La prensa
europea abordó el lunes la crisis Irán-Gran Bretaña-Unión
Europea con cierto pesimismo irónico y críticas al país persa,
pero reconociendo que Teherán sigue manejando los hilos y el
guión con los marinos británicos capturados en el Golfo Pérsico.
El periódico Standard, de Viena, refiriéndose a la
crisis desatada con la captura de los marinos británicos señala
que "Alguien debe haberle aclarado el primer ministro Tony
Blair que las demostraciones de firmeza y arrogancia moral no
harían sino arrastrarlo a una segunda crisis de 444 días, como
la que en 1979 se produjo en la embajada estadounidense en
Teherán. El cambio de curso de la diplomacia británica puede
obedecer a que Teherán puede mantener cautivos a los soldados
por mucho tiempo, ya que tiene la sartén por el mango
(aunque con daños crecientes). Ni siquiera la situación jurídica
del caso luce tan clara como lo sugirió el gobierno británico".
La Repubblicca
de Roma, se muestra pesimista y señala que "Tras los
vídeos con imágenes de los soldados capturados vienen los
cócteles molotov y la piedras que inflaman la pugna con Gran
Bretaña. La manifestación de 200 personas frente a la embajada
británica en Teherán es una protesta contra lo que su alteza de
Teherán ha denominado "invasión a las aguas territoriales" por
parte de 15 soldados de su majestad. Todo se desarrolla
conforme al guión escrito por un gobierno que exige disculpas a
Tony Blair. Pero los ayatolás confirman al mismo tiempo que
ha entablado contacto directo con el gobierno británico a fin de
solucionar una crisis de pronóstico reservado".
Die Presse,
de Viena afirma que "Mientras más se alarga la crisis,
tanto más padecen no sólo el gobierno británico sino también el
de Teherán. Los Guardianes de la Revolución presionan tras
bambalinas a mostrar mayor dureza. Quieren demostrar poderío
frente a Occidente y quedarse con los británicos como as
político. Por lo visto quieren vengarse de las unidades
británicas que por el control del Golfo Pérsico han dificultado
sus negocios de contrabando. Las fuerzas moderadas en Teherán
buscan por su parte poner fin a la crisis sin perder prestigio y
esperan que Londres se disculpe. Pero por le momento es poco
probable que lo haga. La crisis podría convertirse en un
conflicto".
El diario Daily
Telegraph, de Londres, comenta con ironía la crisis
diciendo que : "Inglaterra tiene más razones que muchos otros
países para sentirse orgullosa de su pasado. Claro, tuvimos
nuestras épocas turbulentas. Como todas las demás naciones,
hemos sido miserables, desconsiderados y tramposos. Pero el
balance ha sido positivo. Si se toma a nuestra historia como
producto del racismo y la explotación, no debe sorprender que
algunas personas jóvenes nos miren desde la distancia (algunos
desde la lejanía de Afganistán, hasta donde han viajado para
combatirnos). Pero no sería lo mismo si se les comunicara cómo
la democracia parlamentaria y el imperio de la ley se expande
desde nuestra isla y lleva alegría a la humanidad".
Information,
de Copenhague afirma que "A los británicos les debe haber
quedado claro desde un principio que la detención de sus
soldados mediante una acción relámpago de los Guardianes de la
Revolución iraníes fue una emboscada bien planeada. Así lo
parece al menos, si se cree en el informe de Londres. Puesto que
Irán no ha hecho un informe detallado sobre el desarrollo de los
acontecimientos, podría pensarse que no presta mucha importancia
al derecho internacional. (...) Probablemente la acción fue
desatada por la detención de cinco oficiales iraníes de alto
rango en Irak por parte de Estados Unidos. En Irán se teme que a
los oficiales se les "saque" información delicada sobre temas
relacionados con el servicio secreto. El secuestro de los
británicos parece ser la respuesta. Si esta teoría es cierta
entonces se podría convertir en un catalizador de un conflicto
serio en el que los círculos agresivos tanto de Irán como de
Estados Unidos tendrán la palabra. La comunidad internacional
debe evitarlo a como de lugar".
Trouw, de Holanda: "¿Qué es lo que impulsa a los
líderes iraníes a exagerar este conflicto de tal forma que
arriesgan un aislamiento aún mayor después de las últimas
sanciones de la ONU en su contra? Teorías interesantes hacen la
ronda, se especula entre otras sobre una pugna silenciosa por el
poder en Teherán. Pero estas teorías no son un fundamentos para
estrategias políticas. No queda más que incrementar la presión
sobre Irán para que se libere incondicionalmente a los 15
británicos que actuaban bajo mandato de la ONU. Los diversos
países e instituciones pueden cooperar. Y no por último la Unión
Europea en su papel de principal socio comercial de Irán. El
mensaje es claro: no aceptamos este trato para soldados
europeos."
Liberté de l'Est', de Espinal, Francia comenta que
"Si los 15 británicos secuestrados por los Guardianes de la
Revolución se encontraban realmente en aguas territoriales de la
República islámica de Irán o no, es algo secundario. La verdad
es que este es un esfuerzo por desarrollar tensiones
artificiales o una buena oportunidad utilizada por Irán para
presentar a Occidente como el "agresor". (...) Esto parece tanto
más probable puesto que la fragata HMS Cornwall, bajo bandera de
la ONU, hacía patrullas en el Golfo. Detener a cascos azules
significa incrementar la presión sobre el organismo
internacional que desde hace meses implementa una política de
advertencias frente aun país que amenaza la paz en nuestro
planeta."