Baquba, capital de la oriental provincia de Diyala ubicada a
50 kilómetros al noreste de Bagdad, sobre el río de mismo nombre, está habitada
desde tiempos preislámicos. En 2002 era un boyante centro comercial famoso por
sus naranjales, poblado por 280.000 personas.
Pero tras la invasión a Iraq en marzo de 2003, Baquba quedó destrozada por los
combates entre las fuerzas de la ocupación y la insurgencia, y también entre
varios grupos combatientes y Al Qaeda, según antiguos residentes en la ciudad
hoy refugiados en Damasco.
A fines de 2006, la ciudad estaba controlada por la resistencia sunita iraquí.
Pero a principios de este año, Al Qaeda consolidó su presencia en Baquba,
advirtieron los refugiados.
Más de la mitad de sus habitantes debieron abandonar la ciudad. "La vida en
Baquba es insostenible", dijo a IPS Aziz Abdulla, profesor universitario
desempleado que se mudó a Damasco la semana pasada.
"No hay ninguna seguridad. La violencia aumenta día a día porque no hay control
del gobierno ni existen las fuerzas de la coalición. Terroristas y otros
combatientes dominan la ciudad. Es la ciudad del terror", aseguró.
Los asesinatos y secuestros ocurren sin freno. "Nos acostumbramos a ver cuerpos
en las calles. Vi demasiados. Nadie los puede tocar porque te matan. Los
combatientes observan a la persona que se acerque y la matan ahí mismo o
después", relató.
Ningún periodista occidental se atreve a ir a Baquba.
"Creo que la mitad de la población huyó, y los que se quedaron nunca salen de
casa", señaló el profesor. "Los que siguen allí aguardan sentados su muerte, que
puede llegar por la irrupción de un terrorista a sus hogares, un coche bomba o
un tiroteo", añadió.
El hospital general de Baquba está por colapsar.
El médico Ahmed Shibad, de 30 años, huyó de esa ciudad hace un mes y ahora vive
en el barrio de Al-Qudsiya, en las afueras de Damasco, junto con decenas de
miles de otros refugiados iraquíes.
"Escapé de Baquba por culpa de los terroristas y el ejército iraquí. Las
condiciones de atención en mi hospital eran muy, pero muy malas. No teníamos
suministros y las fuerzas iraquíes lo ocuparon y utilizaron como puesto de
observación. Los francotiradores disparaban desde el techo", relató.
Al igual que Abdulla, Shibad considera que Al Qaeda controla la ciudad sin que
las fuerzas estadounidenses hagan algo para detenerlos. Pero su principal motivo
de queja son los efectivos iraquíes.
"Las soldados iraquíes son quienes determinan quien entra al hospital y quien
no. Eso es un problema para los médicos", señaló. "Sacan a muchos civiles ya
internados allí. Nuestra morgue puede conservar 12 cuerpos, pero siempre hay
más", añadió.
Shibad indicó que antes de la invasión y ocupación a Iraq, encabezada por
Estados Unidos, había 600 médicos en la provincia de Diyala. Lo último que supo
es que sólo quedaban 124 y que esa cifra disminuía todos los meses.
Una de las bases estadounidenses de Baquba es conocida como Campo Boom entre sus
soldados, por la enorme cantidad de ataques que sufre a manos de los distintos
grupos armados, según relataron los refugiados.
Otra Base de Operaciones de Vanguardia (FOB) llamada FOB Scunion está separada
del Campo Freedom I por una carretera conocida como Camino RPG (granada lanzada
por un cohete, en inglés) por la cantidad de ataques contra las fuerzas de la
coalición.
"Los estadounidenses sólo controlan un kilómetro de ese camino, el principal, y
donde se encuentran la oficina del gobernador y el juzgado en el centro de
Baquba. Rara vez patrullan la ciudad porque siempre los atacan", dijo a IPS un
refugiado recién llegado de Iraq, quien pidió ser identificado como Haida por
miedo a represalias de grupos armados o de las fuerzas de la coalición.
"Todos los días vemos ataques contra los estadounidenses. Eso se debe a que
ellos mismos crearon sus enemigos por la brutalidad con que trataron a la
población de Baquba desde el comienzo de la ocupación".
Haida señaló que el control de la ciudad es compartido entre grupos de la
resistencia iraquí que combaten a las fuerzas de la coalición y Al Qaeda. De
cualquier manera, hombres armados son quienes controlan la mayor parte de Baquba.
Pese a su pequeño tamaño, en la provincia de Diyala murió la sexta mayor
cantidad de soldados estadounidenses, en comparación con los que perecieron en
las 18 que tiene Iraq. Según el Departamento (Ministerio) de Defensa
estadounidense, hubo al menos 144 efectivos muertos, 44 de ellos este año.
Haida y Abdulla, ambos procedentes de distintas zonas de Baquba, indicaron a IPS
que la ciudad estaba casi cerrada. No hay mercados y los que permanecen abiertos
funcionan con frutas y verduras cultivadas en la zona.
"No viene nada de Bagdad porque no hay forma de llegar por los puestos de
control en manos de grupos insurgentes. Si pasas por uno y perteneces a la secta
del Islam equivocada, te matan en el acto. La gente dejó de ir a la capital.
Quedamos aislados", relató.
Abdulla señaló que la gasolina es demasiado cara para la mayoría de la población
y la inflación está fuera de control. Casi no hay combustible porque los
"camiones ya no pueden llegar a Bagdad", prosiguió.
"No hay dinero en el banco porque trasladarlo desde Bagdad a Baquba es demasiado
peligroso. El gobierno no puede controlar la situación y diversos grupos pueden
robárselo. Nuestra ciudad se convirtió en una ciudad muerta", subrayó.