"La
nueva administración tendrá que decidir si mantiene la absurda, ilegal y
fracasada política contra Cuba o acepta el ramo de olivo que extendimos", dijo
en un discurso para festejar el 54 aniversario de la lucha revolucionaria.
Es decir, y
para precisar en los términos de la realidad el discurso del hermano de Fidel,
si Washington acoge en "paz" a Cuba en su seno capitalista todo estará
okey y sin cuentas pendientes, y lo demás, como hace Chávez en Venezuela,
solo será "marketing revolucionario" para mantener la clientela de izquierda
siempre dispuesta a abrazar las causas de la "revolución". Aunque solo sea de
consumo mediático.
El mismo
comandante Raúl había ofrecido en diciembre pasado resolver medio siglo de
"guerra ideológica" con Estados Unidos por la "vía del diálogo".
Esto, dicho
en la década del setenta, hubiera producido un estallido nuclear, y los que
lucharon con las armas (entre ellos el Che Guevara) contra el Imperio por cambiar el sistema, hubieran creído
que nacieron en el siglo y el lugar equivocado.
"Si las
nuevas autoridades norteamericanas dejan por fin a un lado la prepotencia y
deciden conversar de un modo civilizado, bienvenido sea. Si no es así,
estamos dispuestos a continuar enfrentando su política de hostilidad incluso
durante otros 50 años", añadió Raúl Castro, dando por sentado que el sistema
imperial capitalista es solo un tema de "prepotencia", no de sistema
imperial capitalista de conquista de mercados y de explotación del hombre.
En la
semántica estructural del "hermano Raúl", si el Imperio capitalista se expresa
"civilizadamente" deja ser Imperio y no hay necesidad de combatirlo. Y
esto, obviamente, explica lógicamente porqué la izquierda pro-cubana se ha
convertido en el "ala izquierda" del sistema capitalista. Y alimenta los
"gobiernos de izquierda" alineados con los bancos y transnacionales en todo el
continente.
James Petras sitúa a
Chávez, Fidel Castro, Evo Morales, al PRD
de López Obrador, en México, al agrupamiento CTA en Argentina, y
a la mayoría de los "intelectuales de izquierda" de América
Latina, entre otros, en un grupo calificado como "izquierda
pragmática" que solo se enfrenta al Imperio desde el discurso.
El analista aclara
que clasifica como "izquierda pragmática" a este grupo
"porque no hace un llamado a la expropiación del capitalismo ni
al rechazo de la deuda ni a ruptura alguna de relaciones con
Estados Unidos".
Este grupo de
"izquierda pragmática", liderado por Cuba y Venezuela, es
definido por Petras como de "naturaleza capitalista", ya que,
como en el caso de Cuba,"profundiza su integración al
mercado capitalista mundial en la emergencia de una nueva clase
de elites orientadas al mercado".
Por si
alguno le quedara "dudas" sobre el nuevo giro, Raúl Castro dijo el
jueves que Cuba
tiene la obligación de cuestionarse sus viejos métodos y estrategias superados
por los tiempos.
Lo que
evidentemente no está superado por el tiempo es el culto a la personalidad del
"comandante Fidel", exaltado tanto por la izquierda "civilizada" como por la
prensa imperial constructora de leyendas.
Las
agencias internacionales destacan que más de 100.000 personas lo vitorearon a
Raúl Castro este jueves sacudiendo pequeñas "banderas cubanas de papel"
en la Plaza de la Revolución de esta ciudad ganadera a 535 kilómetros al sudeste
de La Habana.
Lo de las
banderas de papel, es una mera coincidencia.