando incluso las
expectativas más optimistas.
Durante su primer fin de semana en los cines, Los Simpson recaudó 168
millones de dólares, unos 125 millones de euros.
La recaudación total del fin de semana en Estados Unidos y Canadá llegó a 71,85
millones de dólares, lo que coloca a la cinta en el quinto estreno más
exitoso del año.
La previsiones de recaudación que barajaba Fox se cifraban en un promedio de
40 millones de dólares en su debut.
El total a nivel internacional fue de
96 millones de dólares en 71 países, logrando el puesto número uno de
taquilla en la mayoría de estos, según datos de Fox.
Los estrenos más destacados fueron en Reino Unido (27,8 millones de dólares) y
Alemania (14,2 millones de dólares). En ambos mercados la película se convirtió
en el tercer estreno más exitoso para una cinta animada.
La película costó 75 millones de dólares, lo que asegura cuantiosos
beneficios a la multimillonaria franquicia de Los Simpson.
En Finlandia, Argentina, Chile,
Colombia y Uruguay, la película batió records históricos de apertura.
Harry Potter (el otro "gran
recaudador" del negocio mediático sionista), quedó tercera con 17,1 millones de
dólares en su tercer semana en los cines, y acumula 241,8 millones.
El programa de televisión Los Simpson
iniciará su decimonovena temporada este otoño, y los creadores del negocio
seguirán multiplicando sus ganancias, mientras las mayorías niveladas y
colonizadas se seguirán reflejando cada vez más en el modelo universalizado
del yanqui superficial, estúpido, individualista y consumista
contagiado como una plaga al mundo dependiente.
Esto explica porqué en la mayoría de
los países dependientes (salvo la parte del mundo islámico que resiste al
capitalismo sionista con las armas) el Imperio ya no necesita de ejércitos
militares para dominar y controlar.
Con los políticos, el voto periódico
y los medios de comunicación, bastan.