Muchos especialistas de la industria prevén -según el
Journal- que
los precios subirán en el segundo semestre a menos que la Organización de
Países Exportadores de Petróleo ceda y comience pronto a inyectar más petróleo
al mercado y a menos que las refinerías puedan producir más productos como
gasolina y diesel.
A largo plazo, la tendencia indica que la economía mundial se ha adaptado a
la duplicación de los precios del petróleo en los últimos tres años,
impulsando la demanda y preparando el camino para un alza en los precios en los
próximos años.
"No me sorprendería ver que los precios alcancen nuevos máximos" este año, dice
Roger Diwan, analista de PFC Energy, consultora estadounidense de la industria,
citado por el Journal. "Sólo se necesita un detonante para llegar a los US$79
el barril", añade.
La causa podría ser cualquier acontecimiento que amenace reducir el flujo de
petróleo, aseveró, como un huracán en el Golfo de México, turbulencias
políticas en Medio Oriente o un accidente industrial en los centros de
producción o refinación.
Los precios del crudo ya han regresado este año a casi US$70 el barril y se
encuentran muy cerca del récord de US$77 el barril, alcanzado en el tercer
trimestre de 2006.
El jueves 21 en la New York Mercantile Exchange el crudo para entrega en agosto
cayó 21 centavos a US$68,65 el barril. En Londres, el crudo Brent perdió 20
centavos para quedar en US$70,22 el barril.
La máxima de 2006 se alcanzó cuando Israel se enfrentó a Hezbolá en Líbano
y ante el temor de un enfrentamiento entre Irán y Occidente.
"La diferencia este año es que
estamos alcanzando US$70 el barril en base a los fundamentos" de la oferta y la
demanda del petróleo, afirma Jan Stuart, economista de energía de UBS Securities
LLC, citado por Journal. "La demanda está creciendo más deprisa. La oferta no
mantiene el mismo ritmo. Los inventarios tienden a la baja...", agregó.
La Agencia Internacional de la Energía, con sede en París, pronostica que la
demanda mundial de petróleo promedie 86,1 millones de barriles al día este año,
un alza de 2% con relación al año anterior. Es un ritmo dos veces superior al
crecimiento del 0,9% registrado en 2006 con relación a 2005.
Se prevé que la demanda se acelere aún más en el cuarto trimestre a 88 millones
de barriles al día, un volumen trimestral sin precedentes y un alza de 2,6
millones de barriles diarios con relación al período del año anterior.
Según el Journal, un
enfriamiento inesperado de la economía mundial podría restar presión a los
mercados petroleros y hacer bajar los precios. Y la OPEP, la cual representa
más de la tercera parte de la producción mundial, podría cambiar de parecer. El
organismo opina que los inventarios de crudo en manos de los países consumidores
necesitan caer.
Como la industria petrolera mundial continúa operando al límite de su capacidad,
tanto en producción de crudo como en su refinación, se espera que los precios
sean volátiles y sensibles a los temores a las interrupciones en el suministro,
indica The Wall Stree Journal.