El teniente coronel Christopher Garver dijo que todos los ocupantes de la nave
fueron rescatados por otro helicóptero.
"Puedo confirmar que según reportes preliminares la nave fue derribada por fuego
de armas cortas y por lanzagranadas", dijo Garver.
El sitio del estrellamiento ha sido acordonado y no hay reportes de contacto con
el enemigo, añadió.
El mayor general William Caldwell había manifestado inicialmente que el
helicóptero había realizado un "aterrizaje forzoso".
Al menos siete helicópteros estadounidenses han caído o han sido
derribados por ataques de la resistencia iraquí desde el 20 de enero, matando
a 28 soldados y civiles.
Medios y analistas estadounidenses
destacan la "preocupación" del Pentágono y del mando
militar estadounidense en Irak por la caída de helicópteros de combate, lo que parecería indicar -según los expertos militares-
que esos aparatos, cruciales para la operaciones del ejército invasor, se
hayan convertido en el blanco prioritario para la resistencia iraquí.
La
semana pasada, según la CNN y otras cadenas, el Pentágono ordenó una
investigación para determinar las causas de la caída de esos helicópteros de
combate y que arma fue empleada en su derribamiento.
Según los medios y analistas
estadounidenses, los expertos del Pentágono están investigando si la resistencia
iraquí cuenta con algún "arma nueva", de concepción avanzada, que está
utilizando contra los aparatos del ejército de ocupación.
Las caídas, que se iniciaron el 20 de enero, coinciden con las afirmaciones de
los rebeldes de que habían recibido nuevas armas antiaéreas.
La caída de las aeronaves generó investigaciones e hipótesis sobre la posible utilización armas
más avanzadas por parte de la resistencia iraquí , además de críticas a las
tácticas de combate empleadas, de parte de especialistas militares.
Los expertos del Pentágono barajan la
posibilidad de que tanto la resistencia iraquí como las milicias chiitas anti-EEUU
estén equipados con proyectiles más sofisticados, o tal vez versiones modernas
de los misiles soviéticos SA-7 Strela procedentes de Irán.
Según el diario árabe Al Hayat, basado en Londres, el SA-18 Igla, una versión
más actual y destructiva del Strela, podría haber sido introducido en Irak.
Un modelo de este tipo de misil se fabrica en Irán "y fue utilizado con
éxito por el Hezbolá" chiita libanés durante la guerra con Israel el pasado
verano boreal, señaló el diario.
Desde mayo de 2003, EEUU ha perdido cerca de 60 helicópteros en Irak,
más de la mitad por ataques de al resistencia iraquí, según el mando militar.
William Caldwell, el portavoz militar
en Irak, dijo a la prensa que después de las
investigaciones sobre la caída de 6 helicópteros del ejército y uno privado
"parece que fueron todas el resultado de algún tipo de fuego antiiraquí desde
tierra, que derribó esos helicópteros".
En Bagdad, el teniente coronel Christopher Garver señaló el jueves que el
ejército estaba "constantemente revisando" sus "técnicas para hacer frente a la
amenaza".
"Está claro que ahora los agresores son más efectivos sobre el terreno", declaró
a principios de mes el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Peter Pace.
"Estamos investigando seriamente" si los siniestros representan un repunte
puntual de los ataques o "una especie de nueva táctica a la cual necesitamos
adaptarnos", señaló el mayor responsable militar del Pentágono.
De cualquier manera -y como señalan los analistas estadounidenses- por ahora son
todas investigaciones y especulaciones, sin pruebas concretas del origen de los
derribamientos y de la misteriosa "nueva arma" que le quita el sueño al mando
militar invasor en Irak.