El jefe de uno de los grupos
mediáticos más poderosos de EEUU, Rupert Murdoch, lanzó una oferta
multimillonaria para quedarse con The Wall Street Journal, el más prestigioso
vocero del lobby sionista de Nueva York y el más influyente diario financiero
del mundo, pero desde el propio diario se preguntan si el magnate
"preservará la independencia editorial de sus operaciones y se abstendrá de
imponer sus opiniones e intereses comerciales en sus páginas de información".
Según un artículo publicado este
martes en el Journal, desde que se hiciera pública su oferta de US$5.000
millones el mes pasado, algunos miembros de la familia Bancroft, que
controla Dow Jones & Co., han expresado su escepticismo sobre la promesa de
Murdoch de mantener la independencia del diario.
Otro importante accionista, James
Ottaway Jr., declaró que el magnate de medios siempre ha expresado "sus
prejuicios personales, políticos y de negocios a través de sus publicaciones y
cadenas de TV".
La familia cambió de parecer la semana pasada, y pasó de oponerse
abiertamente a cualquier negociación a aceptar reunirse ayer con Murdoch para
tratar la oferta, asegura el artículo.
También empezó a hablar sobre
el establecimiento de mecanismos que "resguarden la independencia editorial"
de The Wall Street Journal.
El lunes, Murdoch tuvo su primera reunión con la familia Bancroft para discutir
temas relacionados con la independencia periodística de Dow Jones y The Wall
Street Journal. Murdoch catalogó la reunión de cuatro horas de "constructiva".
El empresario está optimista sobre las posibilidades de cerrar la operación,
según una fuente citada por el Journal.
Asimismo, la Asociación Independiente de Empleados Editoriales, un sindicato que
representa a 2.000 trabajadores de Dow Jones, señaló que estaba trabajando con
una consultora especializada para "explorar alternativas a la oferta de News
Corp. por Dow Jones".
Una revisión detallada de la carrera de casi medio siglo de Murdoch como
periodista y hombre de negocios muestra que sus periódicos y otras plataformas
han decidido cubrir temas que favorecen los intereses de News Corp., su
creciente conglomerado de medios, afirma el Journal.
Según el artículo de The Wall
Street Journal, la visión de Murdoch y su apetito por el riesgo han creado
un imperio global de medios que no se parece a ningún otro, a partir de un
pequeño periódico australiano que heredó de su padre en 1952. Hoy, su portafolio
de activos incluye más de 100 periódicos en Australia, Gran Bretaña, Estados
Unidos, las islas Fiji y Papúa Nueva Guinea; Twentieth Century Fox Film, el
canal de televisión Fox TV; la editorial HarperCollins Publishers
y la página Web MySpace. En su año fiscal más reciente, que terminó el 30 de
junio de 2006, News Corp. registró ingresos de US$28.000 millones y una
ganancia neta de US$3.380 millones.
En el camino, Murdoch ha cruzado una
frontera que existe en muchas compañías de medios de Estados Unidos que
distingue la parte de negocios de la de noticias, una separación que
pretende evitar que los intereses políticos y económicos de los propietarios
influyan en la presentación de la información.
Desde sus inicios, Murdoch intervino directamente en las decisiones de
sus compañías, participando activamente de las operaciones diarias y estando
en permanente contacto con los reporteros y editores, ofreciendo sugerencias y
críticas.
El artículo del Journal cita una entrevista realizada el viernes en su
oficina en Nueva York, el magnate de origen australiano habló abiertamente sobre
su estilo de gestión. "Cuando a un periódico le empieza a ir mal y va a la
ruina, la responsabilidad es mía", dijo.
Los accionistas "nunca llaman por
teléfono a los editores, me llaman a mí", señaló, agregando que eso lo ha
obligado en "dos o tres ocasiones a tomar decisiones muy desagradables pero muy
necesarias" para sustituir a varios editores.
Murdoch añadió que si compra The Wall Street Journal, "me gustaría pasearme por
allí… Creo que a la gente le gustará si muestro interés por su trabajo". Pero
aclaró que "no puedo invertir US$5.000 millones de mis accionistas y no ser
capaz de dirigir el negocio".
Murdoch -según el Journal-manifestó que no tiene intención de interferir en la
cobertura de noticias, incluyendo las que tengan relación con News Corp. "Me
quejaría hasta la saciedad si fueran incorrectas", dijo. Pero "pueden llevar las
notas que estimen convenientes".
Varios editores actuales de News Corp., como Robert Thomson, de The Times de
Londres y John Witherow de The Sunday Times, aseguran que Murdoch nunca ha
intentado imponer su criterio noticioso ni intervenir en la dirección de los
periódicos. A medida que el imperio de Murdoch ha ido creciendo, el magnate, de
76 años, reconoce que cada vez tiene menos tiempo para dedicarle a sus
editores.
Murdoch, hijo de un destacado periodista australiano, aún se considera un
periodista. "He estado ligado a los periódicos prácticamente desde que era un
bebé, y simplemente adoro los periódicos", observa.
En 1976, compró el New York Post, un tabloide de Manhattan que combinaba
la nota roja con la cobertura de temas más serios. La cobertura de noticias se
volvió más sensacionalista y las páginas de opinión más conservadoras. "Al
principio, cuando asumió el poder, estaba ahí casi todos los días", dice Michael
J. Berlin, reportero del Post entre 1966 y 1988. "Iba al cuarto de composición,
en mangas de camisa… y trataba de hacer más interesante al periódico". Roger
Wood, entonces director del diario, dice que cuando salía de vacaciones, Murdoch
"editaba el periódico".
En 1996, el Post publicó un artículo de dos páginas sobre la apertura del
estudio en Manhattan de Fox News, con fotografías de Murdoch, el alcalde de la
ciudad Rudolph Giuliani, el presidente de Fox News Roger Ailes y otras
celebridades. Una nota empezaba: "Políticos, celebridades y periodistas
festejando anoche, brindando por el más nuevo y noticioso escaparate en la Sexta
Avenida: El canal Fox News".
Murdoch - según el Journal- se apresura a responder que no es correcto colocar
al New York Post en la misma categoría que The Wall Street Journal. "No son
iguales", asegura.
Los periódicos representan apenas un 14% de las ganancias operativas totales de
News Corp, unos US$450 millones en los nueve meses terminados el 31 de marzo,
según los balances financieros de la compañía. Buena parte de ese dinero es
producido por tabloides como el Sun de Londres, mientras que algunos de
sus nombres más conocidos, tales como el New York Post y el Times
de Londres pierden dinero.
The Wal,Street Journal afirma que hoy Murdoch tiene mucho más en su
mente que los periódicos.
Además de monitorear las operaciones
de cine y TV de News Corp. en EE.UU. y sus intereses en TV satelital en otras
regiones del mundo, también se enfrenta a las transformaciones ocasionadas por
Internet, concluye.