El documento reconoce que "algunos elementos de la situación en Irak son
descriptos correctamente como una "guerra civil", incluidos el refuerzo de las
identidades etnosectarias y movilización, el carácter cambiante de la violencia
y los desplazamientos de la población".
"La preocupación dentro de la
población civil iraquí se ha incrementado los últimos meses", señala el informe,
que pinta un desolador panorama del país invadido hace cuatro años.
No obstante, el Pentágono insiste en
que "la expresión "guerra civil" no captura de manera adecuada la complejidad
del conflicto", y señala que solo "algunos elementos de la situación en Irak
corresponden a la descripción de una guerra civil".
El informe cuatrimestral -que el
Pentágono elabora cada cuatro meses sobre la evolución de los acontecimientos en
Irak- el organismo asegura que los meses de octubre a diciembre han sido los
más violentos desde mayo de 2003, fecha cuando se impulsó la invasión de
Irak.
La ONU calcula que 1,8
millones de iraquíes han tenido que abandonar su país para convertirse en
refugiados sin patria por culpa de una violencia que deja una media de 4.500
muertos al mes -más de 6.000 en diciembre, según la ONU.
El informe señala asimismo que los ataques y bajas entre los efectivos militares
de la coalición e iraquíes y civiles son mayores que en cualquier otro periodo
trimestral.
Por otra parte, un informe de similar naturaleza publicado por los servicios de
Inteligencia estadounidenses hace un mes llegaron prácticamente a la misma
conclusión.
El Pentágono fue el último en
admitir la existencia de saqueos en Irak, la llegada del caos, la existencia
de una resistencia iraquí y, ahora, la de una guerra civil.
Sin embargo, en su informe,
titulado "Evaluación de la estabilidad y seguridad en Irak", la realidad
vuelve a alcanzarle, y por primera vez admite que "existen las condiciones que
pueden llevar a una guerra civil".
El documento analiza la evolución de
los diferentes grupos e incluso el rendimiento de los servicios públicos que
obtienen los iraquíes.
Cuatro años después de que se
destruyera la débil infraestructura existente en tres semanas de intensos
bombardeos, las instalaciones eléctricas del gobierno sólo han logrado
proveer un 51 por ciento de las necesidades eléctricas del país, lo que en
diciembre supuso 9,1 horas de luz a nivel nacional, y apenas 6,3 en Bagdad.
Contradictoriamente, los
llamados ataques "terroristas", en general, y la mayoría de los ataques contra
las fuerzas invasoras, han aumentado un 15 por ciento, y el número de víctimas
civiles, un 51.
"La situación de la seguridad está en
su momento más complejo desde que se iniciase la Operación Liberar Irak", dice
el informe.
Luego defiende la presencia de
tropas estadounidenses con el argumento de evitar el inminente peligro de una
guerra civil.
Texto del informe
del Pentágono