Las encuestas siguen
demostrando que el "anti-Bush", o el odio a Bush, son más fuertes, incluso, que
el rechazo a EEUU, la potencia capitalista imperial administrada por el actual
presidente norteamericano que hizo de la "guerra contraterrorista" la
columna vertebral de su política exterior.
Y, curiosamente, los mismos
gobiernos y las mismas sociedades que aceptan sumisamente la "guerra
contraterrorista" impuesta planetariamente por Bush, odia a Bush casi con la
misma fuerza con que acepta como propio el sistema capitalista depredador de
pueblos que el actual presidente representa desde Washington.
Un nuevo sondeo de la firma Gallup para el diario
The Washington Post y la cadena de televisión ABC, revela
que el índice de desaprobación pública de la gestión del presidente de EEUU, George W. Bush (faltándole aún 18 meses de gestión) ha subido hasta los
niveles a los que llegaron sus predecesores más impopulares, Richard Nixon y
Harry Truman.
Según esa encuesta, el
65% de los entrevistados en mayo de 2006, y en enero y junio de este año, tenía
una opinión negativa de la gestión de Bush.
"Ningún otro
presidente desde Truman ha tenido índices negativos tan sostenidos", afirmó en
su análisis The Washington Post, un adherente explícito a la campaña electoral
demócrata y un de los abanderados periodísticos del "anti-Bush".
Harry Truman, presidente de EEUU entre 1945 y 1953, también registró el
65% de desaprobación en febrero de 1952, principalmente a consecuencia de la
guerra de Corea.
Nixon, que fue presidente entre 1969 y 1974, tuvo un 66% de desaprobación
en agosto de 1974, pocos días antes de renunciar tras el escándalo Watergate
de espionaje político y la revelación de numerosas actividades ilegales de su
gobierno.
George H.W. Bush, presidente entre 1989 y 1993 y padre del actual gobernante,
registró su menor popularidad en agosto de 1992, según Gallup, cuando el 64% de
los entrevistados expresó una opinión negativa a tres meses de la elección en la
cual buscó un segundo mandato en la Casa Blanca.
La impopularidad del presidente Jimmy Carter (1977-1981), según la
encuesta, llegó a su punto más alto en julio de 1979, con el 59%, cuando el país
padecía una inflación acelerada.
Su sucesor, Ronald Reagan, tuvo la marca negativa más alta en enero de
1983, cuando preparaba su mensaje anual al Congreso en el cual se bosquejaría un
plan para sacar a EEUU de una recesión económica.
El siguiente en cuanto a alta impopularidad es Lyndon Johnson
(1963-1969), que tuvo un 52% de desaprobación de la ciudadanía en agosto de
1968, pocos meses después de que, agobiado por la guerra en Vietnam, anunció que
no buscaría la reelección.
Bill Clinton (1993-2001) superó en tres ocasiones la marca de
desaprobación de más de la mitad de los encuestados, y registró un rechazo del
51% por primera vez en agosto de 1993, durante el debate por un plan nacional de
asistencia sanitaria que encabezó su esposa Hillary.
La segunda ocasión que supuso para Clinton una desaprobación del 51% de los
encuestados fue en octubre de 1994, pocos días antes de que la oposición
republicana ganara la mayoría en la Cámara de Representantes.
Y la tercera de Clinton fue
en enero de 1995, cuando tuvo el 51% de desaprobación después de que una mujer,
Paula Jones, le acusó de acoso sexual, según la encuesta de Gallup.
George W. Bush, aunque la
mayoría del mundo (salvo los países musulmanes) se encuentra sometido al
Imperio y al sistema capitalista que preside, según parece, va camino
de superar la marca de todos los "malos" de la historia.
Una curiosidad de la
historia.