En plena escalada del conflicto militar en el Golfo Pérsico, Irak vivió el
miércoles una de las jornadas más violentas de la historia de la ocupación con
una cadena de ataques y una masacre contra sunies en el norte de Irak que
dejaron casi cien muertos, entre ellos mujeres y niños, según las agencias
internacionales.
La matanza de sunies , ocurrida en la
ciudad de Tel Afar, ubicada en el norte del país, comenzó la noche del martes,
continuó durante todo el día siguiente, y dejó más de setenta muertos,
entre ellos mujeres y niños, un día después de los atentados con un coche y
camión bomba que dejaron alrededor de 50 muertos y decenas de heridos.
Según algunos testigos citados por la agencia EFE policías iraquíes acompañaban
a los milicianos que mataron a las víctimas suníes".
La cifra de víctimas por las acciones de violencia tras las sangrientas
explosiones en la ciudad de Tel Afar ha subido a 70 muertos, mientras que los
heridos ascienden a 30", precisó a EFE el general Jorchid al Dosky, comandante
de la Tercera Brigada del Ejército iraquí en la provincia de Ninive.
Reveló además que un total de 40 personas se hallan desaparecidas por lo
que no excluyó la posibilidad de que hayan sido secuestradas por los milicianos
que acribillaron a decenas de personas de la ciudad, la mayoría suníes.
Una fuente también citada por EFE que pidió el anonimato indicó que agentes de
policía acompañaban a los milicianos que mataron a los civiles por ser suníes,
grupo religioso al que supuestamente están vinculados los autores del doble
atentado.
Un testigo de los hechos aseguró que los policías y milicianos irrumpieron en la
noche del martes en la vivienda de una familia suní compuesta por 14 personas y
los acribillaron a todos en el pecho y en el vientre.
También el Frente Turcomano de Tel Afar denunció que agentes de policía fueron
los que acribillaron a sesenta civiles en esta localidad, situada en las
proximidades con Siria.
Entre los muertos "hay mujeres y niños", según denunció Ali Telafari,
portavoz del Frente, que representa a los turcomanos, etnia mayoritaria en esta
zona donde conviven además kurdos, suníes y chiíes.
La situación sigue siendo muy tensa;
se han organizado manifestaciones espontáneas en las que los participantes piden
la dimisión de las autoridades locales, según Ali Telafari.
Fuentes de seguridad citadas por Reuters adelantaron en la noche del miércoles
que la situación en la ciudad en estos momentos es de tranquilidad, después de
que las autoridades provinciales decretaron el toque de queda por tiempo
indefinido.
La oleada de sangre y muerte se expandió también al oeste del país, donde al
menos 17 personas murieron y otras decenas resultaron heridas por el
estallido de dos camiones bomba conducidos por suicidas en la ciudad de Faluya,
a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad, informaron fuentes policiales citadas
por agencias internacionales.