(IAR-Noticias) 04-Julio-07
El dinero será para urbanizar y brindar servicios básicos como agua y
salud.
Por
Eleonora Gosman Corresponsal de Clarín en San Pablo
"Q ueremos competir con el delito organizado: sólo vamos a dominar al narcotráfico
si llevamos beneficios sociales a las comunidades carentes", reconoció ayer el
presidente Luiz Inacio Lula da Silva. Acto seguido, firmó un acuerdo con el
gobierno de Río de Janeiro por el cual el Estado nacional comprometió una
inversión de 1.680 millones de dólares en los próximos 4 años, que estarán
destinados a urbanizar y sanear un conjunto de grandes favelas cariocas y
del estado fluminense, entre ellas el conflictivo Complexo do Alemao.
Lula admitió que "si el Estado no cumple su papel y no da mejores condiciones al
pueblo, será el narcotráfico el que lo sustituya en el papel de otorgar
beneficios sociales".
Esa cantidad inusual de recursos irán también para otras favelas, como Cantagalo,
Pavao, Pavaozinho, Manguinhos y Rocinha. El programa prevé la construcción de
cloacas y agua corriente, centros comunitarios de esparcimiento, jardines de
infante, plazas, apertura de vías de ingreso a las favelas y mejoras
habitaciones.
Los contratos celebrados ayer por el presidente brasileño forman parte del Plan
de Aceleración del Crecimiento (PAC) lanzado a principios de año.
Según estimaciones de organismos oficiales, los planes representarán mejoras
sustanciales en la calidad de vida de 2.000.000 de habitantes de las
villas miserias fluminenses.
De acuerdo con ese proyecto, será el Complexo do Alemao que abarca 12 morros y
21 comunidades, el que más dinero irá a recibir en forma individual: le
corresponden 260 millones de dólares que empezarán a ser desembolsados antes de
fin de año.
"Queremos cambiar la vida de ese área de la ciudad donde hay condiciones
subhumanas", sostuvo el ministro de Ciudades, Marcio Forte.
El funcionario apostó a que antes de fin de año estén en marcha las licitaciones
para las obras. Entre los proyectos que beneficiarán a ese complejo de villas
miserias figura la construcción de un teleférico.
La favela de Rocinha, otra de las grandes aglomeraciones urbanas cariocas,
recibirá 55 millones de dólares para la construcción de 200 viviendas, un
estadio, un centro de cultura y varias unidades hospitalarias.
Al anunciar ese enorme paquete de dinero, el presidente defendió simultáneamente
las acciones emprendidas por el gobernador fluminense Sergio Cabral en el
Complexo del Alemao que costó la vida de 19 personas el miércoles pasado. "No se
puede enfrentar el tráfico de drogas con pétalos de rosa", declaró. Y enseguida
sostuvo: "Muchas veces hay que enfrentarlos sabiendo que ellos están más armados
que la Policía, con armas más sofisticadas".
Sin embargo, hay un rechazo creciente de los organismos de derechos humanos
brasileños contra esa clase de operaciones policiales. En una reunión que
mantendrán hoy 15 organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales
brasileños, estos irán a plantear al secretario de Seguridad del estado de Río,
José Mariano Beltrame, que ponga freno a esas acciones represivas en las
favelas.
La coordinadora de esas entidades, Sandra Carvalho, sostuvo que la entrada
policial al Complexo do Alemao "fue equivocada porque los narcotraficantes
continúan allí, a pesar de la enorme pérdida de vidas, en su mayoría inocentes".
Según el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la legislatura
provincial fluminense, Alessandro Molon, del oficialista Partido de los
Trabajadores, los moradores de la favela dijeron que hubo ejecuciones
sumarias practicadas por la Policía. "Vamos a pedir al secretario Beltrame
que abra las investigaciones para determinar si existieron tales acciones y, al
mismo tiempo, ofrecer un programa de protección de testigos para aquellos
moradores que quieran denunciar esa clase de hechos", agregó Molon.
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