Pero, al mismo tiempo, el sargento Paul Cortez fue declarado inocente de
asesinato premeditado y de conspiración para cometer el crimen.
Cortez se declaró el miércoles 21 culpable de la violación y asesinato de la niña
y de haber matado a otros tres miembros de la familia de la menor durante una
audiencia del proceso que se le sigue en la base de Fort Campbell (California).
El crimen fue cometido en marzo del año pasado en la localidad de Mahmudiya,
al sur de Bagdad, y la condena máxima posible sería cadena perpetua.
Fuentes militares citadas por la agencia EFE explicaron que al haber aceptado la
declaración de culpabilidad de Cortez, el juez militar, coronel Stephen Henley,
no podrá condenarlo a muerte y la sentencia máxima sería a cadena perpetua.
Añadieron que Cortez se ha comprometido a cooperar con los fiscales en la
investigación de los crímenes.
En total, cuatro militares y un ex soldado han sido acusados de la violación y
asesinato de Abeer Qassin Al Janabi, así como de la muerte de sus padres y una
hermana.
El soldado James Barker se declaró culpable en noviembre del año pasado y fue
sentenciado a 90 años de confinamiento en un recinto militar.
El ex soldado Steven Green, acusado de ser el cabecilla del grupo, será sometido
a un juicio civil y otros dos militares serán juzgados por una corte marcial por
los mismos hechos.
Green es procesado como civil debido a que fue dado de baja antes de que las
autoridades militares fueran informadas de su participación en los asesinatos.
En su admisión de culpabilidad, Cortez dijo que sostuvo las manos de la niña
de 14 años mientras era violada por Barker y que Green mató al padre de la
niña, a su madre y a una hermana de seis años, además de la menor violada.
El caso de Mahmudiya ha sido uno de varios casos de abusos contra la
población civil en que se han visto involucrados soldados estadounidenses.