Como
lo hace con cada "aparición", Washington "validó" como
auténtica la última grabación de Bin Laden difundida por la
cadena de televisión árabe, Al Jazeera, y aseguró el domingo
que los principales líderes de la red terrorista Al Qaeda
están "bajo mucha presión" y "errantes".
La
lucha contra los enemigos de EEUU se libra en el exterior de este país, por lo
que se "les hace difícil planear y conspirar contra Estados Unidos",
añadió el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, a la prensa.
Como sucede desde el 11-S hasta aquí,
cada vez que se difunde (por Al Jazeera) un video o una grabación de Bin Laden,
o su "segundo", la CIA le otorga "credibilidad" y autenticidad, y los
principales funcionarios de la Casa Blanca salen a "responderle" que es otra
forma de "autenticar" el comunicado.
Como ejemplo, en Irak el
embajador de Estados Unidos, Zalmay Jalilzad, aconsejó "tomar muy en serio"
el comunicado del "jefe de Al Qaeda".
Y Bin Laden, esta vez habló (o le
hicieron hablar) de la guerra de los "cruzados y los sionistas" contra el
Islam, de la que puso como ejemplo "lo que pasa en Irak, Pakistán, Chechenia
y Sudán".
Para los expertos se trata de una
primera fase: preparatoria de las amenazas contra Europa y EEUU por
planificar un ataque contra la nación más emblemática del Islam: Irán.
En una grabación de audio difundida
por la cadena qatarí de televisión por satélite Al Yazira, Bin Laden se refirió
a su anterior llamamiento a una "tregua" con Occidente a cambio de la
retirada de las soldados occidentales de los países islámicos en los que se
encuentran desplegados en diversas misiones.
Luego el supuesto "líder de Al Qaeda",
señaló que la negativa occidental significa que "insisten en seguir adelante con
la campaña de los cruzados contra nuestra Nación; la ocupación de nuestras
tierras, apoderarse de nuestras riquezas y convertirnos en esclavos".
También consideró que los pueblos
occidentales (léase EEUU y Europa) "comparten con sus respectivos gobiernos la
responsabilidad de la "guerra contra el Islam", pues esa guerra continua
y esos pueblos renuevan su apoyo a sus gobernantes y sus señores".
Asimismo,
Bin Laden pidió a los "muyahidín" (guerreros santos) que se preparen para una
"larga guerra" en la región sudanesa de Darfur (acordarse que también el
Pentágono en su informe Cuatrienal dijo que se está preparando para largas
"guerras simultáneas").
"Pido a los muyahidín y sus
partidarios de Sudán y sus alrededores que preparen todo lo necesario para
emprender una guerra prolongada contra los ladrones cruzados del oeste de
Sudán", dijo la "voz" de Bin Laden.
"Que sepan (el presidente sudanés,
Omar Hasán) Al Bachir y (el presidente de EEUU, George W.) Bush que este acuerdo
(en el sur de Sudán) no tiene más valor que el de la tinta con que fue escrito,
por lo que no nos interesa lo más mínimo", añadió Bin Laden.
En otro tramo de su primer "mensaje"
(en esta nueva fase) Bin Laden mostró su opinión contraria a la ONU como
medio de resolución de los problemas internacionales, ya que el derecho de veto
está restringido a "cinco países no musulmanes", en alusión a los cinco miembros
permanentes del Consejo de Seguridad de la organización: EEUU, Rusia, Francia,
Reino Unido y China.
"El veto está consagrado en la
defensa del dogma totalitario e injusto que considera la guerra santa y la
defensa de la patria como terrorismo", aseguró Bin Laden.
El
"líder de Al Qaeda" se refirió también a crisis desencadenada por la publicación
de las viñetas de Mahoma y pidió que los responsables de su publicación
sean castigados.
"Asesinadlos. Estar bajo
tierra es mejor que sobre la tierra entre infieles que están despreciando
nuestra religión", dijo Bin Laden en una aparente referencia a la ejecución de
acciones violentas, o de "martirio", de acuerdo con la visión maximalista de la
terminología yihadista empleada por el líder de Al Qaeda.
También calificó a los religiosos
musulmanes que se expresaron a favor de un diálogo con Occidente tras la crisis
de las viñetas, y los calificó de "derrotistas que se han ido a verles (a
los occidentales) como negociadores en lugar de ir como combatientes".
Inmediatamente después del
"comunicado" la Casa Blanca salió a validar la autenticidad de la grabación.
"Nuestros servicios de inteligencia
acaban de decirnos que creen que es auténtica", declaró el portavoz de la Casa
Blanca, Scott McClellan, en Twentynine Palms (oeste), donde el presidente George
W. Bush participó en un servicio religioso y desayunó con infantes de marina.
Bin Laden "quiere llamar la
atención (...) creo que debemos tomarlo seriamente", dijo el
embajador de EEUU en Irak, Zalmay Jalilzad, en una entrevista con la
cadena de noticias CNN en la que añadió que Bin Laden lucha por demostrar que
"aún es un actor" en la escena internacional.
En su mensaje, Bin Laden también
pidió el boicoteo de los productos estadounidenses y de los países europeos
solidarios con Dinamarca por la publicación de unas caricaturas del profeta
Mahoma.
Señala la agencia EFE: "En caso de
que se confirme la autenticidad del mensaje, será el primero que lanza Bin Laden,
cuya suerte suscita numerosas y variadas hipótesis, desde el pasado 19 de
enero".
¿Qué hipótesis le sugerirá a
EFE, y al resto de las cadenas mediáticas del Imperio la "nueva aparición" en el
escenario de la información internacional?
Desde el 11-S, estas cadenas (que
sirven de polea de transmisión de la "guerra contraterrorista" de Bush y de los
halcones del Pentágono), la única "hipótesis" que manejaron es la de Bin
Laden "terrorista".
Y es lo que están haciendo ahora.
Cuando difunden la "nueva aparición" de de Bin Laden, le están diciendo al
mundo: el "peligro terrorista está vivo".
En cualquier momento (la próxima
aparición) Bin Laden se va a mudar a Irán.
Ver
informe relacionado:
Bin Laden: los planes y las operaciones
psicológicas en el tablero del conflicto nuclear con Irán