El acuerdo, anunciado el viernes tras el cierre de los mercados, constituye un traspies para sus rivales Yahoo, AOL y Microsoft, que también habían competido
por una empresa cuya posesión abre nuevas puertas al creciente negocio de la
publicidad digital, un sector que creció un 36% el año pasado, según Merrill
Lynch.
El acuerdo, que según dijeron las empresas se cerrará a finales de este año,
ayudará a Google a incrementar su presencia en publicidad en "banners",
vídeos y otro tipo de anuncios multimedia.
En una conferencia con analistas y prensa el viernes por la tarde desde
Argentina, donde se encuentra para inaugurar la nueva oficina de la
multinacional, Schmidt señaló que Google había estado pensando en llevar a cabo
esta adquisición "durante mucho, mucho tiempo".
El diario The Wall Street Journal informó la semana pasada de que Microsoft se
retiró de esta puja cuando el precio alcanzó los 2.000 millones de dólares, una
cantidad muy inferior a la finalmente alcanzada.
Google, que consigue la mayor parte de sus ingresos a partir de los anuncios
contextuales -aquellos relacionados con los términos de las búsquedas que se
llevan a cabo en su motor-, lleva meses tratando de expandir su imperio en la
publicidad "online".
"La tecnología de DoubleClick la utilizan las principales anunciantes y
agencias, y la combinación de las dos compañías acelerará la adopción de los
innovadores avances de Google en la publicidad", dijo el presidente ejecutivo de
este buscador, Eric Schmidt.
Sergey Brin, cofundador de la empresa de Mountain View, en el californiano
Silicon Valley (EEUU), señaló que su visión es la de "conseguir que la
publicidad por internet sea mejor, menos intrusiva, más efectiva y más útil".
Fundada en 1996, DoubleClick es fruto del "boom" de las "punto com" de
finales de esa década, y una de las pioneras en diseñar software para crear y
medir campañas de internet "online".
La compañía con sede en Nueva York sirve los anuncios que aparecen en sitios que
van desde MySpace, la web de redes sociales, al diario financiero The Wall
Street Journal, a los que facilita el software necesario para sacar el mayor
partido posible a sus ingresos publicitarios.
A pesar de su éxito, o por culpa de él, la empresa no está exenta de
controversia, y ha sido acusada en varias ocasiones de emplear prácticas que
violaban la privacidad de los internautas.
Propiedad de la firma de capital privado con sede en San Francisco Hellman &
Friedman -que adquirió DoubleClick en 2005 por 1.100 millones de dólares-
DoubleClick también ayuda a las agencias de publicidad y a los anunciantes a
medir la efectividad de sus avisos en la red.
Aunque Google ya es líder en el mercado de publicidad "online", el uso de la
tecnología de DoubleClick le permitirá ir todavía más lejos, con anuncios que no
sólo incluyan textos.
El buscador también ha hecho agresivas avanzadas en el mundo "offline" en los
últimos tiempos con acuerdos como el que alcanzó esta semana con DirecTV para
expandirse por televisión.