(IAR-Noticias) 21-Septiembre-07
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Avión israelí bombardea Líbano en agosto de
2006 |
El jefe del Likud, y
ultra-halcón sionista, Binimín Netanyahu, confirmó en la televisión israelí la
operación militar que violó el espacio aéreo de Siria y bombardeó blancos,
todavía no precisados oficialmente, que las fuentes de inteligencia judía
atribuyen a instalaciones que albergaban material nuclear (supuestamente un
misil) comprado por el gobierno de Damasco a Corea del Norte.
Netanyahu "confirmó" el ataque durante una entrevista en la
TV israelí, pero -y siguiendo la orientación en el gabinete de Olmert-
no precisó detalles ni informó sobre el blanco atacado, desatando nuevas
polémicas y teorías sobre el alcance de la operación, que también es
silenciada por los gobiernos de Irán y Siria.
El halcón ultraderechista del Estado sionista, se convirtió de esta manera en el primer líder que reconoció la violación del espacio aéreo sirio por aviones
F15I de la Fuerza Aérea para atacar lo que la inteligencia militar -a través de
versiones surgidas en los medios israelíes- define como un ataque a
instalaciones nucleares de Siria.
"En general, cuando el Gobierno hace cosas por la seguridad de Israel, yo le doy
mi respaldo", señaló Netanyahu, quien admitió haber "tomado parte, debo
decirlo, desde el primer minuto en la decisión oficial silenciada hasta la fecha
y bajo censura".
El círculo de allegados al primer ministro Ehud Olmert, según deslizan medios
israelíes, reaccionó ante las declaraciones de Netanyahu diciendo: "Estamos
estupefactos con este hombre. Es un irresponsable, insensato y peligroso".
En los últimos días (la operación fue
realizada el 6 de septiembre) el gabinete de Olmert y el mando militar judío
mantuvieron un estudiado "silencio de radio" sobre el caso, mientras la
inteligencia militar filtraba en los medios lo que querían comunicar.
La estrategia del "mutismo"
alimentó una polémica mundial con distintas especulaciones de los analistas,
principalmente en EEUU, que buscaban una explicación al ataque militar a
territorio sirio.
Hasta ahora, el único funcionario que se
había referido a una "posible" existencia del
ataque fue el ministro de Cultura, Raleb Majadla, a quien, al
enterase del ataque por la prensa, se le escapó : "Todos los días entran los
aviones israelíes a Siria".
Pero después de que Netanyahu quebrara el
"mutismo" (y con ello parte de la estrategia de alimentar la especulación)
algunos medios israelíes vinculados con el oficialismo se preguntaban: "¿Cómo
pudo Netanyahu hacer algo así?. Este hombre, simplemente, es un enfermo, no sabe
dónde vive. Este es el verdadero Bibi".
Políticos y militares israelíes
reaccionaron con virulencia ante las declaraciones del ex primer ministro
ultranacionalista confirmando la operación israelí sobre territorio sirio
de hace dos semanas, señaló este jueves el diario Haaretz.
El secretario general del Partido Laborista, Eitan Cabel, declaró en la Radio
del Ejército que las palabras de Netanyahu fueron "un grave, estúpido e
irresponsable error". "
"Bibi (Netanyahu) es el mismo Bibi.
No tengo ni idea de si esto es insensatez, estupidez, un deseo de 'saltar sobre
la carroza de los músicos', el deseo de ser uno de los participantes, de robar
protagonismo o algo así. El hombre simplemente no merece dirigir", añadió Cabel.
Por su parte, fuentes cercanas a Olmert comentaron que el hecho de que "Bibi se
fuera de la lengua roza la irresponsabilidad nacional" y que "una vez más
Netanyahu no ha podido abstenerse y ha corrido a decírselo a los chicos". Por su
parte, los miembros de las instituciones de Defensa calificaron la declaración
del "mayor nivel de irresponsabilidad".
En cambio, los políticos de la ultraderecha sionista mostraron su apoyo al ex
primer ministro y criticaron a Olmert. El diputado Yuval Steinitz del Likud
declaró que "los comentarios de Netanyahu fueron desafortunados, pero no han
causado daños".
Binimín Netanyahu, el jefe de los
halcones ultraderechistas que piden a gritos operaciones militares contra
Irán, Siria, Líbano y Gaza, se muestra en las antípodas de las posturas
"negociadoras" del gobierno de Olmert, a quien acusan de "debilidad" y de
mariscal de la derrota en Líbano.
Se supone que el jefe del Likud,
violó el "silencio oficial" revelando la operación militar en Siria como una
estrategia para desestabilizar a Olmert y desatar una reacción amenazante de
los gobiernos de Siria e Irán.
Esa es la metodología habitual que
utilizan los halcones militaristas de Tel Aviv para justificar el
encarpetado ataque masivo "preventivo" contra el territorio sirio, según ellos,
la "cueva" de entrenamiento de todo el "terrorismo islámico" de Medio
Oriente.
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