El Consejo de Europa ha aprobado por abrumadora mayoría el segundo informe de Dick Marty sobre las cárceles secretas y el transporte ilegal de presuntos
terroristas por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). En él,
arremete contra el silencio de los Gobiernos de los países que albergaron dichos
centros de detención estadounidenses.
En la apertura del debate, el legislador suizo afirmó que The Washington Post
y la Casa Blanca llegaron a un acuerdo en noviembre de 2005 para que el
diario, que destapó entonces esas operaciones, no citara a Polonia y Rumanía
como lugares donde la CIA estableció centros de detención secretos de
presuntos terroristas.
En su intervención, el relator suizo del Consejo de Europa, organismo encargado
de velar por el cumplimiento y respeto a los Derechos Humanos, defendió este
segundo informe, en el que asegura que existen pruebas para respaldar sus
acusaciones. Marty señaló que "cientos de personas fueron secuestradas sin
control judicial" y algunas de ellas "siguen en Irak, Afganistán, Guantánamo
e incluso Europa".
Tras la presentación del informe de Marty el pasado día 8 en París, que llegaba
alrededor de un año después de publicar el primero, las autoridades de Polonia y
Rumanía negaron sus afirmaciones de que entre 2003 y 2005 la CIA gestionó
centros secretos de detención en sendos países.
Este miércoles, el legislador socialista rumano Vasile Ungureanu dijo que el
informe tiene "una argumentación de película, que lleva a la especulación y
está privado de objetividad". Por su parte, el parlamentario popular polaco
Krzysztof Zaremba tildó de "imaginaciones" las conclusiones.
Marty respondió a las críticas con el argumento de que, próximo a acabar su
carrera política, "no voy a inventarme cosas y echar por la borda 35 años de
vida". Ante los ataques, preguntó a los críticos: "¿qué han hecho ellos en
sus parlamentos nacionales para que se sepa la verdad?".
124 de los 169 diputados presentes en el pleno de la Asamblea Parlamentaria
votaron a favor, 37 votos fueron negativos y hubo 8 abstenciones. Las
recomendaciones fueron aprobadas con el voto a favor de 122 parlamentarios, 30
oposiciones y 7 abstenciones en el hemiciclo.
"Actitudes deplorables"
El texto "deplora" que países como
Italia, Alemania, Macedonia y Rusia hayan invocado el "secreto de Estado o de
seguridad nacional" para "obstaculizar los procedimientos judiciales" relativos
al asunto.
Por el contrario, el informe elogia a Bosnia-Herzegovina por haber reconocido
que permitió la detención de seis personas, tras lo cual pidió excusas. Además,
reconoce la coherencia de la Administración Bush que reconoció la existencia de
esos centros.
Por otra parte, concluye que a partir de ahora será responsabilidad de Gobiernos
y Parlamentos nacionales proseguir las investigaciones.
La colaboración de la OTAN
El informe llama la atención sobre
"el papel que ha desempeñado la OTAN de colaboración con la CIA" tanto en los
traslados de detenidos, como en su entrega a terceros países.
En su informe, Marty estima que "los medios para satisfacer las necesidades
operativas claves de la CIA a nivel multilateral han sido desarrolladas en el
marco de la OTAN".
En este sentido, el informe explica que la autorización de la Alianza Atlántica
este tipo de prácticas arbitrarias e ilegales quedó manifiesta tras la reunión
de la OTAN del 4 de octubre de 2001 para "examinar conjuntamente propuestas
concretas presentadas por Estados Unidos".
Finalmente, el Consejo de Europa asegura compartir la lucha contra el
terrorismo, pero siempre, según fuentes del Consejo, ateniéndose a la "legalidad
y al respeto de los Derechos Humanos".
En el proyecto de resolución aprobado pide que las víctimas sean rehabilitadas e
indemnizadas y que la Asamblea ponga en marcha un auténtico mecanismo europeo de
investigación parlamentaria.