a negativa de Irán a suspender su programa nuclear, su involucración en Líbano
y Palestina, su alianza estratégica con Venezuela y el "eje del mal", sus
abiertos desafíos y exhibición de poder militar, se proyectó a Irak y
detonó una crisis de difícil pronóstico en la alianza de EEUU con el poder chíi
que controla el gobierno colaboracionista.
El miércoles 15 The New York Times
y The Washington Post, voceros calificados del poder sionista con asiento en Wall
Street y la Reserva Federal, informaron que el Gobierno
estadounidense estudia la posibilidad de declarar a la Guardia Revolucionaria de
Irán como "organización terrorista extranjera".
Si la información se confirma, sería
la primera vez que EE UU incluye en su lista de grupos "terroristas" un cuerpo
de seguridad de un Estado soberano.
The Washington Post informó que el gobierno de Bush emitiría la orden
presidencial en "los próximos días", mientras que Thel New York Times, citando
altos funcionarios estadounidenses, dijo que podía concretarse este mes, aunque
podría postergarse si se toman medidas más enérgicas contra Teherán en la ONU.
El propósito de Bush, según explican
los dos rotativos, es incrementar aún más la presión política y psicológica
sobre el presidente Mahmud Ahmadineyad, aprovechando que su Gobierno pasa
por horas bajas por la crisis económica y la proximidad de las elecciones.
Y de paso, añaden, busca persuadir a
otros países aliados e instituciones financieras internacionales a que corten
sus relaciones con Irán, país al que la comunidad internacional aplica desde
hace un año un régimen de sanciones económicas, financieras y diplomáticas por
su programa nuclear.
La medida -según los diarios- permitiría a EEUU bloquear activos la Guardia
Revolucionaria considerada "organización terrorista" y golpear operaciones
externas que le "proveen apoyo, servicios o asistencia, o se asocien con
terroristas", destacó el Post, citando a funcionarios estadounidenses.
La secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice advirtió a sus pares
europeos de la decisión, alegando que su gobierno está impaciente con el retraso
en aprobar mayores sanciones contra Teherán en el Consejo de Seguridad de
la ONU, indicó por su parte The New York Times, que citó a funcionarios
estadounidenses y europeos
Washington piensa fundamentar su
decisión argumentando que el cuerpo armado de los guardianes (considerado
el ejército ideológico del régimen que controla Irán) apoya a a grupos
terroristas en Irak, Afganistán y en general en Medio Oriente.
Los Guardianes de la Revolución son
un cuerpo formado en 1979 con el triunfo de la revolución islamista liderada por
el ayatolá Komeini.
En términos convencionales, las Fuerzas Armadas iraníes son las más numerosas y
poderosas del Medio Oriente: cuentan con 1.000.000 de efectivos
distribuidos entre el Ejército de Tierra, la Fuerza Aérea, la Marina y el Cuerpo
de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).
El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución, considerado como el "ejército
ideológico" del régimen, representa “un ejército dentro del ejército” ya que
cuenta, además de con sus fuerzas terrestres, con Fuerza Aérea y Marina propias,
además de la policía y del resto de las fuerzas de seguridad bajo su control.
Además, los Guardianes de la Revolución cuentan con el "Kode", un
cuerpo de elite de 15.000 hombres cuya misión es organizar operaciones
especiales en la retaguardia enemiga.
La Guardia Revolucionaria tiene bajo su mando a las milicias
voluntarias (compuestas por más de 200.000 mujaidines), que cuentan con unidades de combate y un sistema
de movilización permanente en todas las localidades.
Además de su excelente preparación militar, los soldados y mujaidines iraníes
están mentalizados en una sólida formación "religiosa-doctrinaria" imbuida en
los valores y preceptos del Islam, que los torna inmunes a operaciones de
guerra psicológica convencionales (como ya se demostró con Hezbolá en
Líbano).
El principal objetivo de la
inclusión de este cuerpo militar iraní en la lista estadounidense de
organizaciones terroristas sería aumentar la presión política y psicológica
sobre Irán, según relataron a The New York Times funcionarios de la
Administración Bush.
Las mencionadas fuentes indicaron al diario que la propuesta está siendo
impulsada por la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, aunque
declinaron señalar si está apoyada por el Consejo de Seguridad Nacional o el
Pentágono.
Asimismo, un alto funcionario del Departamento de Defensa de EEUU citado por
The New York Times, señaló que la medida tendría poco impacto en las
actividades militares estadounidenses en Irak, donde las fuerzas de
coalición ya persiguen a los combatientes, asesores y a los que financian a las
fuerzas antigubernamentales.
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Los Guardianes de la Revolución |
La Guardia
Revolucionaria y la "guerra asimétrica
Además de conformar
un cuerpo clave en la defensa estratégica de la nación
islámica, l
a Guardia Revolucionaria tiene bajo su control el territorio del país y el
programa de misiles balísticos y de satélites de Irán.
El ingreso de militares de esa fuerza en los círculos políticos indica que durante el mandato
presidencial de Mahmud Ahmadineyad desde hace cerca de dos años los poderes de
la guardia revolucionaria han aumentado cada vez más.
En
la misma semana, en marzo pasado, cuando Israel realizó su mas grande ejercicio de
defensa ante un ataque masivo, el diario estadounidense The
Washington Times publicaba un informe
sosteniendo que el cuerpo de los Guardianes de la Revolución se
preparaba para una "guerra asimétrica" y para hacer frente a cualquier
contingencia que puediera surgir en Irán.
Por otra parte -señalaba The Washington Times-, la guardia revolucionaria sufre
una creciente presión. Algunos de sus miembros han sido asesinados o
secuestrados o han desaparecido. Los altos cargos de la guardia revolucionaria
sospechan que EEUU están financiando a un grupo de guerrilleros para
atacarla.
En las zonas fronterizas habitadas por minorías étnicas han muerto varios
oficiales de la Guardia Revolucionaria en las operaciones guerrilleras libradas
por los "terroristas separatistas".
Con el propósito de arrastrar la amenaza de EEUU
que parece inminente, la Guardia Revolucionaria ha venido
reajustando sus normas militares para adaptarse a una guerra
asimétrica, puntualiza The Washington Times.
Citado por el diario, el oficial Said Molta Zamusawi dijo que "dado el desnivel
entre nosotros y nuestros enemigos en los equipos militares y armamentos, nos
proponemos cambiar este estado de cosas creando pequeñas organizaciones de
resistencia, las que deberán poder adoptar acciones más destructivas".
Pero esta afirmación -según el Times- no está de acuerdo con las palabras
estándar de los mandos de la Guardia Revolucionaria islámica, quienes siempre
han presumido de que pueden destrozar cualquier ataque contra Irán.
Los otros simulacros militares en el
curso de este año demostraron que la Guardia
Revolucionaria está desarrollando su capacidad de combate en ciudades iraníes
claves.
Hace tres meses
2.500 miembros de la organización de movilización de pobres
perteneciente al cuerpo de Guardianes islámicos llevaron a cabo un simulacro
militar en las afueras occidentales de Teherán.
La prensa
de Irán informó que "en los simulacros las
tropas toman las posiciones del enemigo, y otro sector lo enfrenta en una
"guerra asimétrica".