l llamado "cuarteto de mediadores de
paz" para el Medio Oriente se reunió en Jerusalén por primera vez desde que la
derrota del aparato colaboracionista de Abbas dejara al grupo islamista Hamás en
control de la Franja de Gaza.
Los representantes de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia (aliado oscilante
del "eje del mal") y la Organización de las Naciones Unidas (el brazo
diplomático del sionismo) también discutieron un posible "papel" para el
saliente primer ministro británico, Tony Blair, como su enviado especial al
Medio Oriente.
Blair, consultado por la prensa, ha indicado por su parte que está
dispuesto a "hacer todo lo que sea posible" para llevar la paz a la
región. La paz entendida dentro de los intereses de Israel, EEUU y la Unión
Europea, claro está.
No obstante, y según especulan medios y analistas del sistema, aún queda por
establecerse con precisión la naturaleza y el alcance de un enviado especial
internacional para el Medio Oriente.
En cuanto a las dotes "mediadoras"
de Blair con el mundo musulmán, hay que recordar que en Gran Bretaña, tras
el 7-J "terrorista" en Londres, se produjo la más grande persecución y cacería
de islámicos "sospechosos de terrorismo" de la Unión Europea.
También hay que recordar que en la
Gran Bretaña gobernada por Blair se legisló e implementó la más dura y represora
"ley contraterrorista", después de la "Patriot" promulgada por Bush en EEUU.
La presencia de Blair con un cargo de
"mediador" en Medio Oriente, da un claro indicio del plan, con columna vertebral
en la ONU, que el eje sionista EEUU-Unión Europea ya están operando en distintos
frentes.
Según los diarios The Guardian y
The
Times, Blair trabajará desde una oficina en Jerusalén y otra en Cisjordania,
y su labor consistirá en ayudar a crear las instituciones necesarias para un
futuro Estado palestino, sin Hamás y obviamente gobernado por Abbas.
La prensa israelí difundió que (como
era de esperar) la designación de Blair como enviado especial del Cuarteto
para Cercano Oriente fue propuesta por el presidente estadounidense George W.
Bush, que tuvo al ex premier británico como su aliado más firme en la "guerra
contraterrorista".
Durante la gestión de Blair, Gran
Bretaña y sus tropas conformaron la "segunda columna vertebral" de las
invasiones a Irak y Afganistán, mientras el entonces primer ministro se
convertía en pieza esencial de Washington para su movidas en la ONU y en la
OTAN.
Las cadenas internacionales consignan
que Blair cuenta con el apoyo entusiasta del secretario general de la ONU, Ban
Ki-moon, y señalan que Rusia y también algunos países miembros de la Unión
Europea "verían el nombramiento de Blair con escepticismo", en vista del apoyo
decidido del premier británico a la política de Estados Unidos en Irak y en
el Cercano Oriente en general.
Y no por casualidad, la reunión para discutir el nombramiento de Blair, tuvo
lugar poco después de que el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, anunciara
el lunes que su país liberará a 250 presos palestinos de Al Fatah, el movimiento
encabezado por el actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ahora
solo con autoridad en Cisjordania), Mahmud Abbas.
La reunión del "agente Abbas"
con el jefe del Estado judío y sus "aliados árabes" de Egipto y Jordania, formó
parte de una operación para aislar a Hamás en Gaza, cuya puntada inicial la
dieron Olmert y Bush en Washington.
Olmert (que antes de la operación
"terrorismo" contra Hamás y Hezbolá, estaba más muerto que vivo en Tel Aviv)
realizó el anuncio del "apoyo total a Abbas" en su guerra contra Hamás,
en el marco de la cumbre que reúne a diversos líderes árabes aliados del
sionismo en Medio Oriente en el balneario de Sharm el-Sheikh, que se suman de
esa manera a la operación de aislamiento y estrangulamiento de Hamás en Gaza.
En el encuentro de Sharm el-Sheikh,
Egipto y Jordania, implementando como una acción demagógica hacia el mundo árabe, presionaron
al primer ministro israelí para que su país suavice las restricciones a los
presos de Al Fatah en Cisjordania, no así a los detenidos de Hamás en las
prisiones israelíes.
De la misma manera que exigen al eje
EEUU-Unión Europea que levante el bloqueo económico en Cisjordania, no así en
Gaza, donde un millón y medio de palestinos se encuentran en catástrofe
humanitaria a causa del bloqueo lanzado desde el triunfo electoral de Hamás,
en enero pasado.