Las autoridades francesas esperaron para detener a Jon Lurrebaso y Kepa Suárez al
comprobar que estaban en posesión de abundante información sobre las
negociaciones entre el Ejecutivo de Zapatero y ETA.
Por D. Martínez / J.
Pagola -
ABC, España
De
hecho, se les incautó material informático que, según fuentes antiterroristas,
albergaría los documentos de las reuniones, aunque este extremo está pendiente
de su confirmación, ya que hasta el momento sólo se ha tenido un acceso parcial
al ordenador intervenido a los negociadores etarras.
No obstante, las autoridades
francesas sí tienen conocimiento de los intermediarios internacionales en estas
conversaciones, ya que Lurrebaso y Suárez no lograron destruir documentos en los
que figuraban sus nombres, la mayoría noruegos y suizos.
Los medios consultados por ABC
señalan que a principios del "proceso de paz" emisarios españoles facilitaron a
París un listado de etarras que iban a hacer labores de "correo" entre el
Gobierno y la banda, y les pidieron para ellos un salvoconducto a fin de que
pudieran desplazarse por territorio galo sin dificultades.
Las autoridades francesas dieron
una respuesta positiva, de tal forma que la Policía francesa no puso ningún tipo
de impedimento para que estos terroristas se movieran por el vecino país, aunque
les sometieron a un estrecho seguimiento. Los agentes encargados del caso
pudieron comprobar los cometidos realizados por estos dos etarras y no se
descarta que fueran vigilados otros, también "recomendados" por España.
Estas mismas fuentes interpretan
que la decisión de Francia de detener a uno de los negociadores de ETA, una vez
que disponía de abundante información sobre los contactos, responde a varios
motivos.
Por una parte, las autoridades de
París siempre han acogido con recelos las negociaciones políticas entre el
Gobierno y la banda, entre otros motivos porque una de las pretensiones de los
terroristas es poner sobre la mesa la parte francesa que reclaman: Iparralde.
Quieren, por tanto, tener
información de primera mano sobre lo que dialogan el Ejecutivo de Zapatero y los
terroristas. Por otro lado, disponer de información sobre un tema de tanta
trascendencia y calado político como es la negociación con ETA le da a Francia
un poder de envergadura con respecto al "vecino del sur".
Los cuatro
números
Así pues, cuando todas las
informaciones apuntaban a que el "proceso" entraba en barrena, Francia decidió
detener a ambos etarras. Fue el pasado 29 de marzo, en la localidad de Perigueux,
cuando se dirigían a una de las últimas reuniones, convocada para desbloquear in
extremis un "proceso" que ya todos daban como agónico. Los etarras viajaban en
un Peugeot 307 que fue interceptado en un control de aduana.
Lurrebaso no tardó en
identificarse como miembro del "aparato negociador" y como prueba de ello
exhibió un documento con cuatro números de teléfono: dos correspondientes a
operadoras de Francia y otros dos a españolas. Uno de los teléfonos pertenecía a Christian Lambert, un hombre de confianza de Nicolas Sarkozy, y que ha sido
nombrado por el Consejo de Ministros francés director general de gabinete del
prefecto de Policía de París. Su anterior cometido fue el de jefe de la Policía
antidisturbios, los GRS.
En la comisión rogatoria remitida
a la Audiencia Nacional, la juez Laurence Le Vert pide a la Justicia española
que le facilite la identidad de los propietarios de los números españoles que
llevaba Iurrebaso. Son dos tarjetas prepago. Por lo tanto, cuando fueron
adquiridas no fue necesario que se aportara nombre alguno.
Este sistema de recurrir a una
tarjeta sin identidad se empleó en el "chivatazo policial" para alertar al
cabecilla de la red del cobro del "impuesto revolucionario", Joseba Elosúa, de
que iba a ser detenido. Al tratarse de tarjetas que no dejan huellas sobre su
titular, ETA también las suele usar para reivindicar sus atentados.
Los hombres del PSE
Pese a todo, la Policía puede
obtener valiosa información de las dos tarjetas españolas de Lurrebaso. De
hecho, se podrá conocer a quién llamó y quién le llamó, lo que permitirá saber
cuáles fueron sus contactos dentro de su labor en el "aparato de negociación".
Cabe señalar que, durante todo el "proceso", el PSE ha tenido un protagonismo
relevante.
Así, su presidente, Jesús
Eguiguren, se ha reunido en diversas ocasiones con Arnaldo Otegi y "Josu
Ternera", y otros destacados dirigentes, como Ramón Jáuregi, han hecho trabajos
más de cocina. Cuando a finales de marzo Gobierno y ETA se reunieron para salvar
in extremis el "proceso", una de las primeras cosas que puso sobre la mesa la
representación de la banda es que tenían una baja porque el día anterior la
Policía francesa había detenido a uno de los miembros de su delegación:
Lurrebaso.
A este hecho, "Gara" hizo
referencia en una de sus filtraciones sobre los contactos.