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Un clérigo iraní sostiene una copia del juego 'Operación especial'.
(Foto: AFP) |
Irán reta a EEUU con su primer videojuego sobre científicos nucleares y
espías
Por Javier Espinosa
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enviado especial
El Mundo / Navegante, España
Para conocer
el desempeño de 'Operación Especial: Rescate de rehenes' nada mejor que
remitirse a la sabiduría de Shahabedin Nurbakhsh. El quinceañero reconoce que
dedica hasta cinco y seis horas diarias a ejercitarse con programas americanos
como 'Counter Strike'. "Se trata de evitar que los terroristas pongan
bombas", explica.
Una curiosa ironía porque precisamente los artífices de 'Operación
Especial' inciden en que su principal objetivo es "contrarrestar el
ataque cultural que se dirige contra Irán a través de los videojuegos
americanos. Siempre nos muestran como terroristas y ellos pretenden
ser los buenos, los que rescatan y ganan las batallas", en palabras de
Mohamad Fakhriyah, máximo responsable de la Asociación Islámica de
Estudiantes (AIE) en Irán.
Quizá por ello Shahabedin fue ayer uno de los elegidos para probar las
posibilidades del videojuego local, el primero que diseña Irán,
durante su presentación en la capital del país en medio de una notable
parafernalia publicitaria. "Se trata de responder a juegos específicos como
'Delta Force' o 'Asalto a Irán'. Ésta es la réplica islámica",
precisó Ali Reza Masaeli, el hombre de 31 años que lideró el
equipo técnico que diseñó el divertimento.
El mensaje que las autoridades iraníes intentan vincular al programa
digital no podía ser más explícito. Según la trama, un científico
nuclear iraní llamado Saeid Kusha y su esposa Maryam son secuestrados por los
militares de EEUU mientras se encuentran en la ciudad santa iraquí de
Kerbala.
Es entonces cuando el capitán Bahman, el jefe de un comando de fuerzas
especiales iraníes, interviene para rescatar a quien crió como si fuera su
hijo. En un intento de emular a las producciones de EEUU, los jugadores pueden
elegir entre cuchillos, ametralladoras o pistolas, y moverse entre
subterráneos, trincheras, fortalezas, explosiones y un continuo intercambio de
disparos. "Son ocho niveles. Dos se desarrollan en Irán,
donde el espía que denunció a Saeid se ha escondido asistido por soldados
americanos. Dos se desarrollan en Irak, donde acude Bahman pensando que allí
está Saeid, pero los americanos se lo han entregado a Israel y el
equipo tiene que asaltar cuatro posiciones israelíes", aclaró Masaeli.
Los israelíes aparecen caracterizados en su mayoría con vestimentas civiles
y la tradicional 'kippa' (gorro) judía. Es entonces cuando los iraníes
recuperan la historia de tres diplomáticos y un fotógrafo iraní secuestrados
por la milicia cristiana en Beirut en 1982 y que Teherán sostiene
todavía permanecen vivos en una cárcel de Israel.
Bahman no sólo consigue alcanzar la prisión secreta, donde un coronel
israelí mantiene retenidos a Saeid y Maryam, sino que descubre allí a sus
cuatro conciudadanos y también los rescata.
El lanzamiento de 'Operación Especial' se realizó en un centro cultural
capitalino adornado con los retratos de Jomeini y su sucesor Ali Jamenei, que
incluso envió a un representante para certificar el carácter islámico del
asunto. "El Corán dice que hay que luchar contra los que intentan
invadir tu casa y estamos sujetos a una invasión cultural", asegura
el clérigo Hamid Reza Mahdavi, enviado de Jamenei.
El acto se desarrolló entre vídeos alabando los progresos nucleares
iraníes, canciones patrióticas amenizadas con sintetizadores, poemas y
continuas proclamas religiosas. Junto al estrado, los organizadores habían
colocado un enorme panel que recogía una declaración de Jamenei
que rezaba: "Alcanzar la energía nuclear es un acto histórico".
"Es un juego, pero también lleno de mensajes. Los videojuegos occidentales
están repletos de sexo, alcohol e inmoralidad. Queríamos defender las
virtudes islámicas, que las nuevas generaciones recordaran a los
cuatro iraníes secuestrados en el Líbano y que entiendan la
importancia de nuestra lucha por conseguir energía nuclear", dice
Fakhriyah, de la AIE.
El mercado de juegos para ordenador parece haberse contagiado de la
creciente disputa que enfrenta a Estados Unidos e Irán, ya que la idea de
'Operación Especial' sólo se concibió cuando la polémica compañía
estadounidense Kuma
Reality Games comercializó en 2005 el citado 'Asalto a
Irán', donde los militares de ese país destruyen la central nuclear
de Natanz.
Duelo comercial
Kuma se ha especializado en los últimos años en trasladar al universo de
los videojuegos la tragedia iraquí con títulos como 'La batalla por
Faluya' o 'La última defensa de Uday y Qusay Husein',
cada cuál más controvertido.
El año pasado la firma anunció que ya tenía preparada la respuesta a
'Operación Especial', diseñada por la Asociación Islámica de Estudiantes
iraníes, e incluso se permitió ensalzar este particular duelo comercial e
ideológico al definirlo como "una especie de diálogo basado en
videojuegos sin precedentes en la historia de las relaciones internacionales",
según dijo su director, Case Helper.
Pero en esta batalla digital los estadounidenses aún parecen mantener una
amplia ventaja aunque sólo sea material. El propio Masaeli reconoció que el
presupuesto anual de la industria estadounidense del sector se cuenta por
decenas de miles de millones de dólares. "Nosotros nos hemos gastado
sólo 35.000 dólares", dice.
Por eso el veredicto del joven Shahabedin Nurbakhsh es contundente:
"No me gusta. Tiene pocas armas. Me quedo con 'Counter Strike'".