a ofensiva militar turca contra
el norte de Irak "afectará a la zona del Caspio y al Cáucaso" y puede
"acarrear problemas para el transporte (de hidrocarburos) a través de las
tuberías", señaló Leonid Ivashov a la agencia rusa RIA Novosti.
"Ya percibimos los efectos de
inestabilidad en esta región (Rusia)", añadió el experto.
De acuerdo con Ivashov, la operación militar en el Kurdistán iraquí
es "prácticamente inminente" porque "no es más que un elemento para
desviar la atención de lo que EEUU está haciendo en Irak".
"Turquía es una pieza dentro del
gran juego que apunta a la desestabilización en el Oriente Medio", precisa
Ivashov, afirmando que EEUU "lo que hace ahora es reaccionar a lo que está
pasando en Irak, o sea, al debilitamiento del régimen político y la
separación de Kurdistán", que mantiene un rol de autonomía respecto
del resto del país petrolero ocupado.
"Estos procesos son incentivados,
obviamente, por EEUU que aplica el principio de dividir para reinar",
apuntó el experto ruso.
Por otra parte, Evgueni Satanovski, director del Instituto ruso del Oriente
Próximo, también está convencido de que la operación militar de Turquía
contra los kurdos del norte de Irak es "inevitable".
"A menos que el Gobierno apoye al
Ejército en una situación de amenaza - y a Turquía realmente le amenazan desde
la zona kurda de Irak - los militares se buscarán otro Gobierno", señala en
declaraciones a la agencia RIA Novosti.
El miércoles pasado, el Parlamento
de Turquía votó a favor de realizar operaciones militares contra el separatista
Partido Obrero de Kurdistán en el norte e Irak durante, un año. Esta decisión se
adoptó para conducir operaciones militares contra dicha organización que perpetra reiteradas
incursiones en zonas adyacentes a la frontera turco-iraquí.
Respecto de esta decisión, Alexandr Jramchijin, jefe del Departamento
Analítico del Instituto de Análisis Político y militar afirma que "las operaciones
de Turquía en el norte de Irak tendrán como consecuencia un grave conflicto
entre Turquía y EEUU que encabeza el mando de las fuerzas de la coalición en
Irak".
"No cabe duda de que para los
norteamericanos ello supone una situación catastrófica, dijo el experto.
"En caso de que comience una
operación militar habrá guerra entre sus aliados importantes "Turquía e Irak que se halla bajo el control de las fuerzas de coalición", aclara.
Contrariando las opiniones anteriores, Alexandr Shumilin, director del Centro de
Análisis de Conflictos de Oriente Medio, supuso, a su vez, que lo más probables
que no haya ninguna operación militar. "Por lo menos, no está prevista ni
para hoy ni para mañana", añadió.
Según él, la postura rígida que los dirigentes de Turquía mantienen respecto a
la operación se debe más bien a la intención de ejercer una presión
psicológica sobre el Partido Obrero de Kurdistán.
"A juzgar de la forma de preparación para la operación y por la publicidad que
se dio a estos preparativos se puede decir que se trata más bien de un acto
de intimidación psicológica dirigido a los kurdos", afirmó.
"Esto se hace para movilizar el Gobierno de Irak y el del Kurdistán autónomo (en
el Norte de Irak) para que presionen a los kurdos y prevenir con ello una
invasión militar", aclara el experto.
"Se ha creado un instrumento de presión psicológico-militar y este instrumento
tiene que funcionar durante algún tiempo luego de lo cual se tomarán decisiones
políticas y diplomáticas en el marco del triángulo Ankara - Washington - Bagdad"
-, señaló Shumilin.
Refiriéndose al enfriamiento de las relaciones entre Ankara y Washington,
Shumilin apuntó que estos últimos años ya se manifiesta cierto
distanciamiento de Turquía tanto de la Unión Europea como de EEUU.
"La admisión de Turquía en la
Unión Europea se hace cada vez menos probable, y las relaciones con EEUU
también se han complicado por varias razones, incluido el desengaño de los
turcos respecto a la política norteamericana hacia los países islámicos", dijo
el experto citado por RIA Novosti.