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Putin y Chávez son dos dirigentes que ponen
por encima de todo los intereses del Estado |
Rusia y Venezuela han resultado- al menos
parcialmente- aliados políticos también en materia de lucha
contra el mundo "unipolar".
Por
Emil Dabaguián (*)
-
RIA Novosti
Posiblemente, Vladímir Putin y Hugo Chávez se valen de su
carisma y gran popularidad entre la población para practicar
en su política exterior e interior la primacía de los
intereses estatales.
Putin y Chávez son casi coetáneos: Putin está a punto de
cumplir los 55 y Chávez tiene ya 53. Ambos son enérgicos,
tienen más o menos la misma estatura y complexión, son
corpulentos. Ambos nacieron en el seno de las familias
humildes. Ambos alcanzaron la cúspide de la pirámide política
en el linde de los milenios: uno en febrero de 1999 y el otro
a principios del 2000.
Ambos pertenecen a estructuras encargadas de la defensa de
los respectivos países: uno del ejército y el otro, de la
seguridad. Ambos son entusiásticos deportistas. Uno es
aficionado al beisbol y el otro, al judo y esquíes de
montaña.
Ambos son propensos a las acciones impactantes. A Putin le
encanta hacerse a la mar en buques de guerra, presenciar las
prácticas de tiro y hasta manejar tractores en el campo.
Chávez se pone gustoso el uniforme de paracaidista demostrando
así su indoblegable decisión de luchar contra los enemigos y
derrotarlos.
Los líderes se conocieron en la "Cumbre del Milenio" que
en 2000 se celebró en Nueva York. No fue casual que Hugo
Chávez figurara entre los tres presidentes latinoamericanos
con los que se entrevistó Putin. Seguramente, en ello
influyeron no sólo recomendaciones de los asesores. Como
diría más tarde el mandatario venezolano, por lo visto, lo
sucedió a nivel de subconsciencia.
Hugo Chávez vino a Moscú en visita oficial en mayo de 2001
y llegó a ser el primer jefe de Estado latinoamericano en
haber visitado a Rusia después de elegido Vladímir Putin para
el puesto de presidente. Las entrevistas en el Kremlin desde
su inicio se caracterizaron por su particular emoción. Tras el
fuerte y emotivo apretón de manos Chávez manifestó que se
sentía feliz, orgulloso y profundamente emocionado. Putin
regaló a su homólogo el diario, recién publicado en ruso, del
Precursor de la Independencia latinoamericana, Francisco
Miranda, quien había visitado a Rusia en 1786-1787. El
espontáneo intercambio de cumplidos, como si fueran amigos
de toda la vida, creó el ambiente cordial de las
negociaciones.
Como colofón a la entrevista el presidente venezolano
manifestó que "surgió la alianza estratégica, la que
indudablemente ejercerá influencia en la geopolítica"-
En lo sucesivo Hugo Chávez realizó cuatro visitas más a
Rusia, la reciente a últimos de junio: la víspera de la
Cumbre Putin-Bush.
Putin y Chávez son dos dirigentes que evidentemente ponen
por encima de todo los intereses del Estado. Abogan
consecuentemente porque el Estado aumente su rol en todos los
ámbitos de la vida: político, económico, social, cultural e
informativo. Lo dicho por Hugo Chávez: "Tanto Estado como sea
necesario y tanto mercado como sea posible" refleja de la
mejor manera la actitud específica de ambos hacia ese problema
clave.
Por su organización estatal Rusia y Venezuela son
repúblicas federativas investidas de amplios poderes
presidenciales.
Por cuanto Hugo Chávez llegó al poder bajo la consigna de
aprobar una nueva Carta Magna de Venezuela y reorganizar a
fondo los institutos estatales, en plazos breves fue
elaborada y aprobada la Constitución, disueltas las supremas
instancias legislativa y judicial con la subsiguiente
relegitimación del poder de todos los niveles.
Como se sabe, la presidencia de Putin comenzó con la
construcción de la rígida vertical de poder, la división del
país en siete Distritos Federales Administrativos encabezads
por sus representantes y dotados de alto estatus y amplios
derechos.
Más tarde, Putin comenzó a reorganizar la Cámara Alta: el
Consejo de la Federación restringiendo poco a poco las
facultades de las provincias a favor del centro. Chávez
liquidó por completo el Senado, mientras que Putin lo redujo a
condición de instrumento dócil en manos del poder ejecutivo.
Ambos presidentes tienden obviamente a aumentar la
participación militar promoviendo a militares a los altos
puestos, comprendidos los electivos. Ambos, en igual medida,
ponen mucho celo en asegurar la firmeza de sus respectivas
retaguardias, la lealtad de sus allegados y realizan con
regularidad el relevo y enroque de mandos en la jefatura de
las fuerzas nacionales promoviendo a gente de confianza, fiel.
Putin desplegó la ofensiva en frente amplio contra los
"oligarcas" intentando distanciarlos de las palancas del poder
tanto político como económico. Por su parte, Chávez se
enfrentó a la dirección de Fedecámaras y va recrudeciendo la
presión sobre los magnates del negocio.
De hecho, ambos mandatarios llevan a cabo la
reprivatización del sector petrolero. Procede señalar que, a
diferencia de Rusia, en Venezuela la nacionalización fue
oficialmente anunciada.
Rusia y Venezuela comparten la opinión de que es necesario
oponerse al poderío e influencia de EEUU a escala mundial. El
líder del Estado venezolano comentó con admiración el discurso
pronunciado por Putin en Munich, comparte por completo su
postura respecto a Kosovo y la inadmisión de la instalación
por Estados Unidos de los elementos de su escudo antimisiles
en Europa del Este.
Al intervenir en el foro económico Rusia-Venezuela
celebrado en Moscú en junio de 2007, Hugo Chávez destacó:
"Para América Venezuela es como Rusia para Europa y Asia:
fuente de hidrocarburos". "La similitud entre Rusia y
Venezuela consiste en que ambas se hallan en estado de
emergencia", concluyó.
(Versión abreviada del artículo publicado en el
periódico "Tiempo de Noticias" de 17 de julio de 2007)
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(*) Científico del Instituto de América Latina (Academia de Ciencia de Rusia)