En agosto de 1960 la CIA contrató al ex agente del FBI Robert Maheu como parte
de un plan para envenenar a Fidel Castro. Si bien durante muchos años hubo
varias filtraciones sobre este intento de asesinato, ayer la CIA desclasificó
por primera vez las pruebas y detalles del increíble complot. Más aún, de
acuerdo a los documentos, el presidente John F. Kennedy y su ministro de
Justicia y hermano Bob Kennedy estaban enterados del plan.
Los documentos conocidos como "las joyas de la Cia" hacen parte de una
investigación que la propia Central de Inteligencia norteamericana hizo sobre la
manera en que, durante las décadas del 50, 60 y 70, transgredió su propio código
de conducta utilizando drogas como LSD para hacer "cantar" a los sospechosos,
vigilando a los periodistas, espiando a los dirigentes de los derechos civiles y
a los pacifistas anti Vietnam. Sin embargo, la transgresión más simbólica es el
intento de asesinado de Fidel.
De acuerdo al plan ideado por la CIA, Maheu debía contactarse en Las Vegas con
uno de los capos de la mafia italiana Johnny Roselli y, presentándose como el
representante de un grupo de empresas con intereses en Cuba, debía explicarle
que querían asesinar a Castro para poder salvar sus inversiones. Maheu tenía
150.000 dólares (el equivalente hoy a un millón de dólares) para ofrecerle
dejándole bien en claro que el gobierno de EE.UU. no estaba implicado en el
plan.
La reunión entre Maheu y Roselli fue el 14 de setiembre en el Hotel Hilton Plaza
de Nueva York. James O'Connell de la CIA estuvo presente. Maheu lo presentó como
uno de sus empleados. Al principio Roselli dijo que no quería participar en un
plan de ese tipo, pero Maheu lo convenció de que al menos, le presentara a Sam
Gold un mafioso ligado a la "mafia cubana" ligada a los casinos.
El encuentro de Maheu con Sam y su amigo cubano Joe tuvo lugar en el Hotel
Fontainbleau de Miami Beach durante la semana del 25 de setiembre, pero solo
varias semanas después Maheu se enteró quienes eran verdaderamente esos
contactos, cuando salió una fotografía en la revista Parade identificándolos
como Momo Salvatore Giancana, capo de la Cosa Nostra en Chicago, sucesor de Al
Capone y Santos Trafficant, jefe de operaciones cubanas de la Cossa Nostra.
Ambos en la lista de los más buscados del Departamento de Justicia.
Durante las varias reuniones que tuvieron, Sam propuso asesinar a Fidel con una
píldora mortífera que sería colocada en su comida o bebida. Dijo que conocía a
un tal Juan Orta, un funcionario cubano que tenía acceso a Castro y que había
recibido coimas en el pasado de la mafia cubana de Las Vegas pero que ahora
tenía problemas económicos financieros.
La CIA preparo las píldoras. Joe se las dio a Orta. Pero luego de intentarlo
varias veces, Orta se excusó y pidió que le dieran el trabajo a otro. El nuevo
candidato también lo intento en vano. Entonces Joe sugirió que el Dr Anthony
Verona de la Junta de Cubanos en el exilio podía hacer cargo de la misión.
Verona pidió 10.000 dólares para los gastos de organización y 1.000 dólares para
comprarse equipos de comunicación, pero en realidad no llegó a utilizarlos
porque el plan fue cancelado tras el fracaso de la Bahía de Cochinos. Verona
devolvió las píldoras.
Los documentos revelan que Bob Kennedy sabía del complot porque intervino para
impedir que Maheu fuera procesado. La historia llegó a la prensa. Roselli filtró
información a Jack Anderson uno de los periodistas mas conocidos de esa época
Sin embargo es recién ayer que la CIA dio a conocer los documentos con todos los
detalles.