Al calor de la crisis muta la ecuación mundial de poder, con un
deterioro hegemónico de Estados Unidos. Los nacionalismos económicos de
vieja raigambre (tipo buy american
) y el proteccionismo regional
en curso, se acentúan en el corto y mediano plazos como respuestas al
acople depresivo global
. Se trata de desacoples
comerciales,
monetarios y de seguridad: aunque la proyección de fuerza militar
estadounidense es colosal, se hunde en Irak/Afganistán; existe un
empate
estratégico/nuclear con Rusia y aumenta la capacidad
balística-satelital y naval de Asia y Europa.
Por
John Saxe-Fernández -
La Jornada, México
E
xiste suficiente evidencia para plantear, como hace Jorge Beinstein,
de la Universidad de Buenos Aires, en un compacto y bien sustentado
estudio (Acople depresivo global
-radicalización de la crisis- >
), que la radicalización de la
recesión en centro y periferia capitalista vira, con intensidad que
alarma, de un acople recesivo
a un acople depresivo global
,
en el que Estados Unidos es también el motor de la crisis.
A un cabal listado de los renglones económicos y sociales clave que
retratan la ruina calamitosa de la economía de Estados Unidos, que
seguramente arrastrará el conjunto del sistema global
, Beinstein
agrega el desplome de 14 billones (trillions) de dólares de la
riqueza neta
(el valor de propiedades, acciones etc., menos deudas)
en 2009 respecto al valor promedio de 2007, equivalente al producto
nacional bruto (PNB) de Estados Unidos del año pasado. A esto adosa el
abrupto ascenso de desempleados oficiales, crónicos y precarios, que en
diciembre de 2008 llegó a casi 22 millones: un salto al vacío de más
de 8 millones de personas
en 19 meses. Si, como plantea el autor, la
lluvia de billones de dólares, euros, etc. arrojados sobre sus mercados
no consigue frenar la aceleración de la caída económica, entonces su
aserto de que en 2009 se producirá la gran depresión, mucho más
grande que la de los años 1930
, pasa de catastrofista
a un
juicio realista
. Los masivos rescates, subsidios y estímulos
hasta ahora se ven trabados ante la deflación que se generaliza junto a
la sobre-capacidad global en los polos asiáticos, europeos y
emergentes
. Por doquier estallan burbujas y se colapsan
manufacturas: producción, precios y ganancias van al precipicio
deflacionario.
En Estados Unidos se cerró casi el 50 por ciento de la industria del
acero y a fines de 2008 ya la sobrecapacidad global afligía a sectores
con gran impacto en los encadenamientos productivos y el empleo: en un
mundo capaz de producir 90 millones de vehículos al año, se fabricaron
66 millones, con todos los inventarios abarrotados. En 2009 la tendencia
se agrava e incluye los semiconductores, con una producción mensual de 9
mil 260 wafers
frente a un potencial instalado de 14 mil 930
unidades, y mientras la capacidad de producción mundial de petróleo es
de 89 millones de barriles diarios, el procesamiento de crudo este año
no rebasará los 83.8 millones (Businessweek, 16-II-09).
La atención en Asia, reflejada en la gira de Clinton, es por el impacto
y sinergia global del
frenazo
de esas economías. Esa región,
que esperaba estar desacoplada del trauma económico de Occidente
,
dijo The Economist el 31 de enero,
se encuentra tan golpeada como
cualquier otra y en algunos casos más
. El desplome de Estados
Unidos, el consumidor/deudor de última instancia, y de la industria
mundial debilita el cemento del acople. Asia se recuperó de otras
recesiones con las exportaciones: una vía ahora cerrada por el derrumbe
de Estados Unidos y Europa. Frente al desplome en Asia –y en el mundo–,
la demanda doméstica y regional se presenta como salvavidas de urgencia
mayor.
Al calor de la crisis muta la ecuación mundial de poder, con un
deterioro hegemónico de Estados Unidos. Los nacionalismos económicos de
vieja raigambre (tipo buy american
) y el proteccionismo regional
en curso, se acentúan en el corto y mediano plazos como respuestas al
acople depresivo global
. Se trata de desacoples
comerciales,
monetarios y de seguridad: aunque la proyección de fuerza militar
estadounidense es colosal, se hunde en Irak/Afganistán; existe un
empate
estratégico/nuclear con Rusia y aumenta la capacidad
balística-satelital y naval de Asia y Europa.
Del Bravo a la Patagonia la reactivación de la Cuarta Flota, los
Comandos Norte y Sur, las bases militares y los diseños del Foreign
Relations Council (TLCAN-Aspan/Plan Colombia-Mérida) indican que Estados
Unidos va por una integración vertical del hemisferio
, anulando
nuestra unidad regional. La alternativa al diseño imperial (Unasur/ALBA/
Banco del Sur) es crucial para la vigencia histórica de América Latina
en el emergente orden mundial.