Documentos e imágenes difundidos por
la televisión de Hamás luego de la toma del cuartel central de Al Fatah en Gaza
revelaron la vinculación directa de la CIA y el Mossad en las operaciones
represivas y programas de torturas con los que fueron masacrados y
torturados centenares de dirigentes y militantes de la resistencia palestina.
Además, esos documentos revelaron que
la inteligencia militar de Al Fatah actuó de "señalador" de blancos tanto de los
bombardeos a supuestos búnkeres de Hamás camouflados entre la población civil,
como de las operaciones aéreas de "asesinatos selectivos" contra dirigentes y
militantes de la resistencia armada palestina.
Además, los documentos encontrados en
los edificios oficiales
de la Autoridad Palestina y de Al Fatah tomados al asalto por Hamás hace dos
semanas escondían documentos "top secret" de Inteligencia que, según lo revelado
por Hamás en los medios de Gaza, demuestran el contubernio existente entre
Abbas y los "moderados" con EEUU e Israel para derrocarlos del poder.
Pero la revisada de las cajas
fuertes de los cuarteles de Al Fatah arrojó una sorpresa inesperada a los
combatientes de Hamás que las abrieron: en su interior se encontraron docenas
de videos de alto contenido sexual grabados con cámara oculta, en los que
altos funcionarios públicos de Gaza aparecen manteniendo relaciones
carnales con mujeres que no son las suyas en hoteles o en sus propios hogares y
despachos.
Como se sabe, en la sociedad
palestina las infidelidades al vínculo de la "nikah", el matrimonio sagrado del
islam, son una dinamita mucho más potente que la traición política,
y son capaces de arruinar la vida y el futuro de cualquier político o
funcionario público.
De allí el gran poder que adquieren
esos videos encontrados como herramienta de extorsión política, tanto
contra la oposición como para las filas propias, donde se los utiliza para
doblegar voluntades, sacar información, reclutar como "informantes" a los
enemigos, o convertir en entregadores a militantes de las filas contrarias.
Según revelaron miembros de las
Brigadas de Azzedin al Kassam, brazo armado de Hamás, que revisaron esos videos,
un líder intermedio de Hamás, después de recibir una cinta en la que aparecía en
inquietante actitud con una jovencita, tuvo que acceder a convertirse en
informador de Al Fatah para impedir que las imágenes llegaran a manos de su
esposa.
De acuerdo con una información del
diario Maariv de Tel Aviv, que cita fuentes de las brigadas islamistas,
en el material encontrado ni los jefes de Al Fatah se han escapado del sistema
de extorsión puesta en marcha por los "Servicios de Seguridad" que ellos mismos
controlaban.
Las cámaras también mostraban
distintos deslices sexuales extramatrimoniales de los integrantes de Al Fatah
con la finalidad de sacarlos a la luz como elemento de extorsión o de
neutralización de rebeliones internas.
Sin citar nombres, miembros de Hamás
dijeron en la radio de su organización que hay testimonios incluso de las
escapadas eróticas de al menos un ex ministro de Al Fatah, y que los propios
espías han sido víctimas de las prácticas cinematográficas de otros espías
rivales, entre ellos un "altísimo oficial" de la Inteligencia a estas
horas refugiado en Ramalah.
"Es gente de los escalones más altos.
Hemos visto a personalidades que no imaginábamos que podrían incurrir en estas
actitudes", señalaba un miembro de las Brigadas de Azzedin al Kassam de Hamás,
agregando que, incluso, muchas de las mujeres captadas por la cámara oculta
manteniendo relaciones sexuales con altos funcionarios palestinos eran
prostitutas traídas del extranjero.
Según Hamás, el bagaje del material
sexual de extorsión es "novedoso" en Palestina, y revela claramente una
metodología implantada por los expertos de la CIA que asesoraban a los expertos
de la "seguridad Palestina" controlada por Al Fatah.
Como lo hacen en otros lugares, los
expertos de la CIA utilizan las distintas variantes de la corrupción del poder
como herramienta de extorsión contra amigos y enemigos, y de esa dinámica
no escaparon ni sus propios aliados de Al Fatah en Gaza.