Ante esta perspectiva, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y la agencia de la ONU para la lucha
contra el sida (ONUSODA) han decidido lanzar una nueva guía que promueva la
realización de análisis voluntarios para la detección del VIH y el acceso al
asesoramiento en los centros sanitarios, a través de una mayor implicación de
los proveedores de atención.
El objetivo último de la nueva guía, que hoy ve la luz, es que la detección
temprana del contagio permita maximizar los posibles beneficios de los
tratamientos contra la enfermedad y permitir a las personas seropositvas que
reciban información adecuada y herramientas que eviten nuevos contagios.
Encuestas recientes elaboradas en países del Africa subsahariana han mostrado
que, por término medio, sólo un 12% de los hombres y un 10% de las mujeres se
han sometido a análisis y han recibido sus resultados.
"Ampliar el acceso a la información y los análisis para la detección del VIH es
un imperativo tanto de salud pública como de Derechos Humanos", aseguró el
director de la OMS para el sida, Kevin de Cock.
"Esperamos que la nueva guía
proporcione un impulso a los países para que aumenten considerablemente la
disponibilidad para los servicios de análisis del VIH en los centros sanitarios,
a través de un enfoque realista que mejore tanto del acceso a los servicios
como, al mismo tiempo, de la protección de los derechos de las personas",
explicó.
Según De Cock, "sin un incremento importante de los análisis y la información
sobre el sida en los centros sanitario y un acceso universal a la prevención del
VIH, el tratamiento y los cuidados sólo serán un noble objetivo".
Hasta hace poco, el principal modelo para proporcionar pruebas y asesoramiento
partía de la iniciativa de los posibles afectados, en cuanto solicitantes
de esos exámenes y consejos, proceso que se conoce por las siglas inglesas VCT (Voluntary
Counselling y Testing) y que implica que la persona debe buscar estos servicios.
Sin embargo, la respuesta a estos programas se ha visto limitada por la baja
cobertura de sus servicios, el temor a los estigmas y la discriminación y
la percepción de que muchas personas, a pesar de vivir en zonas de algo riesgo,
no creen que pueden haber sido infectados.
Además, según la ONU, los testimonios sugieren que muchas oportunidades de
diagnóstico del VIH en centros sanitarios no se aprovechan, incluso en lugares
donde hay serias epidemas.
Así, y aunque la ONU cree que todavía es necesario aumentar el servicio de este
tipo de análisis, es fundamental adoptar otros enfoques si se quiere incrementar
el número de análisis y el acceso al asesoramiento, para, en última instancia,
expandir el acceso a la prevención, el tratamiento y el apoyo a la población.
La nueva guía de la OMS y ONUSIDA fue elaborada a la luz del incremento de
indicios de que los trabajos para proporcionar análisis e informácion pueden
aumentar el alcance de los test, mejorar el acceso a los servicios sanitarios
para seropositivos y crear nuevas oportunidades de prevención.
"Si queremos ir ganando terreno a la
epidemia, es fundamental la rápida expansión de las actividades de
tratamiento y prevención de la infección por VIH, y un factor esencial para
ello será un mayor recurso a las pruebas del VIH", señaló el director de
Seguimiento y Evaluación de ONUSIDA, el doctor Paul De Lay. "Al mismo tiempo, y
en todos los casos de asesoramiento y pruebas del VIH, se deben respetar las '3
C': consentimiento, confidencialidad y consejo", añadió.
En las nuevas recomendaciones de la OMS y ONUSIDA se aconseja que, en todo el
mundo, los proveedores de atención recomienden el asesoramiento y las pruebas
del VIH a todos los pacientes que acudan al médico con dolencias sospechosas
de infección por VIH.
La OMS y ONUSIDA reconocen que la
falta de recursos y otros obstáculos pueden impedir la inmediata aplicación de
las indicaciones.
Por ello, el documento ofrece algunos
consejos sobre la manera de priorizar la aplicación en diferentes tipos de
establecimientos de salud.