"La construcción es lo que hago para sobrevivir, aunque también voy con lo que
venga. Con lo que gano, no sólo pago la renta (alquiler) aquí en Miami y mis
gastos de comida, sino también envío mi dinerito a San Miguel (departamento o
provincia de El Salvador) donde están los míos", dice Elías con preocupación en
su mirada.
La realidad de Elías no está muy alejada de la que pueden estar viviendo otros
miles de hispanos en Estados Unidos.
Y es que, según el Departamento del Trabajo de ese país, el desempleo entre
hispanos en Estados Unidos trepó al 5,4% en abril, desde un 5,1% en marzo
pasado, debido fundamentalmente a un menor dinamismo en el sector de la
construcción y en el área del comercio minorista y los servicios.
Adiós al "boom" inmobiliario
A nivel general, el crecimiento del empleo en abril estuvo en su nivel más bajo
en dos años, mientras que el índice de desempleo subió una décima para ubicarse
en el 4,5%.
Este menor crecimiento del empleo se debe fundamentalmente a la pérdida de
puestos de trabajo en el comercio minorista (26.000 puestos) y el sector de la
construcción (11.000 puestos).
El "boom" inmobiliario en Estados Unidos parece haber entrado en su recta final,
con lo que las construcciones de viviendas nuevas se han debilitado, lo que está
dificultando a los hispanos, más que nada a aquellos que con menor calificación,
a la hora de buscar trabajo.
El sector manufacturero, por su parte, volvió a sufrir nuevas pérdidas en abril,
al perder 19.000 puestos de trabajo, frente a una reducción de 18.000 en marzo
pasado.
Mientras que el sector servicios, aunque agregó 116.000 empleos en abril, esta
fue la cifra más reducida en los últimos 10 meses.
Según datos del Departamento del Trabajo, el mayor desempleo entre hispanos no
sólo se debe a un menor dinamismo en los sectores donde tradicionalmente se
emplean, sino también a un mayor crecimiento en la fuerza laboral hispana.
Según el informe, la fuerza laboral hispana subió de 21,39 millones de personas
en marzo a 21,44 millones en abril, lo que contribuyó a que el desempleo entre
hispanos subiera de 1,10 millones a 1,61 millones en abril.
Menor trabajo y salario, menos remesas
No sólo se le está haciendo más difícil a la economía estadounidense generar
trabajo para todos, sino también pagar mejores salarios.
El Departamento del Trabajo dijo que en abril se hizo más lento el crecimiento
de las remuneraciones de los trabajadores, tras un salto de 3% en marzo pasado.
El salario promedio por hora creció apenas un 0,2% o dos centavos de dólar en
abril, a US$17, 25 por hora.
Estos menores ingresos y un mayor desempleo, no sólo afectan al bolsillo de
todos los estadounidenses y los que viven en ese país.
También tienen un efecto indirecto y es la posibilidad de un menor volumen en el
envío de remesas que hacen los inmigrantes que trabajan en Estados Unidos a sus
familias en América Latina.
Para tener un ejemplo, basta con observar a México, el país de la región que más
remesas recibe, y observar que desde que se frenó la construcción de viviendas
en EE.UU y se aceleraron las medidas de seguridad en la frontera, estos envíos
han retrocedido ligeramente.
Desde mayo de 2006, cuando las remesas hacia México alcanzaron un récord de US$2.600
millones mensuales, estos envíos han venido reduciéndose hasta los US$1,600
millones en febrero, registrándose una recuperación en marzo hasta los US$1,900
millones.
¿Qué se puede esperar?
Las cifras del Departamento del Tesoro muestran que el menor dinamismo de la
economía estadounidense y el deprimido sector inmobiliario ya han comenzado a
afectar a otros sectores de la economía estadounidense, desalentando el empleo y
las remuneraciones.
Con menores salarios reales, los consumidores estadounidenses tenderán a
apretarse los cinturones y consumir menos, lo que evidentemente tendrá
repercusiones sobre el ya poco crecimiento del producto interno bruto (PIB) del
país, que en el primer trimestre del año avanzó a un ritmo anual de apenas 1,3%.
A menos que la Reserva Federal estadounidense decida recortar las tasas de
interés en su próxima reunión para alentar el consumo y acelerar el crecimiento
económico, lo más probable es que continuemos viendo una economía deprimida, con
menor generación de puestos de trabajo, fundamentalmente en el sector de la
construcción, comercio y servicios.
Y mientras esos sean los sectores que más captan trabajadores hispanos, le será
cada día más difícil encontrar trabajo a inmigrantes como Elías y por ende, será
posible observar un menor volumen de remesas hacia América Latina.