(IAR-Noticias) 30-Junio-07
Las advertencias
de Hezbolá, coincidentes con la opinión de expertos y "filtraciones" en el Congreso
de EEUU, referentes a que la CIA está preparando una "guerra civil" en Líbano con el
"terrorismo" como detonante, van tomando consistencia y nuevos indicios
tras el atentado terrorista contra el contingente español de la ONU. Un
diario libanés antisirio acaba se sumar más evidencias de la operación.
Informe especial
L a
nueva espiral de "violencia terrorista" en Líbano es coincidente con una
serie de denuncias y advertencias sobre operaciones encubiertas de la CIA
ordenadas por la Casa Blanca en Líbano con el objetivo de enfrentar en
una "guerra civil" a Hezbolá y al gobierno antisirio y pro-Washington de
Fuad Siniora.
Tras el ataque "terrorista" al
contingente de la ONU, el pasado domingo 24, tanto el eje Israel-EEUU-Unión Eurpea
como el gobierno colaboracionista de Siniora comenzaron a "deslizar
sospechas" sobre la vinculación de Hezbolá con el ataque.
En esa línea, el diario libanés
The Daily Star, vinculado a los sectores antisirios, consideró este
jueves que es "difícil de aceptar" que el movimiento chií libanés
"no estuviera avisado" de que se estaba preparando un atentado contra el
contingente español de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL)
en Jiyam, en el sur de Líbano.
Al mismo tiempo estimó que el
ataque podría ser un "aviso" a la ONU para que no envíe observadores a la
frontera con Siria para impedir el suministro de armas a Hezbolá.
"Entre las tropas de Naciones Unidas, los españoles tienen la reputación de ser
los más enérgicos en la implementación de la Resolución 1701 del Consejo de
Seguridad", escribió hoy el jefe de opinión del diario, Michael Young.
A su juicio, el atentado -que el pasado domingo causó la muerte de seis
soldados, tres españoles y tres colombianos, todos ellos de entre 18 y 21 años
de edad-refleja que el sur de Líbano "está a punto de convertirse en un nuevo
Irak, con las tropas extranjeras transformadas en objetivos".
A juicio del analista, hubo dos probables motivos para el atentado, que aún no
ha sido reivindicado. Por una parte, conseguir que las tropas de FINUL sean "más
timoratas a la hora de patrullar en la zona fronteriza, de forma que, con las
unidades del Ejército libanés movilizadas para combatir en (el campo de
refugiados palestinos de) Nahr al Bared, quede más despejado el camino a Hezbolá
para restaurar su infraestructura miliar al sur del río Litani".
"En opinión de Hezbolá, pese a todas sus declaraciones de solidaridad con la
FINUL, la fuerza internacional y el Ejército libanés son graves obstáculos para
proseguir con su "resistencia" en el sur", añadió.
La otra causa posible del atentado, según el editorialista del diario, es servir
de "aviso a la ONU para que no se plantee el envío de observadores a la frontera
entre Siria y Líbano para impedir el suministro de armas a Hezbolá". "Las
autoridades sirias se han mostrado consistentemente en contra de este
despliegue", añadió.
Hezbolá en la mira
"antiterrorista"
Luego de expulsar a la infantería y a los tanques de Israel de sus
posiciones en el sur de Líbano (donde la aviación judía masacró a más de 1.300
civiles) , en agosto pasado, Hezbolá quedó victoriosa y con su estructura
militar preservada, además del consenso y del poder político ganado tanto en
Líbano como en el resto del mundo árabe.
Tras el asedio y aislamiento del
gobierno de Siniora, jaqueado por movilizaciones masivas pidiendo su renuncia
con Hezbolá a la cabeza, desde principios de este año comenzó una sospechosa
oleada de "atentados terroristas", con decenas de muertos, y
cuyo broche de oro fue la aparición del grupo Fatá al Islam y el atentado "terrorista" a
las fuerzas de la ONU, el domingo pasado, que dejara 6 soldados españoles
muertos.
Hasan Fazlullah, miembro de la
fracción del movimiento del Hezbolá libanés en el Parlamento, anunció hace una
semana que el ala gobernante no intenta lograr una solución para la crisis
actual sino que está arrastrando al país hacia la guerra civil por medio
de una maniobra parlamentaria parecida a la que instrumentó Abbas con el llamado a
elecciones "anticipadas" en Gaza.
El gobierno antisirio y aliado de
Washington-Tel Aviv de Siniora perdió el año pasado su legitimidad al salir de su gabinete 6 ministros
chiítas y cristianos, y actualmente permanece en el poder sólo por la presión y
el apoyo local e internacional de EEUU y la Unión Europea.
Pero el ala gobernante antisiria,
utilizando la misma estrategia provocadora de Abbas en Gaza, insiste en su
postura acusando a la oposición liderada por Hezbolá de "desestabilizadora,
terrorista y
golpista".
En Gaza, donde perdieron el control
militar y político, iniciaron una operación de aislamiento y bloqueo económico
contra Hamás, con el propósito de crear también las condiciones de "anarquía
y caos" que justifique el despliegue de una fuerza internacional con
poder de fuego para desarmar y controlar el aparato militar de Hamás y de las
organizaciones de resistencia a Israel.
En resumen, se trata en los dos
casos, Líbano y Gaza, de conseguir el objetivo (destrucción de Hamás y Hezbolá)
que el eje sionista, con Israel como ejecutor, intentó con las fracasadas
invasiones militares casi simultáneas a Gaza (el 26 de junio de 2006) y a
Líbano (el 12 de julio de 2006), que terminaron con la "supremacía militar" de
la potencia judía en Medio Oriente y llevaron a su gobierno a una crisis
política terminal.
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