El Parlamento iraní acaba de aprobar una ley por la cual la producción de
pornografía se equipara a la traición, el espionaje, la sodomía, el adulterio, la
prostitución o la apostasía, entre otros delitos sancionados con la pena de
muerte. Como se sabe, la pornografía (en forma explicita, encubierta, o
"artística") conforma el filón más rentable de la maquinaria
mediática y cinematográfica capitalista cuya cabecera es Hollywood junto con las grandes cadenas
internacionales que la convierten en objeto de consumo masivo. En Irán,
simplemente, ese negocio no entra. El que lo intenta, muere en el intento.
Esta nueva legislación aprobada
permite castigar con la pena de muerte a quienes produzcan o protagonicen
material pornográfico.
"Quienes produzcan obras
pornográficas o estén directamente vinculados con su elaboración serán
considerados corruptos de la tierra y podrán ser castigados con la pena
correspondiente", señala el texto de la ley difundido por la agencia oficial
IRNA.
En Irán, ser un "corrupto de la tierra" es uno de los crímenes más graves
mencionados por el Corán, y el código penal iraní, que lo incorporó tras la
revolución islámica de Komeini en 1979.
El parlamento votó el proyecto
de agravar la condena para los responsables de producir pornografía al
incluirlos en esa categoría por abrumadora mayoría (148 votos a favor y 5
en contra).
La nueva ley se refiere
específicamente a la producción pornográfica en vídeos y medios electrónicos como
CD y DVD, o revistas y libros porno que ya permanecían prohibidos.
Obra pornográfica -en la definición del parlamento iraní- es aquella "cuyo
contenido consiste en exponer la desnudez del hombre y la mujer mientras
mantienen relaciones sexuales".
La nueva ley dispone que esos delitos
sean juzgados por tribunales revolucionarios, una instancia cuestionada por los
defensores de los derechos humanos.
Antes de entrar en vigor, aún debe
recibir el visto bueno del Consejo de Guardianes, una especie de Cámara Alta
designada que ratifica las decisiones del Parlamento, pero dado su
conservadurismo no es previsible que encuentre dificultades.
La prensa internacional sionista capitalista, que elogia la corrupción con el
negocio del sexo como "libertad de expresión", pone el grito en el cielo
ante la nueva ley y destaca que Irán se encuentra "en el punto de mira
de las organizaciones internacionales de derechos humanos" por mantener la
pena de muerte.
Según algunos analistas y estudiosos,
el sistema de comercialización masiva del "espectáculo" (películas, "shows"
televisivos, novelas, series, etc) tiene en la llamada "pornografía
artística" (sexo sugerido, o artísticamente realizado) una veta
supermillonaria de ganancias que lo convierte en el elemento clave de toda trama
exitosa.
De allí que la "libertad sexual"
(libertad de negociar y hacer negocios con el sexo) se ha convertido en una
bandera de los "derechos humanos" que las ONG del sistema capitalista
difunden para mantener el comercio.
En Irak, la fórmula no corre, así
como no corren los "gays", la otra gran veta del multimillonario
negocio con los productos emergentes de la decadencia capitalista.