Bush criticó que, en vez de aprobar una ley de gastos de guerra "sin ataduras
ni demoras", los líderes demócratas de la Cámara Baja decidieron
"hacer una declaración política".
Pidiendo que se deje de lado la "politiquería" y se trabaje de forma
bipartidista, Bush reiteró la advertencia del Pentágono de que las tropas
necesitan fondos suplementarios para antes del 15 de abril próximo o de lo
contrario "afrontarán interrupciones significativas" en el campo de
batalla.
Bush advirtió en que sólo aceptará un proyecto de ley "sin condiciones,
sin restricciones y sin gastos superfluos" que no guardan relación con la
financiación de la guerra en Irak.
La Cámara de Representantes aprobó, con 218 votos a favor y 212 en contra, un
total de 124.000 millones de dólares en gastos suplementarios para las
operaciones militares en Irak y Afganistán para el año fiscal en curso. Pero, y
para salvar su "imagen electoral" los demócratas también incluyeron la exigencia
de que las tropas de EEUU se retiren de Irak para antes de septiembre de 2008.
Para los republicanos, la exigencia demócrata sólo beneficia a los "terroristas
de Al Qaeda".
El legislador demócrata Paul Hodes (Nuevo Hampshire) dijo en un discurso
radiofónico que el plan aprobado el viernes responde a las inquietudes del
electorado a favor del cese de la campaña bélica en el país árabe.
"Con nuestro voto de esta semana, estamos ayudando a nuestras tropas,
protegiendo a nuestros veteranos y luchando para poner fin al derroche (de
fondos), fraude y abuso", dijo Hodes, al remachar que, en el cuarto aniversario
de la invasión, la política de Bush en Irak ha sido un fracaso.
Se prevé que el Senado debata su propia versión de la medida a partir del
lunes próximo, aunque ésta propone el repliegue de las tropas para antes de
abril de 2008.
En el caso de que ambas cámaras del Congreso fijen en un texto final una fecha
de salida de las tropas -algo poco probable, según observadores-, éstas
necesitarán la aprobación de dos tercios para superar un veto presidencial.
Lo que -según los expertos- será imposible de conseguir debido a la división
existente en el campo demócrata entre los que quieren el retiro y los que apoyan
la permanencia de los efectivos en Irak.
Todos los republicanos de la Cámara, excepto dos representantes, votaron contra
la medida del retiro, diciendo que atará las manos de los líderes militares y
contribuirá al fracaso en Irak.
El líder de los republicanos de la Cámara, John Boehner, de Ohio, advirtió: "No
tenemos otra opción excepto ganar. Si fallamos en Irak, verán un aumento aún
mayor del terrorismo a través del mundo".