Venezuela perdió la paciencia ante
la demora legislativa de Paraguay y Brasil en ratificar su ingreso al Mercado
Común del Sur (Mercosur), mientras se le exige prisa para adoptar el arancel
externo común y otras normas del bloque, integrado también por Argentina y
Uruguay.
Por Humberto Márquez-
IPS
El presidente venezolano Hugo Chávez lanzó el martes un
ultimátum: retirará su solicitud de unirse al bloque "si no la aprueban en un
plazo de tres meses".
"Más no esperamos. No tiene ninguna razón el Congreso de Brasil, ni el de
Paraguay, para no aprobar nuestro ingreso: ni política, ni jurídica, ni
económica, ni moral", advirtió.
"Desde el pasado enero estamos bajo presión para que ratifiquemos los acuerdos
sobre arancel externo y la restante normativa del Mercosur, pero los parlamentos
de Brasil y Paraguay se han demorado un año en ratificar nuestra protocolo de
adhesión", dijo, por su parte, el negociador del ingreso venezolano al grupo,
Gustavo Márquez.
Hace exactamente un año, los presidentes Néstor Kirchner, de Argentina, Luiz
Inácio Lula da Silva, de Brasil, Nicanor Duarte, de Paraguay, y Tabaré Vázquez,
de Uruguay, firmaron con Chávez en Caracas la incorporación venezolana al
Mercosur, creado en 1991.
Pero "en Brasil empezó un retardo, y el mensaje hace seis meses fue que si no
cedíamos en un conjunto de productos para desrregularlos, entonces en el
Congreso no se aprobaría el ingreso", dijo Chávez.
Ante esta situación, la orden del presidente venezolano a los negociadores de la
cancillería fue: "No cedan absolutamente en nada. Ya cedimos lo que debíamos
ceder."
Venezuela, aunque se separó de la Comunidad Andina de Naciones que integró por
décadas con Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, ha utilizado el arancel externo
de ese bloque, con alícuotas de cero, cinco, 10 y 20 por ciento para bienes
importados de terceros países, dependiendo del valor agregado que contengan.
El Mercosur, en cambio, emplea 11 escalas de entre cero y 20 por ciento, también
dependiendo del valor agregado.
La negociación también abarca las excepciones para proteger la producción
nacional y comprende 100 ítems para Argentina y Brasil, 225 para Uruguay y 649
para Paraguay. Márquez, sin entrar en detalles, dijo que Venezuela ha procurado
preservar las barreras relacionadas con su política de seguridad alimentaria. El
diario bonaerense La Nación sostuvo que en las reuniones "los técnicos de
Venezuela no mostraban voluntad para avanzar en las pautas" de la negociación.
"Lo que ocurre, en el fondo, es que las economías de Venezuela y Mercosur son
poco complementarias, y los negociadores venezolanos trabajan a órdenes de un
presidente esencialmente interesado en tener una vocería política más fuerte",
observó a IPS Víctor Maldonado, director de la Cámara de Comercio e Industria de
Caracas.
Un proceso de integración exitoso, según Maldonado, "no se comienza comprando
sino vendiendo, y en nuestro acercamiento con el Mercosur lo que vemos es un
verdadero tsunami de importaciones desde Argentina, Brasil y Uruguay".
Entre 2003 y 2006 las exportaciones argentinas a Venezuela crecieron 475 por
ciento, al pasar de 137 a 790 millones de dólares anuales, mientras que las
importaciones en el mismo período pasaron de 12 a 31 millones.
En el caso de Brasil, las exportaciones a Caracas se sextuplicaron, de 606
millones de dólares en 2003 a 3.555 millones en 2006, en tanto Venezuela le
exporta apenas 400 millones de dólares anuales.
Venezuela importa principalmente alimentos lácteos y cárnicos, aceite de soya,
vehículos, tractores, piezas de vehículos y otros equipos. "Muchas compras son
de excedentes agropecuarios y las hace el Estado para atender urgencias. No
responden a una estrategia de apertura", deploró Maldonado.
A falta de un pacto sobre aranceles y demás normas de comercio, los socios del
Mercosur continúan utilizando con Venezuela el Acuerdo de Complementariedad
Económica 59, de diciembre de 2003, que también alcanza a Colombia y Ecuador.
Entretanto, sube el volumen político del polémico ingreso de Venezuela, después
que el gobierno de Brasil reiteró este miércoles que "no acepta plazos de nadie,
por más amigo que sea", según dijo el ministro de Relaciones Institucionales,
Walfrido dos Mares Guia.
En Paraguay, el gobierno de Duarte, quien esperaba "el momento oportuno para
enviar el protocolo al parlamento", dominado por la oposición, entregó el texto
este miércoles al cuerpo legislativo.
Alfredo Ratti, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del senado
paraguayo y militante del partido opositor Patria Querida, calificó de
"impertinencia" que Chávez "se arrogue autoridad para exigir a congresos
soberanos de otros países que se expidan sobre un tema".
Su par brasileño, el opositor Heráclito Fortes, dijo que el mandatario
venezolano "piensa que en su país representa los tres poderes, pero aquí en
Brasil es diferente. El Congreso decidirá cuando lo juzgue oportuno".
El asesor de Lula para asuntos latinoamericanos, Marco Aurelio García, dijo que
Chávez "soberanamente decidió que quería entrar al Mercosur. Si ahora le parece
que no le conviene, también será una decisión soberana. No será un papelón para
nadie si la negociación no llega a buen término".
En Argentina, el subsecretario de Integración de la cancillería, Eduardo Sigal,
admitió que su país "ve con preocupación" la actual controversia, dijo confiar
en que "va a primar el sentido estratégico del Mercosur", del cual "creo que
Chávez no se va".
El uruguayo Roberto Conde, presidente del parlamento del Mercosur, dijo que
consultará con legisladores de todos los países del grupo sobre el ultimátum
venezolano y abogó por "quitarle carga ideológica al debate".
El negociador venezolano Márquez dijo que "detrás de actitudes como la del
Congreso brasileño está la mano de Estados Unidos, que no desea el bloque fuerte
del actual Mercosur más Venezuela, en camino a la unidad sudamericana".
Chávez se quejó de que el Mercosur "es un mecanismo viejo, que hace aguas. La
CAN (Comunidad Andina) y el Mercosur nacieron en el marco del neoliberalismo, es
una integración de elites, de empresas, de trasnacionales, no es la integración
de los pueblos".
Lula, desde hace años aliado político de Chávez, pactó entretanto en Lisboa este
miércoles una "alianza estratégica" con la Unión Europea, que contempla
destrabar las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur
y aquel bloque de 27 países.
Chávez, constante crítico de los tratados de libre comercio con la UE y, sobre
todo, con Estados Unidos, se retiró de la CAN después que dos de sus socios,
Colombia y Perú, pactaron sendos acuerdos de ese tipo con Washington. También
por esa razón rompió con el Grupo de los Tres, que conformó con Colombia y
México, dijo Márquez.
El mandatario, sin embargo, insistió en que "sólo unidos podremos salir
adelante. Ni Venezuela sola, ni Brasil solo, ni Argentina sola tenemos cómo ser
una potencia mundial. Sólo unidos lo lograremos".