A las 1010 AM, horario británico, el índice FTSE de la bolsa de Londres había
recuperado su valor en 0.76%, luego de haber caído más de 3% el jueves, el mayor
descenso porcentual diario en tres años.
Este viernes se derrumbó la Bolsa
de Tokio arrastrada por las caídas en Wall Street, y el índice Nikkei cayó
más de 400 puntos, un 2,36%. Así, supera el descenso registrado en las dos
últimas jornadas y alcanza su valor más bajo en tres meses.
El detonante de la caída sufrida el jueves fue el temor a una crisis hipotecaria
en Estados Unidos.
El temor a una crisis en el
mercado crediticio estadounidense, los malos datos de venta de nuevas
viviendas y los decepcionantes resultados de la petrolera Exxon Mobil dieron el
jueves un duro golpe a Wall Street.
A esto se sumaron los últimos datos
del mercado inmobiliario, que mostraron una baja del 6,6 por ciento en la venta
de nuevas viviendas en junio, hasta una tasa anual de 834.000 unidades, mucho
menos que las 900.000 viviendas que esperaban los analistas.
Según el diario fianciero The Wall
Street Journal, al impulsar los precios de las acciones y los bonos durante todo
el año, los inversionistas apostaron a que la desaceleración del mercado
inmobiliario no afectaría al resto de la economía estadounidense, y el jueves esa confianza pareció haberse evaporado.
Los mercados financieros se tambalearon en medio de una andanada de ventas
que fue mucho más extendida que en otras jornadas de declive en las últimas
semanas.
Aparte de la deuda de mayor riesgo y
cualquier activo vinculado al mercado inmobiliario, los inversionistas se
desprendieron de acciones, deuda de mercados emergentes y hasta los bonos de
empresas con grado de inversión. El volumen récord de transacciones en la renta
variable subrayó la creciente ansiedad de los inversionistas, señala el Journal.
La continua debilidad del mercado inmobiliario también agrega presión
sobre las compañías financieras, lo que redunda en un mayor temor a que se
produzca una seria crisis en el sector.
El Dow Jones de Industriales, el indicador más importante de Wall Street,
bajó 311,5 puntos, un 2,26 por ciento, hasta las 13,473,57 unidades, tras
una jornada en la que llegó a caer más de 400 puntos.
El mercado tecnológico Nasdaq registró un descenso de 48,83 puntos, un
1,84 por ciento, hasta las 2.599,34 unidades.
Pese a la fuerte baja de ayer, el Dow Jones todavía acumula un alza del 8,1 por
ciento en lo que va del año y el Nasdaq una subida de un 7,8 por ciento, por lo
que para algunos expertos la baja de ayer fue una corrección lógica tras varios
meses de subidas constantes.
En los últimos días creció la
incertidumbre sobre la dimensión real de las llamadas hipotecas subprime,
préstamos para casas que se entregan a personas con un pobre historial de
crédito o con bajos ingresos.
La inquietud se acentuó por informes del sector que indican una caída
pronunciada en las ventas de viviendas nuevas en junio.
"La gente se pone nerviosa, toman
las ganancias que han tenido y esperan a ver cuándo entran de nuevo, pero es
sólo un pequeño estornudo, no es algo que vaya a contagiar de mala manera", le
dijo a la cadena BBC el analista Robert Wood, del Economist
Intelligence Unit.
Citado por The Wall Street Journal, Sid Bakst, un gestor de portafolio de la firma de inversión Robeco Weiss Peck &
Greer, dijo que el flujo constante de malas noticias sobre el mercado de
préstamos hipotecarios a personas de alto riesgo crediticio, conocido como
subprime, y la dificultad de algunas compras apalancadas para obtener
financiamiento a largo plazo ha aumentado el nerviosismo de los inversionistas.
"Cada día que pasa, la situación se deteriora", opinó Bakst. "Pero lo de hoy
fue una carnicería", señaló.
Según The Wall Street Journal, en el
mercado accionario, los inversionistas se deshicieron de acciones en industrias
cuyo desempeño está ligado a los ciclos de la economía, como las compañías
energéticas, industriales y de commodities. Hasta ahora, esos sectores se
encontraban entre los líderes del mercado, una señal de que los inversionistas
creen ahora que la economía se desacelerará.
Robert Wood, del Economist
Intelligence Unit, ve en la caída de las bolsas de este jueves sólo una especie
de "corrección" de los mercados y afirma que se espera que se presenten aún más
eventos de volatilidad de esta naturaleza.
"Todo el mundo está atento a esta ola de liquidez que ha inflado todas las
bolsas con bienes raíces, inversiones en materias primas, ¿a dónde va esta
burbuja global?, ¿es junio el comienzo del drenado de esa liquidez? Es
demasiado temprano para concluir eso", afirma el experto citado por la BBC.