En la opinión de
muchos especialistas militares de EEUU la nueva hipótesis
prendió con fuerza entre los funcionarios de primera línea
de Washington y del Pentágono, a tal punto, que en las
comisiones especiales del Congreso de EEUU ya comenzó a
debatirse la asignación de recursos para las ojivas no nucleares
de misiles estratégicos.
Nancy Pelosi, líder de la mayoría demócrata en la Cámara de
Representantes, señaló la semana pasada que las recomendaciones formuladas por la comisión
sobre la prevención del "terrorismo nuclear" son prioritarias para su partido.
Pelosi
agregó que los demócratas deben acelerar las negociaciones para aprobar el
proyecto y enviarlo a la promulgación por parte del presidente de EEUU,
George W. Bush, antes del receso legislativo de agosto.
En un documento del Pentágono, dado a
conocer por la prensa norteamericana en febrero último, se
señalaba que EEUU se prepara para actuar en dos guerras
simultáneas contra el "terrorismo" , y en conflictos irregulares
y prolongados como en Irak.
Asimismo se anuncia un incremento de las
fuerzas especiales, y reforzamiento de la CIA y de las fuerzas
especiales del Pentágono en operaciones de rastreo y
exterminio de "terroristas" en posesión de armamento nuclear.
El documento
habla de una guerra de cuatro años contra el terrorismo y
refleja la visión del Pentágono de que los futuros "desafíos"
vendrán más probablemente de adversarios como la "red Al Qaeda"
que de naciones armadas de manera convencional.
''Esta guerra
requiere que las fuerzas armadas de Estados Unidos adopten
enfoques indirectos y no convencionales'', señala la
denominada Quadrennial Defense Review difundida en
febrero.
"Mini-bomba nuclear"
camuflada

El diario The
Washington Post, hace poco, publicó la opinión de dos ex
secretarios de Defensa de EEUU, Harold Brown (1977-1981) y James
R. Schlesinger (1973-1975) quienes proponen instalar ojivas no
nucleares en misiles estratégicos norteamericanos, en primer
lugar, en los SLBM lanzados desde submarinos Trident II D5.
Tras el revuelo que
causaron esas opiniones, en los círculos militares
estadounidenses comenzó a difundirse la idea de que tales ojivas
resultan mucho más eficaces para eliminar "terroristas"
que los misiles convencionales de crucero o bombas de aviación
en uso.
Según algunos
expertos del Pentágono, basta con obtener datos precisos sobre
la ubicación de las bases "terroristas", sus coordenadas, para
asestar, en cuestión de segundos, golpes demoledores y de
extrema precisión contra éstas sin la necesidad de enviar
bombarderos, o portaviones con escolta o submarinos.
El Comando
Estratégico de Estados Unidos recibió la tarea de crear una
sede de fuerzas "antiterroristas" conjuntas ''para la
eliminación de armas de destrucción masiva y el comando y
control inmediato de fuerzas para ejecutar esas misiones'', dice
el informe.
Según información
revelada por los ex secretarios de Defensa de EEUU, Harold Brown
y James Schlesinger, en cada dos misiles "Trident II D5"
instalados en los submarinos estratégicos se proyecta sustituir
las ojivas nucleares por cuatro ojivas no nucleares de guiado
individual.
Es decir que,
según el proyecto del Pentágono, parte de las ojivas nucleares
de los misiles “Trident II” en los submarinos nucleares
estratégicos de las fuerzas norteamericanas serán cambiadas por
ojivas convencionales de nuevo tipo.
Al explicar a los
congresistas el motivo de desarrollar misiles intercontinentales
no nucleares de alta velocidad, James Cartwright, comandante del
Comando Estratégico de Estados Unidos, dijo: “Se podrá echar a
perder en un abrir y cerrar de ojos la oportunidad de golpear el
blanco. Por ejemplo, tenemos que aniquilar a los terroristas
cuando éstos estén ensamblando sus armas nucleares, porque,
de lo contrario, estas armas podrían hacer estragos en Nueva
York o en Washington.”
Pero el proyecto
ya levantó una oleada de críticas, principalmente del
lado de Rusia, principal competidora de EEUU en el terreno del
armamento táctico y estratégico nuclear.
Para los expertos
rusos en temas militares, por ejemplo, ningún radar de aviso
sobre el ataque nuclear es capaz de discriminar si las ojivas en
vuelo son nucleares o convencionales.
Y en todo caso,
señalan, ¿quién garantizaría qué el Pentágono utilizaría
solo ojivas no nucleares contra objetivos "terroristas"
utilizando misiles balísticos intercontinentales?, además de no
estar precisado con claridad cuales serían esos objetivos
"terroristas".
En general, los
especialistas militares rusos expresan temor de que el Pentágono
utilice el argumento de las ojivas convencionales insertadas en
los sistemas balísticos Trident para eludir controles
nucleares.
El principal
peligro del anuncio de equipamiento de misiles Trident con
ojivas no nucleares -señalan expertos militares rusos citados
por la agencia RIA Novosti- es que "EEUU podría anunciar que
en una determinada cantidad de sus submarinos atómicos están
instalados misiles con ojivas convencionales, sin que sea
posible comprobar si es así en realidad".
Rusia no tendría
ninguna seguridad de que hacia el 31 de diciembre de 2012, fecha
en que las partes contratantes deben tener cada una 1.700-2.200
cabezas nucleares operacionales, EEUU realmente disponga de la
cantidad estipulada de tales ojivas y no esconda en misiles
decenas o centenares de otras camufladas como "no nucleares",
añaden los expertos citados por RIA Novosti.
Rusia y sus
fuerzas armadas mantienen una actitud de oponerse firmemente al
proyecto del Pentágono estadounidense.
Para el Jefe del
Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, general
Yuri Baliyevski, el lanzamiento de los renovados "Trident" es
algo muy peligroso, ya que "podría provocar una reacción
irreversible en los países que poseen armamento nuclear porque
no conseguirán determinar el tipo de ojiva que lleva el misil
balístico lanzado ni el blanco que debe batir".
Por otra
parte, el mal estado del sistema de advertencia temprana de
Rusia, podría llevar a confundir el lanzamiento de misiles "Trident"
por parte de EEUU como el inicio de una guerra nuclear.
Vladimir Putin,
presidente de Rusia, en su Mensaje Anual a la Asamblea Federal,
hizo esta advertencia: “El lanzamiento de tal misil podría
provocar una reacción inadecuada por parte de las potencias
nucleares, incluyendo un golpe de represalia a gran escala
con empleo de las fuerzas estratégicas nucleares”.
El ataque
nuclear "quirúrgico"
Según
una decisión del Senado en 2003, la nueva generación de armas
nucleares tácticas o "mini-bombas" nucleares de “bajo
rendimiento” con una capacidad explosiva de hasta 6 veces la de
la bomba de Hiroshima, son consideradas ahora “seguras para
civiles” por su precisión "quirúrgica" localizada
orientada a impedir "daños colaterales".
Los manuales
militares señalan que esta nueva generación de armas nucleares
son "seguras" para el uso en el campo de batalla. Ya no
son armas de último recurso. Ya no hay impedimentos u obstáculos
políticos para su uso. En este contexto, el senador Edward
Kennedy acusó a la administración Bush de desarrollar “una
generación de armas nucleares más utilizables”.
Según el experto
estadounidense, Michel Chossudovsky, un plan operativo para
realizar "ataques convencionales y nucleares integrados"
contra Irán ha estado en un “estado de disponibilidad” desde
junio de 2005.
Todas las
garantías de la era de la Guerra Fría, que categorizaban a la
bomba nuclear como "un arma de último recurso" han sido
dejadas de lado, y las acciones militares “ofensivas” utilizando
ojivas nucleares son descritas ahora como actos de
“autodefensa”, señala Chossudovsky.
En este contexto,
las armas nucleares son presentadas como medios para consolidar
la paz e impedir “daños colaterales”. El Pentágono ha sugerido,
a este respecto, que las "mini-bombas" (con un rendimiento de
menos de 5.000 toneladas) son inofensivas para civiles porque
las explosiones "tienen lugar bajo tierra".
Como en el caso
de la primera bomba atómica, que en boca del presidente Harry
Truman “fue lanzada sobre Hiroshima, una base militar”, hoy se
pregona que las “mini-bombas nucleares” son “seguras para la
población civil adyacente”, afirma Chossudovsky.
De esta forma,
las armas nucleares y convencionales son consideradas como
"parte de la caja de herramientas", de la cual los
comandantes militares pueden elegir y escoger los instrumentos
que requieran de acuerdo con el “desarrollo de las
circunstancias” en el escenario de la guerra.
Ninguna de estas
armas en la “caja de herramientas” del Pentágono, incluyendo las
bombas convencionales revienta-búnkeres, las bombas racimo, las
mini-bombas nucleares, las armas químicas y biológicas son
descriptas como "armas de destrucción masiva" cuando son
utilizadas por EEUU y sus socios en la coalición, afirma el
analista.
La nueva doctrina
nuclear no sólo niega los devastadores impactos de las armas
nucleares, sino que no deja lugar a dudas, que las armas
nucleares son “seguras” y que su uso en el campo de batalla
asegurará un "mínimo daño colateral y reducirá la
probabilidad de escalada".
En este
escenario, nadie garantizar que las "mini-bombas" nucleares de
bajo rendimiento, que han sido aprobadas para su “uso en el
campo de batalla”, no estén en planes de ser utilizadas en operaciones
futuras de exterminio de bases "terroristas" situadas en
países comprendidos dentro del "eje del mal", como es el caso de
Irán.
Funcionarios y
asesores, tanto de la Casa Blanca como del Pentágono, arguyen
constantemente que se necesitan armas nucleares de bajo
rendimiento como "disuasivo verosímil" contra estados
delincuentes o "protectores de terroristas" (Irán, Corea del
Norte).
El "Objetivo
Irán"
La especulación en
torno a un ataque de EE.UU. contra Irán escaló desde que la
revista New Yorker y el diario The Washington Post publicaran
que Washington estaría considerando usar armas nucleares
tácticas para destruir las instalaciones subterráneas iraníes.
Ambas
publicaciones indicaban que los ataques "no se realizarían a
corto plazo", pero que la administración Bush "los considera
como una opción posible" y prevé usarlos como una amenaza
"para convencer a Irán de que esto es algo cada vez más serio".
Una de las
opciones para el ataque -según coincidieron las dos
publicaciones- comprende la utilización de armas nucleares
tácticas de destrucción de búnker, para destruir la
principal planta de producción nuclear iraní situada en Natanz,
en el centro de Irán, donde se concentran las actividades para
el enriquecimiento de uranio.
Citando fuentes
del Pentágono, los diarios británicos Sunday Telegraph
yThe Times, señalaron, en febrero pasado, que ya está
listo un plan de bombardeo a los centros atómicos con misiles
lanzados desde submarinos y apoyados por oleadas de bombardeos
aéreos.
El Pentágono ya está elaborando un plan de ataques
devastadores como "último recurso" para bloquear los
esfuerzos de Teherán de desarrollar una bomba atómica, señalaba
el británico Sunday Telegraph.
Según el diario
británico, que citaba a fuentes del Comando Central y
Estratégico del Pentágono, EEUU está identificando blancos de
ataque, en su mayoría plantas nucleares en el país
persa, "para determinar cuáles serán bombardeados en una
eventual operación".
Otro diario
británico, el The Times aseguraba, también en febrero
pasado, que el mando estadounidense "considera activamente el
uso de la fuerza militar" para acabar con las actividades
atómicas de Irán, pese a que sus autoridades aseguran realizar
con fines civiles.
Expertos citados
por The Times consideraron que Estados Unidos tiene la
capacidad de destruir una docena de instalaciones en Irán,
calificadas de sitios nucleares, incluso con la utilización de
armamento táctico nuclear en los ataques.
Según la
información, Bush ya se reunió varias veces en secreto con
diputados y senadores demócratas y republicanos para discutir
sobre un ataque nuclear nuclear de baja intensidad (quirúrgico)
Irán.
Toda esta masa de
información proveniente de expertos militares, divulgada por la
prensa europea y estadounidense, coincide con la movida de
demócratas y republicanos en el Congreso de EEUU señalando al
"terrorismo nuclear" como nueva hipótesis de conflicto.
De ahí, a
señalar a Irán como blanco del próximo ataque nuclear
preventivo, hay un solo paso.