A partir de las cero hora del miércoles, las 20 en Argentina, la pesadilla de la violencia
terrorista volvió a atormentar a los españoles después de que ETA anunciara que
puso oficialmente fin a una tregua que ha durado casi quince meses.
El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, se apresuró a
anunciar el martes que el gobierno "no va a ceder a las amenazas o a los desafíos a
los que se le quiere someter". Aseguró, además, que se pondrán "todos los medios
para la defensa de la convivencia, de la libertad y de la seguridad de todos los
ciudadanos".
Rodríguez Zapatero hizo un dramático llamamiento a la unidad de todas las
fuerzas políticas democráticas. Pero, la respuesta del Partido Popular siguió en
la línea de críticas devastadoras hacia la política del gobierno sobre ETA. "El
único destino de ETA es su derrota", exigió al gobierno de declarar con toda
claridad de que no se van a producir ninguna cesión ni negociación con la banda
terrorista.
El gobierno del País Vasco declaró que el comunicado de ETA era "una broma
macabra que supone el regreso a un pasado de violencia, chantaje, terror y
amenazas". Añadió que las fuerzas nacionalistas radicales "están más solas que
nunca". En su declaración, ETA acusa de traición al Partido Nacionalista Vasco.
Para Rodríguez Zapatero, la reanudación de una ofensiva terrorista perjudica su
liderazgo después de haber encabezado un proceso de negociación con ETA que
terminó en un abrupto fracaso. Los populares sostienen ahora que se han cumplido
sus augurios sobre la falsedad de los planteos de negociación de los terroristas
y sus críticas al gobierno por concentrar esfuerzos en la represión de la banda
terrorista.
Ahora, cuando ya se ha iniciado la precampaña electoral para los comicios
generales que deben realizarse en los próximos diez meses, la derecha
multiplicará su ofensiva contra Rodríguez Zapatero y el PSOE ante los nuevos
atentados que anuncia la organización terrorista.
Las fuerzas de seguridad ya estaban en un estado de máxima alerta desde hace
unos días cuando los servicios de inteligencia advirtieron al gobierno que ETA
se aprestaba a reanudar la violencia y a cometer atentados probablemente en
zonas turísticas. ETA contaría con entre 50 y 70 pistoleros que están refugiados
en Francia y actuarían ahora en España. Este fin de semana se pueden producir
las primeras ofensivas de las llamadas "guerrillas de ETA", grupos de jóvenes
que comenten toda clase de sabotajes y atentados.
En más de cuarenta años de terrorismo ETA ha dado muerte a unas 820 personas,
provocando heridas muchas veces de gravedad a millares de víctimas y
multiplicado las extorsiones del llamado "impuesto revolucionario". Durante los
gobiernos de Felipe González y José María Aznar , la organización terrorista
declaró treguas para realizar contactos y negociaciones que finalmente
fracasaron.
El comunicado del grupo terrorista da por terminado el "alto el fuego
permanente" que estableció a partir del 24 de marzo de 2006 "porque no se dan
las condiciones mínimas para seguir con un proceso de negociación". ETA acusó al
gobierno de "haber respondido al patrón de las acciones armadas con detenciones,
tortura y persecuciones y haber convertido su talante en un fascismo que deja a
los ciudadanos y a los partidos sin derecho". En realidad, ETA continuó
organizando sus comandos, efectuó un gran robo de armas en Francia, y perpetró
un salvaje atentado el 30 de diciembre pasado cuando hizo volar un
estacionamiento en el aeropuerto internacional de Barajas que provocó la muerte
de dos inmigrante ecuatorianos.
El gobierno socialista anunció que, a partir de ese momento, todas las
tratativas y contactos se daban por finalizadas, pero ETA sostuvo que el proceso
continuaba pese a los estragos que provocó el sabotaje en Barajas.
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