El presidente de Estados Unidos, George W. Bush y el Papa Benedicto XVI
mantuvieron este sábado su primer encuentro en el que -se cree- habrían abordado
temas relacionados a Irak y políticas humanitarias.
La audiencia privada de 35 minutos se desarrolló en la biblioteca privada
del jefe de la iglesia católica en el Vaticano y fue eclipsada en los medios
italianos por las protestas en las calles de Roma contra la visita del
mandatario estadounidense
Bush llegó a la capital italiana luego de participar en Alemania de la cumbre
del G8 en una gira europea que incluyó también la República Checa y Polonia.
En estos dos últimos países, Estados Unidos planea instalar bases para la
construcción de un escudo antimisiles en Europa al que se opone fervientemente
el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Audiencia privada
Mientras posaban para los fotógrafos, Bush abrió el diálogo protocolar
comentándole al Papa que venía de la cumbre del G8 a la que calificó de
exitosa.
Benedicto XVI replicó preguntándole si también había sido exitoso su encuentro
en el marco de esa reunión, con su par ruso a lo que el mandatario respondió
que le contestaría "en un minuto", cuando estuvieran en privado.
Debido a la característica del encuentro en el despacho papal, pocos detalles
emergieron sobre la conversación.
No obstante esto, tanto fuentes vaticanas, como allegados a la delegación de
Bush, esperaban que el Papa planteara su preocupación por la guerra en Irak y
reiterara su pedido por una "solución dialogada" a los conflictos del
Medio Oriente.
Se esperaba que Benedicto XVI mencionara durante esta reunión su preocupación
por el sufrimiento de los cristianos en Irak como consecuencia de la
enfrentamientos que aún continúan.
Aunque el mandatario estadounidense había dicho a los periodistas que iba
dispuesto "principalmente a escuchar", se sabe que también iba dispuesto
a defender las políticas humanitarias de su gobierno.
Una de sus principales cartas de presentación, sería su esfuerzo y compromiso en
un programa especial para ayudar a combatir el Sida y la malnutrición en África.
Otros temas como el aborto y el matrimonio gay, donde ambos sostienen
visiones similares, también habrían formado parte de este primer encuentro.
Seguridad
La presencia de Bush este sábado en Roma, llevó a las autoridades italianas a
desplegar un amplio operativo de seguridad en el que participan más de diez mil
efectivos policiales.
Tanto el ala izquierda de la coalición de gobierno como activistas radicales
opuestos a la política internacional de la Casa Blanca organizaron sendas
protestas en la capital italiana contra la presencia de Bush.
El primer ministro, Romano Prodi pidió a los miembros de su gobierno de los
partidos Verde, Refundación Comunista e Italia Comunista, que no se unan a las
manifestaciones a las que varios dirigentes y legisladores preven asistir.
El encuentro de este sábado entre Prodi y Bush, no tiene como telón de fondo uno
de los mejores climas entre Roma y Washington.
Italia retiró sus tropas de Irak y se resiste a enviar más soldados a la
coalición que en Afganistán aún encuentra dificultades para terminar con la
resistencia del Talibán.
Juicio por vuelos de la CIA
Por otra parte, la visita de Bush se produce el día después de que en Roma
comenzara el juicio en ausencia a 25 agentes de la CIA y un coronel de la Fuerza
Aérea estadounidenses acusados de secuestrar a un clérigo musulmán en Italia en
2003 y enviarlo a Egipto.
Seis italianos se sientan en el banquillo de los acusados por esta modalidad de
operación de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, conocida como
"rendición extraordinaria".
Sin embargo el tema no está en la agenda de la reunión con el primer ministro.
El mismo Romano Prodi, se encargó de aclararlo personalmente a la prensa.
Antes de partir rumbo a Albania y Bulgaria, donde también lo esperan protestas,
Bush se reunirá con el ex primer ministro Silvio Berlusconi, un fuerte aliado de
Estados Unidos durante la invasión estadounidense a Irak.