Al Fatah y Mahmoud Abbas cuentan con el abierto apoyo del eje sionista Washington-Tel
Aviv, que antes de fin de año les proporcionaron fondos económicos y armas
para reprimir a lo que consideran como el gobierno "terrorista" de Hamás, que
asumió luego de derrotar en elecciones al partido del presidente de la ANP.
La manifestación de Al Fatah lugar al término de una semana en la que la
lucha entre facciones palestinas, y en particular entre Hamás, que dirige el
Gobierno del primer ministro Ismael Haniyev, y Al Fatah, el partido del
presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP),
Mahmoud Abbas,
ha causado 23 muertos, según datos del Centro Al Mezan para Derechos
Humanos.
Mohamed Dahlan, asesor para asuntos de seguridad de Mahmoud Abbas,
fue el encargado
de dirigirse a los seguidores de Al Fatah en un estadio de fútbol de la ciudad
de Gaza y lo primero que hizo fue despedir a sus guardaespaldas antes de decir:
"!Que Hamás me dispare!".
"Nos hemos reunido para contestar con una sola voz a los asesinos que vierten la
sangre palestina", dijo Dahlan y, recordando hechos ocurridos el pasado jueves,
añadió que ese día "mientras las fuerzas israelíes invadían Ramala, las fuerzas
de la vergüenza y la indignidad asesinaban al coronel Mohamad Gharib y a sus
hermanos".
El coronel Mohamed Dahlan, nacido en
1961 en Gaza, es un ex responsable de la Fuerza de Seguridad Preventiva en Gaza
en tiempos de Arafat, y ha tenido una implicación directa en los acuerdos
alcanzados con Israel y con la CIA en materia de seguridad en el marco de Oslo.
De esa época viene su vinculación con Mahmoud Abbas (Abu Mazen), fundador de Al-Fatah,
secretario general del Comité Ejecutivo de la OLP desde 1996 y arquitecto del
Acuerdo de Oslo I (1993).
Al igual que Dahlam, Abbas mantiene unas privilegiadas relaciones con EEUU y
Jordania y ha sido un reconocido negociador con los israelíes.
Dahlan, considerado el
"hombre fuerte" de la seguridad palestina, fue el coordinador de los
entrenamientos sobre "guerra contraterrorista" de las fuerzas de seguridad
palestinas impartidos por la CIA y el MOSSAD como parte de los acuerdos de Oslo.
Como Mahmoud Abbas, y
respondiendo a sus órdenes,
Dahlan llegó con una misión concreta:
desarmar a la guerrilla palestina y poner en marcha la llamada "Hoja de Ruta",
un plan que contaba con la bendición del Departamento de Estado y las
autoridades de Tel Aviv.
El coronel palestino, fue un elemento clave de la estrategia para utilizar al
gobierno de la ANP, en manos de Abbas y Al Fatah, en la represión de las
organizaciones armadas que resisten a la ocupación israelí.
Al igual que Abbas, Dahlan es un enemigo declarado de Hamás, y como el
presidente de la ANP adscribe al proyecto de "combatir al terrorismo"
simbolizado en las organizaciones que resisten con las armas y no reconocen al
Estado de Israel.
Que Dalhan haya estado presente en la manifestación de advertencia a Hamás
es indicativo -según los observadores del proceso palestino- de la posibilidad
de un enfrentamiento a gran escala entre las dos facciones palestinas.
Washington y Tel Aviv activaron y alimentaron ese enfrentamiento en los últimos
días a partir del desembozado apoyo al proyecto de Abbas de llamar a nuevas
elecciones, anulando las que legítimamente ganó Hamás a principios del 2006.
Los elogios desmedidos a Abbas, tanto de Israel como de EEUU y Gran Bretaña,
rompieron el "bajo perfil" que el eje sionista venía sosteniendo con el
presidente de la ANP, levantando una ola de indignación entre los seguidores de Hamás.
En los últimos días del año pasado, Washington y Tel Aviv hicieron explícita sus
alianza con Abbas y Al Fatah haciendo pública su intención de restituirle fondos
del bloqueo a cambio del llamado a nuevas elecciones para sacar a Hamás del
poder.
Los corresponsales y las agencias en Gaza son coincidentes en destacar que, pese
a una tregua que nadie respeta, los enfrentamientos con muertos y heridos son
diarios y constantes, revistiendo todas las características de una guerra
civil de baja intensidad.
De esta manera, y luego de
fracasar en sus estrategia militar para destruir a Hamás, Washington y los
halcones militaristas de Tel Aviv parecen haberse inclinado por la táctica de
profundizar el enfrentamiento armado entre las dos facciones militares que
controlan y se disputan el gobierno palestino.
Tras fracasar en la nueva invasión a Gaza comenzada el 26 de junio pasado, donde
las fuerzas judías mataron a más de 330 palestinos, entre ellos niños y mujeres,
pero no consiguieron terminar con la resistencia, el eje Washington Tel Aviv
apelaron a su "caballo de troya", el presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, para
impulsar una guerra civil que IAR Noticias había anticipado en mayo del año
pasado (Ver:
La CIA y el Mossad en acción: Hamás vs. Al Fatah: la
crónica de una guerra civil anunciada ).
Repitiendo el mismo esquema que utilizó tras su derrota en Líbano (enfrentar a Hezbolá con el
gobierno libanés)el eje sionista apeló a su vieja alianza con el presidente palestino,
Mahmoud Abbas, para conseguir por vía de la división armada de los palestinos lo que sus tanques
y aviones no consiguieron por la vía militar.
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