Esta
advertencia fue realizada el jueves por la División de
la Población del departamento de Asuntos Económicos y Sociales
de las Naciones Unidas, que presentó datos comparativos sobre
las implicaciones económicas y sociales del envejecimiento de
la población.
"Mi mensaje es que el envejecimiento de la población es algo que
debe abordarse. Hay un cambio dramático que afectará tanto al
mundo en desarrollo como desarrollado", señaló en rueda de
prensa Somnath Chatterji, coordinadora del Estudio Global sobre
el Envejecimiento y la Salud Adulta del Organismo Mundial de la
Salud (OMS).
Según cifras de la ONU, el crecimiento anual de la población es
de un 1,14%, y se espera que alcance los 6.600 millones de
habitantes en julio del 2007.
Actualmente, la población mundial está compuesta en un 28% de
niños (menores de 15 años), un 18% de jóvenes (de entre 15 y 24
años) y un 44% de personas en edad laboral (de entre 15 y 59
años).
Asimismo, las personas mayores (por encima de los 60 años)
representan solo un 10% de la población mundial.
Sin embargo, se prevé que el número de personas mayores de 60
años se triplique, de 705 millones en la actualidad a casi 2.000
millones en el 2050.
"Esto querrá decir que por primera vez en la historia, el
número de personas ancianas superará al de niños en el 2050",
puntualizó Chatterji.
Europa es la región donde la
población es más vieja, ya
que las personas ancianas representan un 21% del total, mientras
que los niños un 15%.
"En 35 años, Italia será el segundo país en donde habrá más
población anciana, solo por detrás de España", matizó Chatterji.
Las expectativas en Europa son que las personas mayores
constituyan un 35% del total de la población en el 2050 y que en
Norteamérica -que actualmente es la segunda región más vieja del
planeta, con un 17% de ancianos- alcance el 27% en el 2050.
En contraste, África cuenta actualmente con la población más
joven, ya que las personas mayores constituyen tan solo un 5% de
la población, mientras que los niños un 15%.
Los pronósticos de la ONU apuntan a que África tendrá en el 2050
una cuota de distribución de la población joven y anciana
parecida a la que tiene actualmente Latinoamérica y el Caribe.
"Los países en desarrollo envejecerán antes de volverse ricos",
dijo Chatterji, quien señaló que tendrá repercusiones en el
plano social y económico, y se requerirá de una mayor asistencia
en la financiación de servicios para la salud.
En las naciones desarrolladas, la proporción aumentará de 32 a
62 el número de personas mayores por cada 100 personas en edad
laboral en el 2050, mientras que en el mundo en desarrollo
pasará de 13 a 34 en el mismo período de tiempo, según el
documento de la ONU.