(IAR
Noticias) 16-Enero-2010
En Haití, más 72 horas
después del terremoto, no hay electricidad, no hay agua, no hay medicina,
no hay comida, los heridos se desangran sin atención en los hospitales
colapsados, y los vivos deambulan sin rumbo mientras la ayuda internacional no
llega. EEUU y
las potencias utilizaron más de US$ 40 billones para salvar a los
banqueros y al sistema financiero internacional de la crisis. Comparado con esa
cifra, lo que requieren las víctimas de Haití es menos que una moneda. No
obstante, la ONU y los países centrales todavía no han conseguido organizar y
coordinar un plan global de ayuda y salvataje de las víctimas (más de un tercio
de la población haitiana). Ver:
Mientras las redes sociales se movilizan, las potencias y sus instituciones
"estudian" la ayuda
Informe
IAR
Noticias /
La ayuda humanitaria
para Haití ha
comenzado a llegar a cuentagotas tras el sismo de 7.0 grados en la escala de Richter que se registró el martes en ese país y que se teme ha dejado al
menos 50.000 víctimas y devastación generalizada, informa la cadena BCC a
través de sus corresponsales.
Los primeros equipos de rescate que se han desplegado provienen de China,
Francia, España y los Estados Unidos. Los más de 300 médicos cubanos que se
encontraban en el país antes del terremoto han estado tratando a los
sobrevivientes en hospitales improvisados.
Sin embargo, Andy Gallagher, uno de los corresponsales de la BBC en Puerto
Príncipe, indicó que no se ve en el terreno ningún indicio de que exista un
esfuerzo organizado por coordinar la ayuda.
Gallagher agregó que las voces que se escuchaban entre los escombros ya se han
callado y que la desesperación se extiende entre los haitianos que preguntan
constantemente cuándo los van a socorrer.
El experto de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos
Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) Mark Katz, le dijo a la BBC que
hay algunos equipos en el terreno que tienen maquinaria pesada para levantar
escombros pero se necesita mucho más.
De hecho, corresponsales dijeron que ante la escasez de maquinaria, muchas
personas están intentando desenterrar a los atrapados con sus propias manos.
Llegar a las poblaciones aisladas es una tarea difícil, señaló Katz.
"Hay aviones que están aterrizando en Haití pero lo hacen bajo control manual. A
pesar de este obstáculo, la misión de la ONU en Haití ha organizado a los cascos
azules que están desplegados en el aeropuerto, hay mucha gente asistiendo en el
manejo de los aviones que están llegando", afirmó Mark Katz .
El experto le dijo a la BBC desde Ginebra, Suiza, que la coordinación es un
aspecto crítico en este tipo de situaciones y la prioridad es contar con una
mayor cantidad de personal en el terreno capaz de asistir en la organización de
la ayuda humanitaria.
Katz recordó que como resultado, aquellos que normalmente están encargados de
coordinar los esfuerzos internacionales tienen dificultades, sobre todo porque
tampoco están funcionando los medios de comunicación.
Sin embargo, según el experto, se está movilizando todo lo posible a favor de la
población de Haití y mucha asistencia internacional ha sido enviada. La mayoría
implementada por organizaciones privadas.
En efecto, "muchas organizaciones están respondiendo", señaló David Loyn,
corresponsal de
Desarrollo Internacional de la BBC que acompaña a un equipo de rescate británico en la
zona.
"Pero con la ONU devastada, la
capacidad para la organización de los rescates se ha debilitado aún más en un
país que ya carecía de coordinación incluso en sus mejores momentos", agregó el
experto Katz .
"Experiencias anteriores, como la del tsunami asiático (de 2004), demostraron
que gran parte de la asistencia puede desperdiciarse si diferentes
organizaciones hacen el mismo trabajo", explicó por su parte
David Loyn.
"Muchas vías quedaron abiertas y
la gente está aislada, incomunicada. Sin embargo, hay helicópteros que están
siendo movilizados y gente que está siendo enviada desde países vecinos como
desde la República Dominicana, que ya tiene un equipo de búsqueda y rescate en
el terreno. Algunos llegan por tierra, otros lo están haciendo por aire",
expresó por su parte el experto de la Oficina de Naciones Unidas.
En términos de la operación, el funcionario (denotando la falta de coordinación
e intercambio de información) dijo desconocer cuántas personas han podido ser
rescatadas. Esto debido a que la operación internacional es una de apoyo a
los esfuerzos que los propios equipos haitianos llevan a cabo.
Se trata de un panorama abrumador
en este momento, pero se han instalado centros médicos en campamentos de
emergencia, indicó.
"La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la organización humanitaria Médicos
Sin Fronteras, así como diversas organizaciones médicas están enviando
suministros y equipos", agregó.
"Las prioridades son en primer lugar sacar a la gente de los escombros, dentro
de las operaciones de búsqueda y rescate, y brindar atención médica a las
víctimas", reiteró el experto de la ONU.
El testimonio del alto
funcionario de Naciones Unidas (la institución madre de la coordinación de ayuda
internacional) ilustra por sí sola lo que ya es una realidad: EEUU y las
potencias centrales carecen de planes estratégicos para enfrentar las
contingencias catastróficas mundiales como la que está sucediendo en Haití,
que supera cualquier estimación numérica en la historia de las catástrofes
naturales para un solo país.
En tanto
los líderes mundiales, las potencias
y sus instituciones, se demoran en demagógicas "solidaridades discursivas"
o en burocracias confusas, los más de tres millones de haitianos reclaman
desesperadamente ayuda para su supervivencia inmediata en medio del caos y
el infierno.
Y todavía no vimos lo peor de esta
falta de planificación y de organización solidaria oficial, de acuerdo
con experiencias anteriores como el tsunami asiático y el propio Katrina en EEUU.
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