Esta apertura pesimista se
extendía por el resto del continente. Todas las grandes bolsas se apuntaban
pérdidas al abrir la sesión: el CAC 40 (-216.12 / -5.3%) de París, el DAX 30
(-291.31 / -5.03%) de Fráncfort y el FTSE 100 (-255.25 / -5.13%) de Londres se
hundían ante la perspectiva de que la peor parte de la crisis aún no ha pasado.
La banca española protagonizaba las caídas del Ibex. Los dos grandes bancos,
BBVA (-0.49 / -3.98%) y Santander (-0.46 / -3.93%), registraban importantes
caídas, igual que el resto de entidades que cotizan en el Ibex: Banco Sabadell
(-0.25 / -4.42%), Banesto (-0.42 / -4.12%), Banco Popular (-0.42 / -4.74%) y
Bankinter (-0.28 / -3.11%).
Por su parte, los bancos alemanes arrastraban al índice germano. Commerzbank
(-1.81 / -12.73%), Deutsche Bank (-3.44 / -6.49%), Deutsche Postbank (-1.7 /
-5.23%), aunque el verdadero protagonista era el hundimiento del Hypo Real State
(-2.38 / -31
Los
asesores económicos de la Casa Blanca reconocieron que la situación en el
sistema financiero de EEUU es grave pese a la entrada en vigor del plan de
rescate.
Por ello, la Reserva Federal ha
anunciado que aumentará un mecanismo para sus préstamos a los bancos como parte
de las medidas para tratar de atajar la crisis, aunque ello no sirvió para
calmar los ánimos de Wall Street.
Los principales indicadores caían a
plomo arrastrados por los temores a la recesión en EEUU y a la
incertidumbre que reina sobre el sector bancario europeo luego de que fracasara un
intento para diseñar un salvataje como el de EEUU.
A esto se agregan los últimos
acontecimientos en torno a varias entidades financieras europeas, como Fortis o
Hypo Real Estate, que provocaron que el "pánico vendedor"
se apoderara de nuevo de los mercados.
Las acciones de Corea del Sur bajaron
un 4,2% y su moneda se desvalorizó en un 5%, afectada por la reducción de
divisas extranjeras. Además, las acciones de Shangai y Sidney, Australia,
bajaron alrededor de un 3%.
El paquete de rescate financiero de
EEUU de $700.000 millones, aprobado por la cámara de representantes el viernes y
firmado por el presidente Bush, no consiguió "alentar a los inversores",
señala AP.
La confirmación de que la crisis
financiera estadounidense ya desembarcó en la banca europea con el desplome de
varias de sus entidades provocó el hundimiento generalizado de las bolsas.
El descalabro de varias entidades
financieras europeas refleja lo acontecido en EEUU el viernes, luego de ser aprobado un
plan de emergencia de US$ 700.000 millones para rescatar su maltrecho sistema
financiero.
El Gobierno alemán realizó un
esfuerzo aún mayor de lo previsto inicialmente para salvar su segunda
hipotecaria, Hypo Real Estate, entidad que perdía más del 50% al comenzar la
sesión. Esta es la última protagonista del hundimiento europeo, aunque está
acompañada por Fortis, absorbida por BNP Paribas y los gobiernos del Benelux, y
la "nacionalización" de la británica Bradford & Bingley.
El temor a que se volatilice el dinero de los ciudadanos ocupa las
portadas de la prensa europea. Varios gobiernos han anunciado que garantizarán
la totalidad de los depósitos de las entidades, entre ellos el alemán, el
irlandés y el danés. España, de momento sólo garantizará el mínimo de 20.000
euros exigidos por la Unión Europea.
En el mercado de divisas, la
incertidumbre se traduce una vez más en fuertes caídas del euro frente al
billete verde. La moneda comunitaria, en mínimos de trece meses frente al
dólar, pierde un 1,4% y se despide de los 1,36 dólares.
El petróleo cae más de 3 dólares por
el miedo a una desaceleración global
El temor a que las medidas tomadas por los gobiernos para terminar con la crisis
no eviten una recesión global hace que el petróleo siga con su caída que este
lunes es de casi 4 dólares el barril.
El crudo estadounidense para entrega en noviembre caía 3,77 dólares por barril,
a 90,12 dólares por barril en las primeras horas del día.
Estas cifran significan las más bajas desde en 8 meses, y superan los malos
registros de septiembre donde el barril llegó a cotizar a 90,51 dólares. Éste
era el registro más bajo desde febrero. El viernes, el Texas cerró con una caída
del 12%, su mayor pérdida semanal en 4 años.
Tampoco se salva el Brent, que pierde 3 dólares, a 87,26 dólares por barril. El
fortalecimiento del dólar ante el euro, a máximos de 13 meses, también agregaba
presión a los precios del crudo.
Analistas y economistas consultados
por el diario The Washington Post consideran que, pese al millonario plan
de rescate, seguirán las turbulencias en las próximas semanas. Algunos
señalan que el sector inmobiliario tendrá que estabilizarse y los índices de
desocupación deben bajar antes de que la economía pueda recuperarse.
"Vamos a tener un cuarto trimestre agitado, pero podríamos ver un retorno a la
normalidad a comienzos del año que viene", estimó Bill Knapp, experto en
inversiones de MainStay Investments. La mejor estrategia para los inversores,
según los analistas, es prepararse para las turbulencias e invertir para el
largo plazo.
La incertidumbre no se siente
sólo en EEUU. Varios diarios europeos se preguntaban el domingo si el Viejo
Continente sería capaz de responder a la crisis.
"A pesar de la movilización de Europa
y la aprobación del plan de rescate estadounidense, el camino sigue
desesperadamente incierto. Fondos de urgencia pueden ayudar a apagar el
fuego en los mercados financieros. Pero sobre lo que debemos construir es sobre las
cenizas, la discusión apenas se inició", escribió el diario británico The
Observer.
Doug Roberts, especialista en
inversiones de la firma Channel Capital Research, dijo a la agencia AP que
estima que la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) y otros bancos centrales podrían
volver a intervenir con inyecciones de efectivo para ayudar a controlar los
mercados. Pero señaló que llevar calma a los mercados de crédito y otras
instituciones tomará más tiempo del que predicen los observadores.
Además, Roberts y otros analistas creen posible que la Fed recorte la tasa de
interés esta semana si los mercados crediticios no muestran señales de
recuperación.
Las acciones estadounidenses cayeron
el viernes y cerraron su peor semana en siete años, por temores a que el rescate
de US$ 700.000 millones para
rescatar a las entidades quebradas por la crisis financiera no consiga
desbloquear los mercados de créditos o no sirva para evitar una recesión en el
país.
Mirando las pantallas (al final de a
jornada) los expertos se frotaban los ojos y no podían creer:
La prensa norteamericana, sorprendida
y apesadumbrada, comentaba el viernes que EEUU aprobó finalmente el plan
de rescate del sistema bancario luego de dos semanas de negociaciones entre la
administración Bush y el Congreso, pero la bolsa cayó en Wall Street y en
las principales plazas latinoamericanas, en un ambiente de recelo y temores.
Crecieron los temores a que incluso aunque Washington dé luz verde al paquete,
esto no sea suficiente para resolver una debilidad con raíces más profundas.
Nuevos datos mostraron que se acerca una recesión en Estados Unidos y la
economía de Europa está empeorando.
El jueves el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que EEUU
se encamina hacia una
"profunda y prolongada" recesión económica como consecuencia de la actual
crisis financiera.