(IAR-Noticias) 13-Abril-07
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Inundaciones en El Salvador |
El estadounidense Thomas
Schelling, Premio Nobel de Economía 2005, consideró hoy que el cambio climático
va a ser "devastador" para gran parte del mundo en vías de desarrollo "y no
tanto" para los países ricos, aunque son éstos los que deberán asumir el coste
de las medidas de mitigación.
A sí lo manifestó Schelling durante la inauguración del Foro de Estrategias
Globales para el clima más allá de 2012, junto a la ministra de Medio Ambiente,
Cristina Narbona, y la presidenta de la Comisión Nacional de la Energía, María
Teresa Costa.
A juicio del economista estadounidense, será necesario realizar un "gran
esfuerzo" en investigación y desarrollo "si cuando llegue el momento tenemos
que reducir de forma drástica las emisiones de dióxido de carbono" a la
atmósfera, en el que deberán cooperar los gobiernos y el sector privado.
En este sentido, abogó por la 'geoingeniería', que dentro de diez años estará
sobre la mesa, al igual que ocurre en la actualidad con el debate sobre la
adaptación al cambio climático, que "ha salido ya del armario".
Mediante 'geoingeniería' sería posible en el futuro, según Schelling, crear una
especie de "parasol" para colocarlo en la estratosfera o en órbita que
impediría la entrada a la tierra de parte de la radiación solar y de esta forma
restablecer el equilibrio respecto a las emisiones.
Esta teoría la planteó hace ya unos veinte años y en aquel momento "la mitad
de la gente me tomó por loco y la otra mitad pensó que era peligroso", dijo.
El Premio Nobel dibujó un futuro cercano en el que si una placa de hielo que hay
en el Ártico se deshace completamente podría subir seis metros el nivel del mar
a nivel mundial, lo que supondría la desaparición de ciudades como
Copenhague, Estocolmo, Manila, Londres o Los Ángeles.
En esa situación, los países ricos no tendrían grandes problemas, ya que
dispondrían de la tecnología necesaria para la construcción de diques de
contención y otras medidas, mientras que sería posible que países enteros como
Bangladesh desaparecieran.
Schelling consideró "prácticamente nula" la posibilidad de que se pueda
llegar a obligar con éxito a los países para que cumplan sus cupos de emisiones
de CO2 asignados y opinó que la única manera de lograrlo sería mediante la
adopción de compromisos de acciones y no de resultados, como es el caso del
Protocolo de Kioto (PDF).
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