(IAR-Noticias) 13-Febrero-07
Los titulares de
finanzas y directores de los bancos centrales de las potencias
capitalistas más desarrolladas elogiaron el sábado el
compromiso de China para "equilibrar su crecimiento",
pero pidieron una modificación de su tasa efectiva de cambio de
moneda.
A la vez expresaron preocupación acerca de las fluctuaciones en
el cambio de divisas, el creciente poder de los fondos de
inversiones de alto riesgo y los suministros de energía.
"En economías ascendentes con grandes superávits en la cuenta
corriente, especialmente en China, es deseable que sus tasas
efectivas de cambio de moneda se muevan de forma en que puedan
ocurrir los ajustes necesarios", dijeron los ministros de
Hacienda del G-7.
uando se formó el G-7, integrado por Gran Bretaña, Canadá,
Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos, China era
un estado comunista cerrado y aislado.
En los tres decenios transcurridos, el crecimiento económico de
China ha sido enorme, estimulado por su adopción de ciertos
aspectos del capitalismo.
El estricto control de China de su moneda y sus enormes
superávits comerciales habían causado preocupación en Occidente.
En su última reunión, el G-7 pidió a China que permita que el
yuan tenga una mayor flexibilidad para responder a los
movimientos del mercado.
China acumuló más de un billón de dólares en reservas de
divisas, comprando dólares para controlar el valor del yuan
- una práctica criticada numerosas veces por el G-7.
La reunión financiera del G-7 pidió además mantener una
estrecha vigilancia sobre las acciones de los fondos de
inversiones de alto riesgo, y dijo que la eficiencia
energética y la diversificación - particularmente de formas
renovables -siguen siendo una prioridad.
Para Alemania el tasunto de los fondos de inversiones de alto
riesgo es un tema central de su agenda, dada la influencia que
esos fondos tienen sobre compañías - bloqueando por ejemplo la
oferta de Deutsche Boerse AG para adquirir la Bolsa de Londres y
forzando la salida del presidente de la bolsa alemana.
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