Sheehan mantuvo una vigilia desde 2005 en las afueras del rancho del presidente
George W. Bush, con el fin de conseguir una reunión con el mandatario
estadounidense para hablar de la muerte de su hijo en la guerra.
Durante el anuncio de su retiro también hizo críticas contra los miembros del
partido Demócrata y los propios activistas del movimiento anti-guerra, diciendo
que han puesto "sus egos por encima de la paz y la vida humana".
También expresó que ha sacrificado su salud, su matrimonio y su dinero por
esta causa.
La madre envió una carta a Daily Kos, un conocido sitio de comentario político
en internet, diciendo "tomaré lo poco que me queda y regresaré a casa".
Cindy Sheehan se transformó en una figura emblemática del movimiento anti-guerra
desde que montó un campamento de vigilia a las afueras del rancho de George W.
Bush, en el estado de Texas, a mediados de 2005.
La militante "antiguerra" asegura que ha gastado todo los auxilios
estatales recibidos por la muerte de su hijo junto a lo ganado en conferencias y
charlas, y que debe pagar grandes cuentas de hospital.
"Las mentes pequeñas me han dicho los insultos más despreciables, y
varias veces he recibido amenazas contra mi vida".
Ella dice que su hijo Casey, que murió en Bagdad en abril de 2004, fue
"muerto por su propio país, que contempla cómo la maquinaria de guerra controla
incluso lo que pensamos".
"Casey murió por una nación que está más preocupada de quien será el próximo 'American
Idol' (en referencia a un programa de televisión), antes que pensar en cuánta
gente morirá dentro de los próximos meses, mientras demócratas y republicanos
juegan a la política con vidas humanas".
"Es tan doloroso para mí saber que yo aposté por este sistema por tantos años y
mi hijo Casey pagó el precio por esa lealtad. Yo le fallé a mi hijo y eso es lo
que más me duele.
Nunca dejaré de ayudar a la gente en el mundo que ha sido afectada por los
'viejos y conocidos Estados Unidos de América ".