Dependiendo del ángulo
desde que se las mire, las imágenes de los prisioneros (entregadas por goteo
por la TV. iraní) despierta júbilo o indignación en el que las mira.
En
Gran Bretaña, las imágenes, manipuladas por los medios, ya han levantado
una ola de condena e indignación en la opinión pública,
sensibilizada especialmente por la imagen de la mujer soldado vestida con
su uniforme militar y obligada a usar un velo islámico.
En cambio
en los países árabes e islámicos, las imágenes generan "mística combativa" y
son celebradas como una derrota asestada al enemigo occidental
simbolizado en los soldados británicos.
Pero al
margen del efecto mediático buscado, el "Gran Hermano" televisivo con los
prisioneros, le está sirviendo a Teherán para degradar y ridiculizar (en
la figura de los marinos) a toda la armada imperial británica apostada, junto a
la estadounidense, en las costas frente a Irán.
Gradual y
progresivamente, la operación mediática iraní con los cautivos fue captando
la atención mundial y el final de la historia del "Gran Hermano" ya
se ha convertido en objeto de discusión y de pronósticos en todo el mundo, que
giran principalmente sobre cuando serán liberados los prisioneros y como
evolucionará el conflicto.
Tomado en
el plano mediático, puede decirse que el régimen de Teherán le va ganando la
"guerra de las imágenes" al tándem Washington-Londres que se encuentra
metido en un brete diplomático difícil de resolver.
No se
sabe la extensión que los iraníes le piensan dar al "Gran Hermano" con los
cautivos, pero de su decisión de continuar o no con el "show", depende un
desenlace que, como dijo Blair, puede llegar en "otra fase", que no sería la
diplomática sino la militar.
Este
viernes, el gobierno británico calificó de "escandalosa" y de
"propaganda" la difusión de nuevas imágenes televisadas de uno de sus marinos
detenidos en Irán.
"Utilizar a nuestro personal militar con semejantes fines de propaganda es
escandaloso", declaró un portavoz del ministerio británico de Relaciones
Exteriores.
El
miércoles, la cadena de televisión oficial Al-Alam difundió las primeras
imágenes de los marinos. La única mujer del grupo, Faye Turney, de 26 años, con
la cabeza cubierta con un velo negro, reconocía haber "penetrado" en aguas
iraníes. La misma militar, escribió luego una carta a sus padres, y pidió que
EEUU abandone Irak.
La
televisión iraní volvió el viernes a mostrar imágenes de tres de los 15
marineros británicos capturados y dijo que uno ha confesado haber entrado
ilegalmente en aguas iraníes y se que se ha disculpado al pueblo iraní.
"Pasamos
ilegalmente sin permiso. Desde que hemos sido arrestados el tratamiento ha sido
amistoso. No se nos ha causado ningún daño", dijo en la televisión estatal el
militar, cuyo nombre fue leído en voz alta como Nathan Thomas Summers.
"Entramos
en aguas iraníes sin permiso y fuimos detenidos por los guardacostas iraníes, y
querría presentar excusas al pueblo iraní", dijo el militar detenido según la
agencia IRNA.
"Me
gustaría disculparme por entrar en sus aguas territoriales sin ningún permiso...Lo
lamento profundamente", añadió. "Nos han cuidado realmente bien".
Las
imágenes de la televisión iraní mostraron a dos hombres vestidos de camuflaje y
a una mujer con uniforme militar y un velo islámico hablando calmadamente y
sonriendo en una habitación con las paredes empapeladas de motivos florales.
No se sabe cuanto durará la trama
televisiva del "Gran Hermano" en versión iraní, ni tampoco si alguno (o
el conjunto) estará nominado para irse de la "casa" donde está detenido en las
próximas horas.
Pero sí hay algo seguro: Si a los iraníes se les va la mano con la puesta en
escena, es probable que veamos algunos fuegos (no artificiales) surcando las
aguas del Golfo camino a Teherán.