n Rusia se expresan recelos de que en tal caso EEUU disponga de armas para
asestar golpe nuclear demoledor y, tomando en consideración el sistema de
defensa antimisiles, ahora en fase de creación, evitar el golpe de represalia.
Según manifestó el general Cartwright, actualmente se están barajando
varias concepciones de "golpe global" contra los países gamberros, sospechosos
de desarrollar armas de destrucción masiva. Algunos expertos norteamericanos
proponen utilizar a tales efectos los misiles balísticos Trident
instalados a bordo de los submarinos y dotados de ojivas convencionales, pero
es aquí donde surge el problema: los misiles Trident pertenecen a la
categoría de armas estratégicas, por lo cual están sujetos a la vigencia del
Tratado START-1.
"Todo dirigente militar quiere ver aumentada la financiación del
departamento de su incumbencia, para lo cual exagera premeditadamente la
amenaza, la terrorista incluida, -manifestó Vladímir Yevseev, colaborador del
Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales (Academia de
Ciencias de Rusia)-. Pero el problema de renuncia a prolongar el Tratado START-1
y de incremento de vectores consiste en que dichos misiles pueden emplearse
también como arma de alta precisión para asestar golpes contra objetivos
estratégicos de Rusia, tales como silos de misiles, puestos de mando
subterráneos".
Pero el principal peligro que pueda entrañar la renuncia de Washington a
prolongar el Tratado START-1 en aras de la "lucha contra el terrorismo" es
otro, según creen en Rusia. "La transformación de elementos de las fuerzas
nucleares estratégicas en armamentos convencionales antiterroristas no
descarta su posterior transformación inversa -opina Yevseev-. Creando las
fuerzas antiterroristas, EEUU iría incrementando un potencial que rápidamente
podría ser reconvertido en fuerzas nucleares estratégicas". Esta
circunstancia, en opinión del experto, representa una grave amenaza para la
seguridad de Rusia, porque el número de cabezas disponibles en este país va
disminuyendo. Aunque el tratado de la reducción de armas estratégicas
ofensivas permite disponer de hasta 2.200 ojivas, en realidad el Ejército ruso
dispone de unas 1.500. De ahí, deduce el experto, EEUU podría disponer del
potencial para asestar golpe nuclear demoledor y, al mismo tiempo, teniendo en
cuenta el sistema de defensa antimisiles, ahora en fase de creación,
protegerse contra el golpe de represalia.