Como
ya sucedió durante el bombardeo de Israel a Líbano, el año pasado, nuestro sitio
fue atacado por hackers que destruyeron casi en forma total nuestros archivos y
dañaron nuestro servidor.
Continuamente recibimos amenazas y
ataques, pero éste último, ocurrido el sábado 16 de junio, fue masivo, y
sobrepasó todas las líneas de prevención de nuestros sistemas de seguridad.
Por lo tanto, y desde el sábado,
estamos restaurando el sitio con nuestras copias de seguridad, y estimamos que
en las últimas horas de este martes 19 podremos reiniciar nuestro servicio,
aunque más no sea con una edición de emergencia.
En cuanto al ataque que sufrimos,
debemos puntualizar que, si bien IAR-Noticias ya lleva 4 años de existencia, las
presiones y amenazas se incrementaron a partir de nuestra cobertura especial
sobre el bombardeo israelí de 33 días consecutivos a Líbano, que atrajo una
masiva afluencia de lectores a nuestro sitio, que se convirtió, incluso, en
fuente de una apreciable cantidad de medios en Internet.
Todas las proyecciones de IAR Noticias sobre el
desarrollo y el desenlace de la masacre militar de Israel en Líbano se
cumplieron en la realidad de los hechos, paso por paso.
IAR Noticias, y tal como está documentado,
fue el único medio en el mundo que brindó a sus lectores la posibilidad de un
seguimiento contrainformativo de las diferentes estrategias que fue
implementando la dupla EEUU-Israel para disfrazar su derrota en el campo militar
en Líbano, incluido la acción de las grandes cadenas mediáticas con la CNN a la
cabeza.
Nuestro trabajo de periodismo contrainformativo
de guerra (con una visión opuesta y diferenciada de la visión oficial, tanto
de "izquierda" como de "derecha") fue reconocido, además de nuestros lectores
habituales, por una masa de miles de nuevos lectores que atrajo nuestra
cobertura especial, además de la reproducción y repercusión masiva que generaron
nuestros informes en foros y medios alternativos de la red.
Tras la cobertura de de la masacre de Líbano por
Israel, se consolidó nuestro proyecto de convertir definitivamente a IAR
Noticias en una agencia especializada en contrainformación en "zonas de
conflicto", y establecer coberturas especiales allí donde vayan sucediendo,
además de seguir los acontecimientos de distintos conflictos, políticos y
sociales en desarrollo en el planeta.
Cuando estallaron los presentes acontecimientos de
Gaza, fuimos los únicos en señalar (con análisis y datos objetivos) que la
"guerra civil entre Hamás y Al Fatah no era tal, sino un enfrentamiento entre
dos sectores armados que representan (a pesar de ser palestinos ambos) intereses
diferenciados y antitéticos:
El sector de Abbas y Al Fatah claramente representa los intereses de los
invasores y ocupantes (Israel-EEUU) mientras que Hamás es una organización
de resistencia que nunca ha pactado con el eje sionista EEUU-Israel-Unión
Europea, y ha mantenido una actitud de lucha armada y de no reconocimiento del
Estado de Israel.
Por lo tanto, y a diferencia de lo que difunde el
aparato de la prensa internacional, en Gaza no hay "guerra civil", ni "violencia
entre sectores", sino la vieja guerra entre el invasor (Israel mimetizado en el
aparato militar y gobierno de Abbas) y el invadido (representado en la
organización armada de resistencia de Hamás).
Desde el punto de vista de la realidad estratégica
y de los hechos concretos (y más allá de que se esté a favor de Hamás o de Al
Fatah) , esa es la apreciación técnicamente correcta de una guerra donde
Hamás (legitimo ganador de las últimas elecciones palestinas) acaba de expulsar
de Gaza al aparato político-militar de Abbas, aliado de Israel.
Objetivamente, y en forma demostrable
para quién quiera investigarlo y verificarlo, en Gaza no hay una "guerra civil"
entre Hamás y Al Fatah, sino otro genocidio planificado perpetrado por
Israel, EEUU y la Unión Europea contra el pueblo palestino, similar al del
Líbano en julio-agosto del año pasado, pero esta vez sustituyendo a los tanques
y aviones israelíes por el aparato armado cipayo de Al Fatah y Abbas.
Documentos e imágenes difundidos por
la televisión de Hamás luego de la toma del cuartel central de Al Fatah en Gaza
revelan la vinculación directa de la CIA y el Mossad en las operaciones
represivas y programas de torturas con los que fueron masacrados y
torturados centenares de dirigentes y militantes de la resistencia palestina.
Además, esos documentos revelan que
la inteligencia militar de Al Fatah actuó de "señalador" de blancos tanto de los
bombardeos a supuestos búnkeres de Hamás camouflados entre la población civil,
como de las operaciones aéreas de "asesinatos selectivos" contra dirigentes y
militantes de ñla resistencia armada palestina.
Y el punto que también queda claro,
es que el eje sionista Israel-EEUU-Unión Europea, que perdió su primera batalla
cuando Hamás ganó las elecciones en enero de 2006, han perdido su segunda
batalla conn la expulsión militar de Abbas y Al Fatah de Gaza, y ahora van por
el aislamiento internacional de Hamás legitimando y financiando en forma
descarada a Abbas y Al Fatah en Cisjordania.
Que el sistema sionista capitalista quiera
presentar la situación como "crisis palestina", o como "violencia
irracional", no invalida las causas objetivas del conflicto que no son otras
que la existencia de un invasor y un invadido, en guerra permanente, que
la prensa internacional y las cadenas mediáticas intentan ocultar, manipulando y
deformando la información.
De la misma manera, la
izquierda asimilada al sistema, "democrática y pacifista", se cuida de no
resaltar la guerra del invasor (Abbas-AlFatah) contra el invadido (Hamás) por
temor a hacer "apología de la violencia de Hamás", o de promocionar la "división
de los palestinos", como si Abbas y Al Fatah, aliados desembozados de Israel,
representasen el interés de los palestinos sometidos por la ocupación.
Durante la ofensiva militar final de
Hamás contra Al Fatah la mayoría los medios de la izquierda, presentados como
"alternativos" (salvo excepciones) , confundieron a los actores y la operación
sionista presentando el conflicto como una "división de los palestinos",
poniendo a Al Fatah en la misma categoría que Hamás, y sin identificar los
intereses y objetivos de cada uno, sumándose así a la estrategia de la prensa
del sistema consistente en presentar la guerra entre el invasor y el invadido
como un acto de "violencia irracional".
Nuestra línea editorial
siempre se orientó (y se seguirá orientado) a "contrainformar", o sea a
poner claro la realidad (estratégica y dialéctica) que el sistema (incluida la
izquierda asimilada disfrazada de "progresista" o de "revolucionaria") ocultan
por ideología, partidismo, o intereses estratégicos de dominio.
Esto, obviamente, nos cuesta el aislamiento y la visita continúa de los
hackers (a las cuales ya nos estamos acostumbrando).
Volvemos el martes 19, a
última hora, o el miércoles 20, a caballo de aquella filosofía que dice:
"Amanece, que no es poco".
Mucha gracias a nuestros
lectores, por su fidelidad.